Entrevista a directora de CineLebu, Claudia Pino: “El cortometraje no es el hermano chico del cine, es una industria en sí misma”

Por Ignacio Morales

La directora y fundadora del Festival Internacional de Cine de Lebu realiza un balance de la edición 2026, marcada por nuevos programas formativos, una amplia presencia territorial y una convocatoria histórica que reafirma al certamen como una de las principales plataformas para el cortometraje en Latinoamérica.

Con más de 10 mil asistentes, actividades desarrolladas entre Lebu y Concepción, y más de 6.500 cortometrajes postulados desde distintos países, el Festival Internacional de Cine Lebu cerró una nueva edición consolidando su posición como uno de los eventos audiovisuales más relevantes del continente. Además, el certamen continúa fortaleciendo su condición de festival calificador para los premios Oscar y Goya, un atributo que lo distingue dentro del circuito internacional.

Pero más allá de las competencias y reconocimientos, la versión 2026 estuvo marcada por la incorporación de nuevos espacios de formación e industria, como CineLebuSet y CineLebu Match, iniciativas que ampliaron las posibilidades de encuentro entre estudiantes, realizadores y profesionales del sector.

En conversación con Culturizarte, Claudia Pino reflexiona sobre los principales hitos de esta edición, el crecimiento sostenido del festival y el rol que juega el cortometraje en el desarrollo de la industria audiovisual.

¿Qué balance haces de esta edición 2026 de CineLebu?

Estamos muy contentos. Todas las actividades, tanto las que ya existían, como las nuevas, tuvieron una participación extraordinaria. Las salas estuvieron llenas, recibimos muy buenos comentarios y vimos a un público muy involucrado en cada una de las propuestas.

Uno de los grandes aciertos de este año fue CineLebuSet, un programa nuevo enfocado principalmente en estudiantes. Durante dos jornadas reunimos a cinco instituciones de educación superior que ofrecieron experiencias prácticas vinculadas al audiovisual. Los participantes pudieron experimentar con animación, conducción televisiva, doblaje, realidad virtual y otras herramientas creativas. Más de 600 niños y niñas participaron en la actividad, lo que nos deja muy satisfechos.

También destacaría el éxito de CineLebu Match, el nuevo programa de industria asociado a Biobío Conecta. Recibimos más de 80 postulaciones, seleccionamos diez proyectos y logramos generar vínculos concretos entre sus creadores y los profesionales invitados. Ese era precisamente el objetivo: generar colaboración y nuevas oportunidades para el desarrollo audiovisual.

La competencia oficial parece haber alcanzado un nivel cada vez más alto. ¿Cómo observas esa evolución?

CineLebu tiene un elemento diferenciador muy importante respecto de otros festivales y eso tiene relación directa con ser un certamen calificador para los premios Oscar y Goya. Sin duda, eso marca una diferencia en la decisión de muchos realizadores al momento de escoger dónde exhibir su trabajo. Si una obra resulta ganadora en determinadas categorías, puede avanzar en el proceso de calificación hacia esos premios internacionales. Eso convierte al festival en una plataforma estratégica para muchos cineastas y ha permitido aumentar considerablemente la cantidad y calidad de las postulaciones.

Este año recibimos más de 6.500 cortometrajes en competencia. Es una cifra enorme, que además refleja el nivel de conocimiento y posicionamiento que ha alcanzado un festival nacido en la Región del Biobío. Detrás de cada obra hay equipos creativos completos, personas que hoy saben que existe un festival en el sur de Chile capaz de proyectar sus trabajos hacia el mundo.

Has insistido en la importancia del cortometraje como formato. ¿Por qué crees que sigue siendo necesario reivindicarlo?

Porque muchas veces se le sigue mirando como una etapa previa al largometraje y no como una expresión artística e industrial con valor propio. Para nosotros el cortometraje no es el hermano chico ni el hermano pobre del cine. El cortometraje genera industria, genera trabajo y genera circulación internacional. Quizás en Chile todavía no existe una conciencia tan fuerte sobre eso, pero en países como España o Japón esa mirada está mucho más desarrollada. Hoy vemos a realizadores consolidados participando en competencias de cortometrajes, lo que demuestra que se trata de un formato plenamente vigente y relevante. El cortometraje tiene una capacidad narrativa propia y merece ser valorado desde esa perspectiva.

¿Qué representa CineLebu para quienes recién comienzan su carrera audiovisual?

Es muy importante que los nuevos realizadores elijan estratégicamente los festivales donde exhibirán sus obras. En nuestro caso existe una curatoría muy específica y también ciertos criterios relacionados con la exclusividad de las producciones seleccionadas. Pero una vez que los proyectos ingresan al festival, intentamos acompañarlos más allá de la exhibición. Los realizadores participan en actividades de networking, encuentros con distribuidores, compradores y distintos profesionales de la industria. Eso permite que un cortometraje no termine su recorrido en la función de exhibición, sino que pueda abrir nuevas oportunidades de distribución, financiamiento o incluso de desarrollo para futuros proyectos.

Este año el festival se desplegó en múltiples espacios de Concepción y Lebu. ¿Cómo evalúas esa experiencia?

Fue una experiencia muy positiva. Trabajamos con distintas instituciones y eso permitió llegar a públicos diversos. Cada organización convocó a sus propias comunidades y generó nuevas audiencias para el festival. Por supuesto que en términos de producción implica desafíos importantes, porque coordinar múltiples sedes requiere un gran esfuerzo logístico, pero el resultado fue muy exitoso. Estamos especialmente contentos con la incorporación de nuevos espacios y con la respuesta que obtuvimos en cada uno de ellos.

¿Es un modelo que proyectan para futuras versiones?

Creo que sí, aunque probablemente con algunos ajustes. La estrategia de diversificar espacios funciona y permite ampliar el alcance del festival, pero también queremos potenciar aún más las instancias de conversación y encuentro. Quizás en el futuro podamos concentrar ciertas actividades sin perder aquellos espacios que demostraron ser especialmente productivos. Lo importante es mantener la capacidad de conectar públicos, realizadores e industria, que es finalmente uno de los sellos más importantes de CineLebu.

Coordenadas

Festival Internacional de Cine de Lebu 2026

Mayo de 2026

Sedes: Lebu y Concepción, Región del Biobío

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