Por Galia Bogolasky
Entrevistamos a la directora y al productor de La búsqueda del otro, una película sobre identidad, memoria y diversidad, pero sobre todo de la libertad y fortaleza que significa el vivir sin etiquetas. Miradoc Estrenos exhibirá a lo largo de Chile el documental La búsqueda del otro, existimos sin permiso, un retrato íntimo sobre visibilidad y resistencia.
Dirigido y co-protagonizado por Cons Gallardo Vásquez, la película realiza un seguimiento a la machi Marcelina, una autoridad ancestral mapuche quien fue acusada injustamente en 1995 por un crimen que no cometió y fue encarcelada en una cárcel de hombres. Lo que comienza como una investigación histórica se transforma poco a poco en una búsqueda personal para Cons, quien encuentra en Marcelina la fuerza de sus ancestras y termina reflexionando sobre su identidad, la memoria y los vínculos humanos más allá de los prejuicios.
Bajo la producción de Esteban Sandoval Carrasco (Pejeperro Films), el documental se adentra en un viaje hacia un territorio y una cultura que le eran ajenos al equipo realizador, logrando un cruce intergeneracional de miradas que invita a reflexionar sobre cómo las historias y experiencias del pasado nos ayudan a cuestionar quiénes somos, buscando encontrar un sentido de pertenencia y a la memoria en el presente.
Cons Gallardo Vásquez es realizadora cinematográfica de la Universidad Mayor y Magíster en Cine Documental de la Universidad de Chile. En 2017 estrenó En tránsito, su ópera prima, premiada en Biobío Cine y SANFIC, seleccionada en los festivales de La Habana y Toulouse y exhibida en salas de Chile. En 2025 finalizó su segundo largometraje, La búsqueda del otro. Actualmente desarrolla It’s Cook, documental sobre el caso de Anna Cook (Anna Villarroel González), y Betaespera, proyecto que aborda la maternidad y los procesos de fertilidad.
Entrevistamos a la directora y al productor y esto fue lo que nos contaron sobre el documental que se estrena el 22 de octubre en salas a través de Miradoc.
¿Cómo surgió esta idea? ¿Cómo llegaste a Marcelina?
Cons Gallardo: Yo tengo una película antes, que es En tránsito, y estaba hablando con un realizador mapuche, en un festival de cine, y él me comenta como que las diversidades también existían en el mundo mapuche. Me dijo: “búscalo”. Empecé a buscar, me quedó dando vueltas en la cabeza, y empecé a buscar, y con lo primero que me encuentro, es con un texto antropológico, de Bacigalupo, donde habla de esta Machi, solamente que en el texto le cambia el nombre, le pone Machi Marta, le cambia la localidad, pero lo único que no cambia fue la fecha en que pasó. Ahí me surgió algo que necesitaba saber, que había pasado con la Machi, y fui a la Biblioteca Nacional, y busqué portada por portada, con el año que había sido el caso, hasta encontrar las portadas de los periódicos, de los diarios, y ahí fue como: “Tengo que saber qué pasó con ella, tengo que buscarla de alguna forma”. Ahí empezó realmente el proyecto.
Los documentales demoran mucho tiempo, y por lo que se nota también están en la pandemia ¿Cuándo empezó todo? ¿Desde cuándo empezó la investigación y el proceso?
C.G: Empieza a principios de 2018, hasta ahora que terminó, ya han pasado como 8 años. Igual no fue todo tan fácil como se ve en la película, llegar a Machi Marcelina también me fue difícil, a mí quien fue la persona que más me ayudó fue Machi Rosa, la que aparece en la película. La que aparece en la película, porque es ella quien me lleva a donde Machi Marcelina, pero ese rango, para que ella me llevara, pasó un año. Yo estuve yendo un año a su casa, a quedarme con ella, y me decía que no la conocía, que no sabía, y después de un año recién me dice: “Sí, sí, sí la conozco, y busquémosla”. Ella sabía que estaba la Machi Marcelina, no sabía específicamente dónde, pero ella fue quien me ayudó a encontrarla, entonces, los tiempos también son muy diferentes, el campo también se vive muy diferente, se vive todo mucho más lento. La película pasa todo muy rápido, pero en realidad fue un proceso bastante largo.
¿En algún minuto pensaste incorporar eso de los tiempos en la película como narración? Como que se notara que había pasado tanto tiempo.
C.G: Sí, lo intentamos incorporar, de hecho en los primeros cortes, lo intentamos incorporar, pero todo ese tiempo que yo estuve allá, yo no filmé, porque también tenía que ganarme la confianza para filmar. Yo iba y realmente iba a quedarme, iba a trabajar con la Machi allá, la tierra, lo que me mandara hacer, entonces era mucho, mucho material que no tenía tampoco cómo visualizar. Entonces por eso también quedó en descarte, nos dábamos una vuelta muy grande y fue como ya, no importa, la conocí y no va muy rápido la película.
El proceso de montaje se nota que está muy depurado, hay un trabajo súper importante de montaje y se nota ahí las asesorías que tuviste de grandes montajistas. Cuéntame, ¿cómo fue ese proceso? En el documental el montaje siempre es trascendental, para construir la historia. ¿Cómo fue ese proceso de montaje y sobre todo contando con asesoras como las que tuviste?
C.G: Fue un proceso largo, ahí entró Dani, que es montajista y el director de Bajo Sospecha también, y él nos ayudó mucho, mucho. La asesoría fue impecable. Carolina Siraqyan, seca, fue como que nos abrió un mundo y un mundo de posibilidades también con el montaje. Así a veces nos pasaba como que veíamos algo y volvíamos atrás, volvíamos a empezar, fue un proceso de venir e ir todo el rato.
¿En qué minuto decidiste incorporar tu historia personal al relato? ¿Fue desde el comienzo o en el camino empezaste a confluir con lo que ibas descubriendo y decidiste ir incorporando?
C.G: En realidad fue en el camino, yendo incorporando. Fue más que nada porque la Machi fallece, y justo yo me encontré en un momento bien importante en mi vida, que quería empezar a hacer familia con mi esposa. Me pasó por la cabeza que justo ella fallece, pero yo estoy buscando vida. Es como ese preámbulo entre la vida y la muerte. Ahí fue: voy a incorporar esto también. Como yo también estaba siendo parte protagonista de la película, si ya me pongo frente a cámara, démosle nomás. Conozcan un poquito más de mí. Ahí empecé a tomar las decisiones de empezar a incorporarme. Pero también parte mucho antes porque la Machi no quería aparecer sola en cámara. Como que yo estaba ahí y me ponía detrás de cámara, decía ven, ven para acá, o no me conversaba. Al final me di cuenta que quería estar conversando conmigo. Ahí tomé la primera decisión de que tengo que aparecer. Pero lo otro fue como circunstancias de las vidas que me llevaron a aparecer.
Estaba súper interesada en conocer tu vida, tu historia. Eso fue súper bonito, las conversaciones que tuvieron, como que tratando de conocerte a ti. Como que le interesaba mucho eso.
C.G: Sí, es que siento que hubo una conexión entre la Machi, ella me abrió las puertas de su casa, y siento que también necesitaba abrirle como parte de mi vida. Era algo que se daba natural, nos sentábamos a conversar, y están pasando estas cosas.
Hablaron cosas personales tuyas, y se abrió una puerta de hablar sobre su tema trans, pero era más delicado ¿Cómo lo abordaste? ¿Cómo trataste de entrar en ese tema? ¿Cómo hacerlo respetando su espacio?
C.G: En realidad, en un principio yo intenté, pero la Machi lo tomaba con total naturalidad, que empecé a tomarlo con la misma naturalidad que ella. Y no insistí más en el tema. Ella es mujer, y es así, y en realidad también veía a su alrededor, que todos la trataban como Machi Marcelina, que todos la trataban como una mujer. Y su pareja también. Indagar un poquito más allá, sentía que no iba a al caso.
Sobre su comunidad ¿Sentiste una discriminación, o ya era parte? ¿todo el mundo la veía como mujer? ¿Ya no se veía esa discriminación que se veía en los 90 con los titulares en la prensa?
C.G: La Machi cambia de localidad, porque ella, cuando pasa el caso, es de Nueva Imperial. Después se va a otra localidad, que es Chomino. En su comunidad era la Machi Marcelina, no había como un más allá. Un par de veces bajábamos como a la ciudad, y uno nota ciertas miradas y todo, pero al decir que ella es machi, es como que el respeto cambia completamente. Es una autoridad ancestral. Entonces, se le mira de otra forma también, como una autoridad ancestral. No siento que haya como tanta discriminación. Sí creo que fue algo de un principio, como lo que le pasó en el pasado, de haberse ido de Nueva Imperial y haber buscado otra zona para habitar.
Me impactó ese titular en La Cuarta que decía «Machi macho». Pero también uno piensa todo lo que ha cambiado la sociedad.
C.G: Claro, desde los años 90, de La Cuarta, tienen esta forma de titulares, pero igual son súper fuertes al encontrarse con ellos.
¿Cuál fue el mayor desafío para ti durante todo el proceso de rodaje y del proceso de la película?
C:G: Creo que uno de los mayores desafíos fue haberla encontrado. Porque el proceso en encontrarla, yo realmente no sabía si estaba viva, si estaba muerta, si la iba a encontrar. Entonces tenía mucha ansiedad. Iba pasando un año, no sabía nada. Entonces ahí viene la primera caída ¿La voy a encontrar o no? Después el mayor proceso creo que también fue el montaje y su muerte. Su muerte también fue súper fuerte. Entre medio de todo este viaje sufrí un accidente. Entonces, por lo menos hubieron dos años que yo no pude viajar al sur, que me inhabilitó viajar. Y entre eso, la Machi falleció. Encontrarme con esta noticia, ir a verla, llegar a su casa. Me acuerdo que de hecho fuimos con Esteban (Sandoval) y pasamos de largo. Yo sabía dónde vivía, pero no estaba en su casa. Le decía: “no, si es ahí”. Y nos dimos otra vuelta hasta que vimos a su familiar. Ahí me dicen: “No, desarmamos la casa, los restos se tiraron al mar”. Ya no había nada de la Machi. Haberme encontrado con eso fue como súper fuerte.
Para ti Esteban, ¿cómo fue el proceso como productor de la película? ¿Con qué desafíos también te encontraste?
Esteban Sandoval: Lo primero fue, a modo de contexto, Cons estaba estudiando su máster en cine documental en la Universidad de Chile y éste era su proyecto de título. Pero siendo todavía un proyecto en proceso. Nosotros nos fuimos ya con un primer armado y empezamos con unos movimientos de industria. Aplicamos a SANFIC, al WIP de Valdivia, al FIDOCS + Conecta. Todos con distintas visiones y puntos de vista, pero nos ayudaron a percibir que había una película. Y efectivamente era la primera duda que teníamos. ¿Hay película o no hay película? Porque la historia está de todas maneras, pero ¿cómo conectamos con las audiencias? ¿Cómo funciona? Ahí justamente apareció Cons frente a cámara. Hubo un taller que tomamos de CCDoc de distribución y montaje. Ahí Carolina Siraqyan era nuestra asesora. De todas maneras, Titi Viera Gallo también nos dio un montón de devolución y los compañeros y compañeras también. Ahí apareció Cons. Fue como: “Mira, el material está registrado de tal manera que tú estás frente al cámara”. Cons al principio no le parecía tan interesante. Había cierta vergüenza a la exposición, pero nos dimos cuenta que Marcelina quería hablar con Cons, no con la cámara.
C.G: De hecho, yo había hecho un corte donde no aparecía.
E.S.: Sí, ese fue el corte en el que me sumé y fue como, oye, pero… Entonces, de ahí fue bacán. Porque sentimos que hay distintas temáticas tocadas con mucho, mucho cuidado, mucho cariño y respeto y que ninguno de los dos venimos de su universo. Ninguno de los dos somos indígenas, el universo Queer tú lo estás habitando y yo no. Entonces también desde dónde nos acercamos y al fin y al cabo es una película, lo lindo que tiene es que es democrática. Alguien que puede no saber leer ni escribir puede ver una película y disfrutar y tener esta experiencia cinematográfica. Eso sentimos que funciona, porque hay que poner en la balanza cosas y pros y contras, con quien queremos dialogar, a qué audiencias queremos llegar y sentimos que el puerto al que llegamos sí logra esa principal motivación.
¿Qué le podrían decir a la gente para dejarla invitada a ver la película que se estrena la próxima semana en salas?
C.G: Yo dejo invitada a la gente a ver la película, se van a encontrar una sorpresa porque la película da a entender que va a tratar de algo, pero si vienen a verla se va a dar cuenta que no es eso solamente, que hay que aprender a dialogar, a conocernos, a equivocarnos también. Tenemos que aprender a equivocarnos para seguir adelante. Los dejo invitados para el 22 de octubre que se estrena la película.
E.S.: La búsqueda del Otro efectivamente es un viaje, un viaje físico, un viaje psicológico, un viaje emocional, que toca temas súper contingentes e incluso podríamos decir lamentablemente contingentes, pero que tiene un final luminoso. Hay una esperanza y la esperanza está en nuestras manos, de respeto, de humanidad y de diálogos transgeneracionales que nos enriquecen. Sentimos que eso está ahí y es una invitación a pasarlo bien.
FICHA TÉCNICA
Título: La búsqueda del otro
Dirección: Cons Gallardo Vásquez
Guion: Cons Gallardo Vásquez y Daniel Díaz Oyarzún
Producción ejecutiva: Esteban Sandoval Carrasco (Pejeperro Films)
Producción: Cons Gallardo Vásquez y Esteban Sandoval Carrasco
Casa Productora: Pejeperro Films
Dirección de Fotografía: Raúl Moncada
Montaje: Daniel Díaz Oyarzún
País: Chile
Duración: 70 mins
Año: 2025
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