Por Violeta Díaz
¿Qué pasaría si pudiéramos transferir nuestra conciencia al cuerpo de otra especie e infiltrarnos en el reino animal? Esta es la premisa que el director, Daniel Chong desarrolla en Hoppers: Operación Castor, la nueva apuesta de Pixar y Disney que ya llegó a las carteleras de cine. Esta entrega tiene el reconocido toque familiar de Pixar y nuevamente nos trae un personaje femenino que protagoniza una historia llena de aventuras, entretención, ternura y un ligero mensaje de concientización medioambiental.
La trama sigue a Mabel, una intrépida joven de 19 años que ha crecido defendiendo a los animales, influenciada por su abuela, quien le enseñó desde pequeña que el claro donde vivían era un lugar especial y debía protegerse. Cuando ese ecosistema comienza a verse amenazado por la construcción de una carretera, Mabel busca la forma de salvarlo. Es en ese momento que tropieza con el laboratorio de una científica y su más reciente descubrimiento, una forma de traspasar la conciencia humana a la de un robot con forma de animal.
Entre todos los robots, Mabel decide, sin saber nada del proceso, traspasar su conciencia a la de un castor, el cual utiliza para infiltrarse entre las especies que habitan el lugar, organizar una revuelta y así intentar salvar el claro que marcó su infancia. “Esto es como Avatar”, dice Mabel a la científica, y es que hasta aquí es difícil no recordar la película más taquillera de la historia. Pero, de inmediato la científica responde “esto no es nada como Avatar”, así nos dejan claro que, pese a las similitudes, lo que continuará, no será nada parecido a la historia de Pandora.
Daniel Chong ya había señalado en entrevistas que su principal inspiración fue Avatar, pero una vez desarrollada la historia esta comenzó a tomar otros rumbos. En un inicio, los protagonistas no serían castores, sino pingüinos. Sin embargo, tras el rechazo de Disney a esa primera idea, Chong debió replantear la especie central y fue entonces cuando descubrió el potencial narrativo de los castores y su relevancia dentro de los ecosistemas. Ese giro no solo modificó el enfoque de la película, sino que permitió que se desapegara de su inspiración inicial.
Algo que podría ser muy apreciado por aquellos nostálgicos es que Hoppers juega con la memoria de la audiencia más adulta. En la película se incluyen, casi como homenaje, guiños directos a películas anteriores del estudio, como Bichos, Toy Story y Up, pequeños detalles que los adultos reconocerán y que funcionan como complicidad generacional. Incluso aparecen referencias completamente inesperadas, desde alusiones a sagas como Game of Thrones, hasta la sensibilidad visual que construyeron para que los castores se asemejaran al fenómeno cultural del Capibara, animal muy querido entre la audiencia infantil y cuyas similitudes con la animación de los castores funciona para convertirlos en una figura reconocida y simpática.
La relación entre Mabel y su abuela sostiene buena parte del corazón del relato. No es una dinámica nueva dentro del cine familiar de Pixar y Disney, aun así, su construcción es suficientemente honesta y cercana para no sentirse reciclada. Esa conexión intergeneracional le da espesor emocional a una trama que, de otro modo, podría haberse quedado solo en la aventura y en los graciosos momentos de su personajes.
Pese a contener un mensaje medioambiental, la película tiene un ritmo ágil, sin decaer en discursos medioambientales ni sobre explicaciones, logrando efectivamente mantener atentos a los más pequeños durante toda su duración. Para esto, el humor funciona como principal herramienta junto con la ternura de cada animal presente en la película.
Entre los momentos de risas, el que más destaca es el personaje antagonista de esta historia, el alcalde Jerry Generazzo que es interpretado por Jon Hamm. Lejos de construir un antagonista plano, la película lo presenta como una figura convencida de estar haciendo lo correcto, defendiendo el progreso con un entusiasmo casi caricaturesco. Sin embargo, a medida que la historia avanza, el personaje transita desde la seguridad absoluta hacia la empatía y evitan quedarse con un conflicto simplista entre buenos y malos.
En términos técnicos, la animación mantiene el estándar que se espera de Pixar con escenas llenas de colores y mucho realismo que atrapan al espectador. Hay equilibrio entre el realismo y la caricatura que permite que el bosque se sienta vivo, cercano y amable para el público más joven. El agua, la madera, el pelaje de los castores y los movimientos sutiles de cada animal construyen un ecosistema creíble que potencia el conflicto central, logrando mantenernos atentos.
En la era de las redes sociales, en la que la atención y concentración de la audiencia es el capital más deseado de la industria cinematográfica, esta película se transforma en un acierto para un público heterogéneo, no importa qué edad tengas, puedes disfrutarla de igual forma. Es imposible no involucrarte en la historia de los castores, reír con ellos, emocionarse y también querer salvarlos.
Ficha técnica
Título: Hoppers: Operación castor
Género: Animación
Dirección: Daniel Chong
Productoras: Pixar Animation Studios para Walt Disney Pictures
Reparto: Piper Curda, Bobby Moynihan, Jon Hamm, Kathy Najimy, Dave Franco, Melissa Villaseñor, Eduardo Franco y Meryl Streep.
Año: 2026
País: Estados Unidos
Duración: 105 minutos
Distribución: Cinecolor
Estreno en Cines: 5 de marzo
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