Crítica de teatro “Las hermanas del viento”: Unidas en la creación y el deseo de libertad

Por Ana Catalina Castillo I.

¿Cómo lograron las hijas de un pastor anglicano revolucionar con sus voces el panorama de la literatura victoriana en Inglaterra? ¿Cómo pudo haber tanta pasión, valentía y crudeza en los escritos de tres mujeres criadas en una sociedad restrictiva y machista? La recién estrenada obra Las hermanas del viento visita una historia necesaria: la de las extraordinarias hermanas Brontë y lo hace, explorando cómo ese torrente de emociones contenidas de las tres escritoras encontraba cauce en sus obras. 

La puesta en escena permite acercarse a la menor, Anne, y apreciar cómo su dulzura no fue impedimento para criticar con convicción las injusticias sociales o el abuso de una sociedad patriarcal a través de sus novelas –Agnes Grey y La inquilina de Willfeld Hall–. También pone en escena la fuerza arrolladora de Emily y resalta su conexión con el páramo  en cuanto habitáculo de pasiones y libertad reflejada en Cumbres Borrascosas. De la autora de Jane Eyre, Charlotte, percibimos su capacidad de introspección y la lucha interna entre el deseo de forjar identidad y las restricciones sociales. 

Las hermanas del viento, dirigida por Claudio Pueller, a partir de la sensible y poética dramaturgia de Juan Antonio Muñoz, pone en escena el entramado emocional de Charlotte (Begoña Basauri), Emily (Nathalia Aragonese) y Anne (María Jesús Marcone) presentando, desde el principio, las voces que censuraban el oficio literario entre las mujeres. Ese elemento (tal vez en un volumen más alto de lo necesario) permite adentrarse en el dilema que enfrentaron las tres hermanas: perderse en nombres ficticios –de hombres, claro está– o darse a conocer al mundo como lo que eran: mujeres con voz y opinión propia, pues en el ambiente victoriano que las relegaba al anonimato y al encierro, sus almas llenas de inquietud no encontraban sosiego.

Así, la obra conecta la vida de las hermanas Brontë con sus obras y el contexto de producción de esas. En total consonancia con el estado anímico de Anne, Emily y Charlotte, en los pasajes de trance creativo en que las vivencias de cada una se traslapan con los personajes de sus obras, esta propuesta teatral alcanza momentos desgarradores, porque el amor fraternal se muestra también en tensión, justamente debido a que temen no distinguirse la una de la otra.

La obra también se detiene, con una lograda mixtura de ternura y profunda tristeza, en la paradoja que compone la dualidad vida/muerte por la que parecen signadas. Ellas, que eran pura vida, sufrieron la desgracia de las muertes tempranas. No solo la de su madre a los 38 años, sino la de las dos hermanas mayores. La maldición de la tuberculosis se llevaría tempranamente también a Emily y Anne, sumiendo a Charlotte en honda soledad. 

Las hermanas del viento es una obra que emociona. La actuación de las tres actrices resulta armónica, afiatada, contenida; y por eso mismo, hermosa. Sus voces manejan perfectamente el tono íntimo, porque pareciera que los espectadores tenemos el privilegio de entrar en la casa parroquial de Haworth para ser testigos de sus rutinas de lectura y escritura, de sus pausas para tomar té, de sus dudas.

En total consonancia con el mundo emocional de las tres escritoras, el vestuario que evoca la época: negro, sobrio pero sutil gracias a las adecuadas transparencias; los detalles de la escenografía minimalista, como los taburetes que sirven de escritorios; la luz que conversa con cierta dimensión fantasmática de la puesta en escena; todo el lenguaje parateatral brinda una experiencia estética que merece ser vista, que se queda con el espectador cuando las luces se encienden regalándole una reflexión de alto vuelo lírico sobre cómo la escritura tiende un puente entre las almas y brinda un camino hacia la libertad.

Ficha artística

Título: Las hermanas del viento

Dramaturgia: Juan Antonio Muñoz

Dirección: Claudio Pueller

Elenco: Begoña Basauri, María Jesús Marcone y Nathalia Aragonese

Diseño integral: Monserrat Catalá

Creación sonora: Jorge Martínez Flores

Iluminación: Ángel Solovera

Coordenadas

Coproducción: Corporación Cultural de Las Condes. 

Del 30 de octubre al 29 de noviembre de 2026, viernes y sábado a las 20:00; domingo a las 19:00 horas.

Centro Cultural Las Condes

Nuestra Señora del Rosario 30, Las Condes.

 

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