Crítica de teatro “Fantasmas”: El lenguaje propio de una compañía en consolidación

Por Carola Cares 

Fantasmas es la nueva obra de la compañía Implicancia Teatro, y su primer montaje de larga duración después de la elogiada Trilogía de la Permanencia (Delirios, Extinción y Cadáveres) y de las dos obras breves que presentaron este año en el contexto de la iniciativa Teatro Exprés (Umbral y After office). La compañía, acostumbrada a utilizar la ciencia ficción y el humor para abordar temas sensibles y existenciales, vuelve con una propuesta que combina momentos de gran sensibilidad con otros hilarantes y absurdos, mientras explora con profundidad las distintas dimensiones del duelo.

Fantasmas sigue a Helena (Maite Pino), quien ha perdido recientemente a su padre. El cementerio es el lugar donde se encuentra con su hermana Norma (Francisca Celis), mientras esperan que llegue el féretro para dar inicio al funeral. Es ahí donde ve un fantasma: para ella no hay duda de que es su padre. En esa búsqueda por descubrir la verdad, Helena se encuentra con personajes que la van guiando en esta nueva realidad. En medio del dolor irrumpen los agentes funerarios: una encargada (Francisca Celis) que personifica con mucho humor la burocracia que atraviesa el rito fúnebre; Juan Andrés, un animador de velorios que nos muestra sin filtros la arista más comercial y desafectada del proceso de despedir a un ser querido, y que tiene su punto más alto en la escena junto al corpóreo Lapidín; un momento que le servirá al público para soportar el golpe que viene más adelante.

En términos actorales, Maite Pino y Francisca Celis son el eje sobre el cual gira la obra. Celis se integra con naturalidad a un grupo que trabaja en conjunto desde 2018 y despliega un registro amplio, transitando entre personajes y emociones muy disímiles. Destaca como la encargada de la funeraria, a quien dota de un humor muy particular, y también como la hermana que acompaña a Helena en su duelo, donde consigue conmover. Maite Pino, por su parte, logra sumergirnos en el dolor de una pérdida que su personaje no termina de comprender ni procesar.

Completan el elenco Matías León y Agustín Ardouin, quienes desde la comedia llevan a escena personajes que son un buen contrapunto para el drama que nos plantea el texto escrito por Eduardo Fuenzalida junto a Sebastián Carez-Lorca (quien ya había colaborado como dramaturgo en Umbral). La dramaturgia mezcla con eficacia la ciencia ficción, el humor y el suspenso; y cita películas como Star Wars y The Truman show, entre otras, estableciendo una conexión con el cine que es parte del sello de la compañía. El suspenso se abre hacia el último tercio del montaje, con un giro inesperado y un final demoledor.

Implicancia Teatro es una compañía de creadoras y creadores jóvenes. Sin embargo, este montaje se percibe mucho más maduro al convertirse en un espacio para elaborar las pérdidas que han atravesado sus propias biografías, lo que queda plasmado en una propuesta potente, que no rehúye del dolor, sino que lo utiliza para contar una historia y además abrir preguntas sobre los alcances de la inteligencia artificial en nuestras vidas, cómo lidiar con las consecuencias de nuestros actos y con la imposibilidad de retener a quienes amamos.

El diseño escénico de Mariana Segovia nos transporta a inicios de los 2000 –con su guiño al fondo de pantalla de Windows XP– y recupera elementos de la cultura pop reconocibles para distintas generaciones y construye, a partir de ellos, una forma particular de habitar el espacio escénico. Esta propuesta conversa, además, muy bien con la cita a la película A.I. Inteligencia artificial (2001) en la escena del pequeño actor Pedro León (a quien ya vimos en Cadáveres). Una conexión que no solo refuerza los vínculos de la obra con el cine, sino que también contribuye a la contundencia de su desenlace.

Un montaje sólido, inteligente y prolijo, que confirma la capacidad de Implicancia Teatro para construir un lenguaje propio y remecer al público a través de una combinación tan singular como efectiva de humor, ciencia ficción y dolor. 

Ficha técnica

Título: Fantasmas

Una coproducción de Implicancia Teatro y Teatro Camilo Henríquez

Dramaturgia: Sebastián Carez-Lorca y Eduardo Fuenzalida

Dirección: Eduardo Fuenzalida

Asistente de dirección: Paula Reyes

Producción: Francisca Torres

Elenco: Maite Pino, Francisca Celis, Agustín Ardouin, Matías León, Pedro León

Asistente de escena: Paula Reyes y Matias Saavedra

Diseño integral: Mariana Segovia Ruiz

Realización escenográfica: Francisco Vera

Universo sonoro: Y Vicente

Audiovisual: Vicente Radanari

Diseño gráfico: Valentina Madrid

Difusión: Eduardo Fuenzalida

Encargada prensa: Sofía Oksenberg

Collage: Macarena Fuentes

Pelucas: Carla Casali

Colabora: Cooperativa Hecho en Chile  y Escuela Teatro Imagen 

Coordenadas:

Del 8 al 17 de octubre.

Jueves a sábado, 19:30 h. / Sábado doble función, horario matiné 16:00 h.

Teatro Camilo Henríquez.

General $12.000 / estudiante: $5.000 / Tercera edad: $3.000 / movilidad reducida: $7.000

Duración: 80 minutos.

Venta de entradas en Ticketplus y boletería.

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