Por Sebastián Fuenzalida
En Marcel Duchamp, documental del director Cristián Vidal, se construye algo más que el retrato de una banda ícono del punk chileno, sino que se arma una arqueología afectiva y sonora de veinticinco años de confrontación, amistad y búsqueda artística. La cinta no trata solo de narrar una historia musical, sino de los vínculos que han sostenido el proyecto de la banda Marcel Duchamp desde que Joaquín Contreras y Francisco “Negro” Morales comenzaron a hacer ruido experimental en el colegio, mucho antes de que el hardcore punk y crust punk contestatario definieran su identidad.
Una de las primeras imágenes que vemos en el documental es una escena íntima de la banda ensayando para su show de reunión, que funciona como una especie de “in extrema res”, anticipando lo que será el show de 20 años de trayectoria de Marcel Duchamp. Esto mientras también abrimos una caja de recuerdos y archivos para descubrir grietas nuevas en una historia poco explorada y conocida de este grupo.
Marcel Duchamp narra el recorrido de la banda de manera casi cronológica. Recorremos los primeros proyectos de Joaquín y Francisco con un sonido bastante experimental, luego la etapa caótica de Marcel Duchamp Experience, un disco de grindcore hecho de solo música y gritos, el breve paso de Rodrigo Robles por la banda, y la evolución hacia una formación estable con Jaime Valderrama y Eduardo Rivera, quienes aportaron nuevas capas sonoras y esa herencia del hardcore que terminó marcando el ADN final del grupo.
La estructura cronológica de este documental nunca se vuelve rígida, el relato respira gracias recursos sonoros y visuales particularmente efectivos, donde por ejemplo se nos muestra una carátula junto a un extracto musical, o un recurso donde unas manos van desplegando casetes y discos a medida que la narración avanza. Es un gesto simple, pero creativo que va transformando la discografía de la banda en un objeto tangible, y que ilustra de manera lúdica la materialidad y estética del punk.
A través de entrevistas, archivos, presentaciones en vivo y registros caseros, el documental va hilando la dimensión más política de la banda. Joaquín Contreras (vocalista y bajista) relata sobre la elección del nombre de la banda inspirado por la expresión dadaísta del artista Marcel Duchamp, y reflexiona sobre la construcción de sus letras y cómo las metáforas que utiliza nacen de la naturaleza y de lo que percibe, otorgando un origen orgánico para textos que rápidamente se convirtieron en gritos de protesta y lucha contra el poder opresor. En cuanto a lo musical, también las entrevistas nos ofrecen detalles como el de que los miembros señalan que su estilo musical tenía en el horizonte sonar como la banda de punk chilena Los Dada o la banda de hardcore estadounidense Los Crudos.
Los nudos dramáticos de Marcel Duchamp están en las pausas indefinidas que ha tenido que realizar la banda provocadas por las circunstancias personales de cada miembro. La banda tuvo una pausa en 2007, luego se volvieron a reunir para lanzar música en 2017 y comenzar las grabaciones de su último disco. El documental acompaña esa transición y ensayos, donde la banda aprovecha esos momentos para crear y tocar antes de la partida de Joaquín a Alemania. Una videollamada a distancia también es clave en el relato del metraje para mostrarnos la cercanía entre los integrantes de la banda y que la propuesta musical del grupo está latente.
Este momento de separación de Marcel Duchamp calza irónicamente en 2019 con el estallido social en Chile, donde la rabia, política, poesía y territorio que atraviesa la trayectoria de la banda adquiere especial relevancia. El documental nos muestra cómo durante el estallido social la banda percibe que sus canciones cobraron sentido, sentían que su música estaba hecha para la existencia de ese momento en la sociedad chilena. Aquello que cantaron por años se volvió experiencia concreta en las calles. El filme capta ese eco entre música y realidad con honestidad, dejando que sean los propios integrantes quienes articulen el peso emocional y político de su propia obra.
Otro punto de inflexión es la aparición del álbum Sacrificio en 2019 y la reunión de la banda para presentarlo en Matucana 100 en 2020 coronando 20 años de historia. El director Cristián Vidal captura ese momento con sensibilidad, como un cierre de ciclo, pero también como una celebración colectiva, donde la comunidad que ha acompañado a Marcel Duchamp durante dos décadas se vuelve parte del relato.
Marcel Duchamp es un retrato honesto y vibrante de una banda que nunca buscó complacencia. El documental entiende que el punk no es solo sonido, sino postura, autogestión, memoria y afecto. Y por eso la película funciona porque observa, escucha y honra a un grupo que ha sido, desde sus inicios 100% confrontacional, contestatario, DIY, social y humano.
Ficha técnica
Nombre: Marcel Duchamp
Dirección: Cristián Vidal
Año: 2025
Duración: 55 min
País: Chile
Género: Documental, Música
Festival IN-EDIT 21
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