Entrevista al director de “Para vivir: El implacable tiempo de Pablo Milanés”, Fabien Pisani: “Entendí poco a poco que era mi voz”

Por Victoria Bustos Arancibia

Partiendo de una carrera de compositor y músico en La Habana, con una formación en literatura y filosofía en París, el cubano Fabien Pisani ha desarrollado una trayectoria ligada a la producción y dirección audiovisual entre Cuba, Estados Unidos y México. En 2011 desarrolló y produjo 7 días en La Habana, largometraje colectivo estrenado en la Selección Oficial del Festival de Cannes de 2012, y posteriormente debutó como director con En la caliente, documental reconocido en distintos festivales latinoamericanos.

Ahora, con Para vivir: El implacable tiempo de Pablo Milanés, su segundo largometraje documental, Pisani se adentra en la historia de su propio padre, el reconocido cantautor Pablo Milanés. Construida durante quince años a partir de sus conversaciones, la película propone un retrato íntimo del artista y de la época que marcó su vida y obra.

En conversación con Fabien Pisani, esto fue lo que nos dijo.

¿Cómo partió este proceso? ¿Qué fue lo primero que pasó para que tú dijeras “voy a hacer este documental”?

La manera exacta en la que empezó fue a través de unos amigos que me convencieron de hacer el documental. Yo no sentía que tenía el derecho de hacerlo. Fui convencido por dos amigos; un gran fotógrafo y un amigo escritor, y después tuve que convencer a mi padre, que no tuvo más remedio que decirme que sí, pero no con mucho entusiasmo, hasta que entendió que lo que me interesaba es hablar de la generación de mis padres y de Cuba y de ese momento en que sus canciones, y las de otros cantautores como él, marcaron su tiempo. Creo que igual es una película que empecé a hacer cuando nos conocimos. Yo tenía dos años.

¿Qué tanto te involucraste en el proceso del montaje? Porque me imagino que tiene que haber habido entrevistas y material de archivo que quedaron fuera.

El proceso de hacer la película fue largo, sobre todo por razones financieras y de biografía personal. La decisión de hacerla la tomé en el 2009. Hicimos un primer rodaje en el 2010, muy guerrillero, con una cámara muy pequeña. Filmamos algunas otras cositas en el 2010. Y así seguimos hasta que vine a México en el 2018 y apliqué a FOCINE (Fondo de Fomento al Cine Mexicano). Ahí ya el proyecto se hizo real y pudimos realmente concentrarnos. Pero con la interrupción de la pandemia de COVID, etcétera, etcétera. La edición empezó en serio después del viaje a Cuba, que se demoró también por razones médicas, en el caso de él, y por la pandemia, pero era difícil empezar a editar realmente. Habíamos hecho algunos assemblies, habíamos estado organizando el material, la idea de la película se iba definiendo, pero fue después del viaje a Cuba que realmente empezamos a armar el muñeco. Hubo un corte mucho más largo, que a mí me gustaba mucho, de unas tres horas, entonces decidimos, junto con los productores, con los editores que íbamos a escoger. Hubo entrevistas muy buenas que quedaron fuera, porque eran con las que se habían armado algunos momentos, sobre todo en los 70. En los 70 había toda una interesante para mí sobre Cuba y sobre el momento que nos conocemos además. Pero sobre Cuba, que es interesante, quedó fuera. Y mucho archivo, sí, también mucho archivo.

¿Puede significar eso que venga una segunda parte de este documental?

No sé, yo espero que se hagan muchas cosas sobre él. Pienso que es un personaje muy rico, este es mi testimonio, o nuestro testimonio, mi conversación con él. Ojalá vengan muchas cosas, no sé si seré yo quien las haga, no sé si habrá una segunda parte. Ahora mismo estoy disfrutando haber terminado el proceso, lo que eso quiere decir para mí, te imaginarás que fue muy difícil la edición, después de su partida, y estar con él cara a cara, viendo su música, cosas que no logro hacer ni siquiera hoy. Estuve durante dos años ahí pegado. Fue muy complicado, así que ahora a disfrutar, acompañar la película, presentarla, y encontrarme con el público. Después de haber pasado tanto tiempo, y tanto trabajo para hacerla, eso me reconforta mucho, y lo agradezco mucho también: el encuentro con el público, y el viaje con la película ahora ya terminada. Entonces, una segunda parte ya veremos, es muy temprano para decirlo.

Leí que dijiste que esta película no te parecía que era perfecta. ¿Crees que existe una visión perfecta de Pablo Milanés?

No, estaba hablando en términos formales del documental, creo que no se agotaron todas las posibilidades de la película. Creo que las películas, los libros, hay que abandonarlos, hay que cerrarlos, es un gesto arbitrario también. Además, estaba hablando justamente del duelo mío haciendo la edición, tenía esa relación privilegiada con él, mórbida casi, de estar todos los días en esa intimidad con él, y era un espacio privilegiado. Entonces cerrar esa puerta también fue más difícil para mí, y casi la cerré con los ojos cerrados, había que terminarla. En ese sentido, no es una película perfecta, no fui hasta el fondo de unas cuantas ideas que tenía sobre cómo debía ser la película, me faltó tiempo, me faltó recursos. La película es lo que es, pero perfecta en ese sentido, no con relación a la película, perfecta sobre él, por lo menos la película es perfecta porque creo que es honesta, es amorosa, y está sobre todo la verdad de él, la verdad del personaje, creo que aflora el testimonio de la familia, sobre todo sus ex compañeras, y el suyo. Entonces, sí, me refería más bien a nivel formal.

Más técnico quizás.

Sí, técnico, hay varios problemas a nivel de la construcción del documental.

Dices que esto se trataba más del duelo que estabas viviendo y que de allí surgió la película. ¿Crees que, en ese sentido, esta película dialoga y se relaciona con el resto de tu trabajo, o es demasiado especial como para ser comparada con el resto de tu carrera?

Cada obra impone su experiencia y su forma única, idealmente es así. Yo estoy empezando, este es mi segundo largometraje, he hecho muchas cosas pequeñas. No sé, seguramente tiene un lugar muy especial, seguramente único también, es muy personal. Entonces ahí tuve que hurgar en miedos, en aprehensiones, en mi propio pudor. Es muy bonita esa historia: el tiempo y el recorrido de darnos cuenta qué películas queríamos hacer juntos. Yo entendía que tenía que ser una película personal, por supuesto, sin embargo, no quería forzar mi punto de vista a través de un dispositivo retórico, formal, no quería artefactos en ese sentido, y entendí poco a poco que era mi voz, porque me interesaba mucho la voz, me interesaba mucho él contando su historia también.

Él no quería que lo pusiera en silla de ruedas, no quería que le cogieran lástima y cosas así, cosas de su pudor. Cómo él fue entendiendo que se trataba de esta conversación y aceptándolo. De hecho me había guardado unas preguntas para el final, y que eran mucho más personales todavía. Cuando él entendió y aceptó y abrazó la película, los dos juntos en realidad. Yo fui a Madrid después del rodaje en Cuba, en junio del 22, fui a Madrid en agosto del 22 y él salía del hospital, y estaba tan frágil y eso que solo viajé de Cuba, no de México, hasta Madrid. Hice solo un plano, que es el plano en que yo estoy en la terraza del balcón del apartamento y él está adentro leyendo un libro, hojeando un libro, creo que de (Joaquín) Sorolla, de pintura. Se ve mi reflejo en el cristal de la puerta, guardé la cámara y no filmé nada más, estuve con él, entonces esa última entrevista, por ejemplo, no la hizo. Fue un aprendizaje para los dos, para entender qué película estábamos dispuestos a hacer y cómo queríamos abordarla.

De hecho esas solicitudes que tú dices que él te hace de no mostrarlo tan enfermo, se pueden ver en el documental, se revelan. ¿Tú sientes que la película muestra tanto las luces, como las sombras de Pablo Milanés?

No, no creo, en este caso, para mí era importante ponerlo enfermo, porque para mí la película va de eso también- Es para vivir ese mensaje de él, de positivo, de amar, de imponerse a todos los obstáculos, y en su caso, su vida es un ejemplo de eso. Cómo él estuvo además trabajando hasta el final, y yo decía: “Pero te das cuenta que tú tienes casi 80 años, estás todo jodido, estás enfermo y sigues por tu amor al escenario, al acto mismo de cantar, el amor a su público también”. Encuentro que él disfrutaba mucho, pero también su necesidad de seguir manteniendo a la familia, era un tipo muy responsable, y entonces yo decía eso forma parte de lo que yo quiero decir, de lo que me interesa, no es para que te cojan lástima o para sencillamente mostrar que estás enfermo, eso no me interesa. Me interesa que quiere decir que estés trabajando todavía en esas condiciones y que estés dándolo todo cuando cantas una canción.

Comentabas que tuviste muchas conversaciones con él sobre la misma película, sobre lo que se filmaba, lo que se conversaba, lo que se mostraba. ¿Sientes que en ese sentido, Pablo también es parte de la dirección del documental?

No, no hablábamos tanto de la película, era como puntualmente, cuando estaba filmando y de pronto me decía: “Coño, no filmes esto”. Yo trataba de negociar con él. Me interesa filmar algo y después en la entrevista misma él hay cosas que no le interesaba hablar, y poco a poco fue entendiendo, fue cediendo, fue asumiendo. Por ejemplo, el regreso a Cuba fue muy doloroso porque yo tengo una hermana que había fallecido unos meses antes, y él no había podido regresar en ese momento. Y en el regreso, yo le pregunto a él sobre esto. No está en la película, no era justo para la historia, para mi hermana, para él, cerrar la película así, pero era como lo más importante que estaba pasando, era su regreso a Cuba en ese momento. Además, que sentía que era tal vez su último viaje y ese encuentro con el público en Cuba, su último concierto, pero él no me no pudo hablar de eso. Me dijo: “No, eso no, eso no hablamos, eso no vamos a hablar”. Entonces no fue que fuera de la película que estuviésemos hablando, a veces sí, pero no. ¿Y que si es el director o no? Sí, siendo como una película sobre él, está como su impronta, su luz, su personalidad, entonces es su película también, no sé si es director o no, y no sé tampoco en qué medida la hice yo, imagino que sí un poco, por lo menos la sufrí, y la disfruté también.

¿Te imaginas que si alguien más hubiera hecho, una persona que no estuviera relacionada de forma personal con Pablo, sería una película quizás más lejana? ¿Te parece que pudiste llegar a zonas de su vida y de su intimidad, y conversar con él porque eras su familia?

Seguramente. Por supuesto, sí, sobre todo la entrega, la intimidad de esos momentos, de esa conversación como pausada, tranquila, sin poses, eso está ahí. A él no le interesaba, nunca le interesó, cómo iba a ser contada su historia. Escritores, grandes escritores latinoamericanos le ofrecieron hacer su biografía, a él nunca le interesó. En España, que manejan el catálogo de muchos cantautores, escritores, directores en Iberoamérica, hubo un ciclo así como de grandes documentales sobre los grandes cantores, más importante del catálogo, y a él le ofrecieron varias veces el documental, nunca lo quiso, hizo uno en los 80, que era para la televisión cubana, después se hizo uno sobre su pasaje por la UMAP, por estos campos de concentración en Cuba en los 60, y eso es porque sí le interesaba dejar claro eso, a nivel de su historia personal, pero una película sobre él, eso nunca, no le interesaba, no tenía esa vanidad para nada. A mí me dijo que sí, que una vez más te digo, porque no le quedó más remedio que decirme que sí, no me podía decir que no.

Ahora que la película llega a los cines chilenos, ¿Qué le puedes adelantar a la gente que se van a encontrar?

Es una película personal, es un diálogo mío con él, está contada desde la intimidad, y es una película que se mueve constantemente entre lo íntimo y digamos el fresco, el gran fresco de la historia, y ese momento tremendo de los años 60 y 70, que además es un momento en que la canción tiene un rol preponderante como muy a nivel de cómo movió, movilizó la conciencia de mucha gente, y llevó la historia también. Pero sobre todo eso, el valor de la película, primeramente, es que es un testimonio con él, que él está muy presente y la intimidad, el hecho que está contado desde ese punto de vista fuerte, de la relación mía con él. Tiene de todo, tiene la épica esa de la gran historia, y con todos sus conflictos, y cómo un hombre como asume su rol en ese gran movimiento de la historia, y nada, el conflicto también desde la familia, y desde las rupturas amorosas, que él decía que es lo que más lo había desgarrado en la vida, y asumir una familia, llevarla juntas, y llevarla con amor, y llevarla con armonía, a pesar de todo. Entonces, es una película personal, sobre un momento, pienso, clave en la historia de Cuba, seguramente, y también en la historia nuestra, latinoamericana.

También incluye entrevistas de otros artistas, que compartieron escenario con él, en ese caso, ¿también capta el implacable tiempo que pasó entonces Pablo Milanés con la música, y con estos otros artistas?

Desde un principio sí quería hacer esta película también sobre su tiempo, y porque me interesaba entender bien cómo el espíritu de un hombre puede de alguna manera también encarnar eso, especialmente su caso en Cuba. Y en ese sentido, algo que me interesaba era esta cuestión de cómo la historia y la canción se dieron la mano en ese momento, y cómo están todos estos personajes que fueron tan importantes en la canción, en España, en Chile, en Argentina, en Brasil, bueno, en todo México, en toda Latinoamérica, y además que se conocieron, que se descubrieron a través de cassettes traficados clandestinamente, y que eventualmente se conocieron, se hicieron grandes amigos, cantaron  juntos, se cantaron mutuamente las canciones los unos de los otros. Eso me parecía interesante, y ese testimonio de ese tiempo.

Una de las preguntas con las que empecé la película, y que la película no logra resolver, es cómo ellos asumen el sentido de su canto en ese momento, de la revolución, de ese sueño de cambiar el mundo, y de pronto cómo el conflicto con eso hoy, y cómo algunos de alguna manera no pueden asumir ese pasado, casi sin disculparse, y era como entendiendo la distancia entre el presente y cómo estamos mirando atrás, y cómo asumimos la historia. Ese conflicto me interesaba, es una pregunta que les hice a todos, tal vez porque yo mismo no la entendía bien, no las hice bien, pero no tengo casi respuestas buenas al respecto, no es algo que pude construir, no tenía material para construirlo. Hay un momento, y está esa respuesta muy bonita de Chico Buarque, que dice “bueno, pero mientras hubo un sueño, pues se soñó». Entonces, me llama la atención que la gente como que se retorna la chaqueta, como si no tuviera nada que ver con él, entonces ahora vamos a forrarnos y vamos a oír del canto, y aquello fue una ingenuidad de juventud. No, no, no. ¿Qué queda de eso hoy? Eso por ejemplo es una de mis preguntas, cuando empecé a hacer la película y buscar a estos amigos. Primero que todo, algo importante es que esas entrevistas no son entrevistas a personajes famosos, sí también lo son, o grandes cantautores, pero son entrevistas a amigos, porque la película está contada desde el afecto, desde el amor, y son gente que pudo dar un testimonio sobre el amor, fueron grandes amigos, que descargaron mucho, que se emborracharon mucho, que vacilaron mucho juntos, en el escenario, fuera del escenario, en la vida privada fueron compañeros, entonces me interesa pensarlo desde esos lazos afectivos de la película y esos testimonios de estos personajes. Incluso Harry Belafonte, que es un personaje tan increíble, y que no hablaba ni español, mi padre no hablaba inglés, y se vacilaban, se pasaban mucho tiempo juntos, se veían, oían músicos, hacían chistes, se tocaban, y no podían conversar realmente mucho tampoco, con traductores, eventualmente sí eran amigos.

Belafonte, Serrat, Buarque, existen en la película más en la forma en la que tú también entrevistas a la familia, o a los amores de Pablo.

Sí, desde ahí mismo, la proximidad de ellos con el personaje, no desde un testimonio, no un juicio exterior, no desde una apreciación exterior, no me interesaba, empieza ahí siempre la entrevista con ellos, con todo, la relación que tenían, y con ellos también.

¿No entran como en la película como celebridades?

No, para nada, no me interesaba tanto eso, me interesaba lo que tenían que decir, porque son gente que tiene muchas cosas que decir.

Y finalmente, para las personas que ya vieron la película, que la van a ver, se va a hacer evidente por qué se elige Para Vivir, que es una canción de Pablo, como el título. Pero cuéntanos tú, ¿Por qué esa canción y no otra?

Para mí recoge como esa idea del combate que fue su vida desde niño, primero contra las situaciones económicas difíciles de su familia, el abandono de su padre, la migración a la ciudad, a La Habana, donde la madre decidió traerlos a todos, a los cinco hermanos, siendo una familia pobre, porque la madre creyó en él y apostó por él, y él era el más niño de la familia, después la incomprensión con la que arrastró siempre a nivel institucional en Cuba, a nivel político, etcétera, la enfermedad, la prisión, todos esos desengaños, y a pesar de eso, un tipo que no se define por el resentimiento, y eso me gustaba como un testimonio de un hombre tan importante en Cuba, que no hablaba desde fuera. Al final tuvo que salir por la enfermedad, pero un tipo que se quedó, que habla desde dentro, que no habla de manera resentida, a pesar de que sí tuvo que chocar con el sistema, y eventualmente también lo representó, se convirtió en un ícono de esa revolución, de ese país, y es un tipo definido por el amor, a pesar de todos esos contratiempos y la enfermedad. Tuvo más de 30 operaciones, fue un tipo enfermo toda su vida, y lo que lo definió no fue eso, fue el amor, el amor por el canto, el amor por sus seres queridos, entonces para vivir de alguna manera es como un arte poética de lo que la película encierra, lo que la película quiere decir, lo que la película quiere tocar, y quiere compartir.

Ahora cuando llegues a Chile, porque nos vas a visitar, vas a hacer unos cineforos, te vas a encontrar con el público que va a ver la película. ¿Qué esperas de estas interacciones?

Yo espero la emoción de estar ahí. Yo nunca he ido a Chile, entonces qué manera mejor que esta de llegar a Chile con él, con la película, entonces me da mucha ilusión, estoy muy emocionado, la verdad, tengo buenos amigos allá, tengo muchas ganas de encontrarme con ellos. Estoy esperando ese encuentro. ¿Preguntas? No sé, la gente es curiosa, la gente me agradece mucho la película, y yo agradezco de vuelta, y sí, la gente me dice cosas muy bonitas, de qué modo concreto su música, sus canciones, su persona los acompañó y los marcó y los ayudó. Entonces voy completamente abierto de mente y de alma para ese encuentro, para ese viaje, estoy muy contento, tengo muchas ganas de estar ahí ya, estoy llegando el martes temprano. Tengo un programa de actividades tremendo, entonces sé que va a ser intenso a nivel emocional, y estoy bastante contento con eso.

¿Crees que la película la pueda ver una persona que no conoce casi nada de la vida de Pablo Milanés?

Eso te imaginarás que es una de las inquietudes que tiene un editor cuando está trabajando en un proyecto como este, y que el director también está involucrado con la historia. Yo me imagino que sí, creo que sí por esta idea de, no sé si mensajes, más bien de la verdad de la película que se define desde el amor, incluso los problemas políticos, aquí esos mensajes están resueltos desde el amor y desde cómo podemos vivir juntos, cómo el amor puede ser una estrategia de sobrevivencia para caminar por la vida. Entonces en ese sentido creo que sí, es una frase manida (cliché) pero con una historia universal, una historia de este hombre tan especial atravesando su tiempo, y llevando ahí, a su familia, a sus amigos, a través de su canto, con mucha dignidad y con mucho valor, con mucho amor.

Ficha técnica

Título original: “Para vivir: El implacable tiempo de Pablo Milanés”

Dirección: Fabien Pisani

Guion: Fabien Pisani

Fotografía: Juan Carlos Alom, Luis Montalvo, Ernesto Pardo, Fabien Pisani

Música: Paté de Fua

Edición: Armando Croda, Clementina Mantellini

Producción: 100 Machetes 100 Alas, Cacerola Films, Viento del Norte Cine

Reparto: Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Joaquín Sabina, Harry Belafonte

Duración: 106 min.

Año: 2025

Género: Documental musical; Biográfico

País de Origen: México (en coproducción con España y Estados Unidos)

Distribuye: Red de Salas de Cine

Estreno en salas de cine: 3 de septiembre de 2026

 

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