Por Dixon González
Los queridos personajes de Looney Tunes regresan a la gran pantalla con Coyote vs. Acme, una comedia que pone al eterno antagonista del Correcaminos como protagonista de la historia. Tras décadas de fracasar una y otra vez con sus intentos de atrapar a su rival, Wile E. Coyote decide llevar a la compañía Acme a los tribunales, responsabilizándola por los innumerables accidentes que han marcado su vida. Para defenderlo está el abogado Kevin Avery (Will Forte), con quien emprende una batalla legal que va revelando una conspiración que amenaza a los propios personajes animados.
Resulta inevitable hablar del particular camino que tuvo que recorrer este largometraje antes de llegar al público. La película, que estaba terminada en 2023, enfrentó la decisión de Warner Bros de no estrenarla comercialmente y utilizar su cancelación dentro de una estrategia de deducción fiscal. La medida generó una reacción significativa entre los seguidores y el equipo de la producción, convirtiendo a Coyote vs. Acme en uno de los casos más comentados de una película terminada que estuvo a punto de no ser vista.
La presión pública terminó abriendo una nueva posibilidad para la cinta, hasta que la distribuidora Ketchup Entertainment adquirió los derechos de distribución y permitió que la historia finalmente encontrara su camino para un estreno. Después de toda esta serie de dificultades, la película se estrena este 27 de agosto. ¿Valió la pena la espera?
La historia de la propia película termina otorgándole una lectura inesperada a su mensaje. Una cinta protagonizada por un personaje acostumbrado a fracasar y volver a intentarlo, también tuvo que perseverar para llegar a los cines. Esta coincidencia termina reforzando uno de sus principales mensajes: El fracaso no tiene por qué ser el final del camino.
Wile E. Coyote, desde sus inicios, es el personaje que el público espera ver caer, víctima de sus propias trampas. A pesar de que le explotan sus planes en la cara y sufre accidentes absurdos que son parte de su identidad, en la película cambia nuestra percepción sobre él. Aunque sigue siendo el mismo coyote que se comunica con carteles, su expresividad y gestos permiten comprender su frustración y sus derrotas, hasta convertirlo en una figura con la que resulta fácil empatizar.
La película consigue transmitir la esencia de las caricaturas animadas de antaño, una comedia visual y absurda que respeta el espíritu de los Looney Tunes. Pero también es parte de una historia con un conflicto mayor. El proceso judicial se convierte en el motor de la trama y permite que la película avance más allá de una sucesión de gags, incorporando sorpresas que mantienen el interés del espectador y construyen progresivamente el enfrentamiento entre Coyote y Acme.
Uno de los mayores aciertos de la cinta es que no depende exclusivamente de la nostalgia. Utiliza a sus personajes más famosos y les da el respeto que merecen, consigue construir una historia capaz de funcionar incluso para quienes no crecieron siguiendo las interminables persecuciones entre el Coyote y el Correcaminos. La película entiende que recuperar una franquicia no significa únicamente repetir aquello que funcionó en el pasado, sino encontrar nuevas situaciones en las que sus personajes puedan desarrollarse.
Esto también se refleja en su propuesta visual. Existe un mérito artístico en trasladar los diseños clásicos de los Looney Tunes al mundo real sin intentar convertirlos en personajes con muchos detalles, a diferencia de otras producciones recientes, como Space Jam: A New Legacy.
Coyote vs. Acme mantiene una estética caricaturesca que permite que sus personajes animados convivan con los actores reales, sin perder la identidad que los hace reconocibles. La integración entre ambos mundos resulta atractiva y contribuye a que las situaciones más absurdas de la película puedan desarrollarse con naturalidad. A esto se suma un impecable trabajo práctico en los escenarios reales y cómo reaccionan a un montón de explosiones.
Entre las actuaciones destaca John Cena en un papel que se aleja de la imagen del hombre de acción que suele interpretar. Como el abogado antagonista, construye un personaje cuya amenaza no depende de sus músculos, sino de su personalidad y de la seguridad con la que se enfrenta al juicio. Will Forte, por su parte, es un reflejo del propio Coyote y la manera en la que se relacionan y se complementan funciona de gran manera.
Coyote vs. Acme demuestra que el fracaso no tiene por qué ser el final, sino que también puede convertirse en un motor para seguir luchando por alcanzar una meta. La película recupera el espíritu de los Looney Tunes sin depender únicamente de la nostalgia y entrega un mensaje sencillo, pero necesario: siempre existe una razón para volver a intentarlo.
Ficha técnica
Título: Coyote vs. Acme
Dirección: Dave Green
Guion: Samy Burch, James Gunn y Jeremy Slater
Reparto: Will Forte, John Cena, Lana Condor, P.J. Byrne, J.K. Simmons, Eric Bauza
Género: Comedia / aventura / animación y acción real
Año de producción: 2023
Duración: 104 minutos
Estreno: 27 agosto 2026
Distribuye: Bf Distribution
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