Por Juan Marín
Llega la segunda entrega del aclamado y largamente esperado musical Wicked, dirigido por Jon M. Chu. Una secuela deseada por los fanáticos más devotos del musical original de Broadway y por quienes han abrazado el universo construido a partir de la novela de Gregory Maguire. A juzgar por la recepción del público especializado, parecería cumplir con las expectativas previstas. Sin embargo, para alguien ajeno a este mundo, el resultado puede volverse tedioso, infantil e incluso excesivamente inflado. No considero que esta continuación sea mejor o peor que la primera; simplemente reproduce el mismo esquema, un musical reiterativo y predecible cuya conexión emocional funciona solamente cuando ya se es fan.
En esta segunda parte, se abre con Elphaba y Glinda distanciadas, cada una enfrentando las consecuencias de sus propias decisiones. Mientras la multitud clama contra la Bruja Malvada, ambas deberán reencontrarse. Su particular amistad, ahora convertida en punto de inflexión, las obliga a mirarse con honestidad y compasión para atravesar sus transformaciones personales y alterar, de paso, el destino de Oz.
Es muy probable que la película termine nominada a los próximos premios Óscar y que el público la celebre como si fuera el gran musical del siglo, por encima de La La Land, Chicago o Dancer in the Dark, mientras los fans vivirán su experiencia entre lágrimas, entusiasmo y “cosplays”. Pero, en líneas generales, la encuentro fallida, vacía y con poco que aportar dentro de la cartelera comercial.
La película se sostiene gracias a un diseño de producción grandilocuente y bien ejecutado, pero ningún otro aspecto técnico parece alcanzar el mismo nivel. La dirección de fotografía es problemática: la imagen se percibe saturada y poco atractiva, pese a los elogios que recibe. También hay fragmentos con un montaje abrupto y disperso, plagados de transiciones poco cuidadas. La iluminación resulta pobre, y el bombardeo de números musicales monótono y poco memorables. Incluso a ratos resultan ser disruptivos para la narrativa y ralentizar la trama. A esta experiencia se le agrega un artificio visual donde el CGI se utiliza en exceso y no siempre a favor del relato. Llega un punto en que uno solo espera que la película concluya.
Tampoco considero que sea la gran alegoría antifascista o antitotalitaria que algunos pretenden ver. Su discurso moral resulta simplista, revestido de un mensaje amable y superficial que incluso parece suavizar la lectura política que se le quiere adjudicar. La manipulación de masas y el sensacionalismo, aunque presentes, reciben un tratamiento ambiguo, que evita explorar caminos más oscuros o incisivos. El filme opta por un tono más complaciente, priorizando un conflicto de amistad que, si bien funcional, no es tan sólido ni tan comprometido como se promociona. Se siente más bien como una “disneylización” envuelta en magia y pirotecnia.
Las actuaciones resultan caricaturescas e incluso irritantes. Ariana Grande ejecuta con soltura una interpretación marcada por rasgos de superficialidad, egocentrismo y prejuicio; ese tipo de caracterización le calza bien y sabe cómo potenciar esas cualidades en pantalla. En contraste, Cynthia Erivo se muestra plana y con escasa expresividad facial. Aunque posee una gran capacidad vocal, su desempeño actoral es, en mi opinión, muy deficiente.
En suma, es una película ideal para seguidores acérrimos del musical, pero, desde una perspectiva cinematográfica rigurosa, no deja de ser más de lo mismo. Probablemente será inflada por la crítica y el público, quizá obtenga nominaciones y se posicione entre lo mejor del año para algunos. Pero, en esencia, es un producto más preocupado de la apariencia que del contenido. Jon M. Chu, pese al envoltorio estético que lo protege, no alcanza aquí una propuesta consistente. Me parece un mal director. Wicked se siente como un artefacto diseñado para el Hollywood más básico.
Ficha técnica
Título original: Wicked: for Good
Dirección: Jon M. Chu
Guion: Winnie Holzman y Dana Fox
Fotografía: Alice Brooks
Música: Stephen Schwartz y John Powell
Reparto: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailley, Jeff Goldblum, Michelle Yeoh
País: Estados Unidos
Año: 2025
Duración: 138 min
Distribución: Andes Films
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