Por Galia Bogolasky
En La nueva obra, Teatro La María vuelve a hacer lo que mejor sabe: convertir una crisis real en material escénico y, desde ahí, interpelar con lucidez —y un humor tan ácido como necesario— el lugar del arte en una sociedad que lo empuja constantemente a la precariedad.
Estrenada en el Centro Cultural Matucana 100 en noviembre, la pieza se presenta en el mismo escenario, en el marco del Festival Teatro a mil. En este contexto, es interesante observar el camino de la compañía Teatro La María, que se ha presentado innumerables veces en este festival y con cada nuevo montaje, la compañía logra llamar la atención a través de su humor y reflexiones, mientras se mira a sí misma sin complacencia.
En esta puesta en escena, la obra aborda un tema que es muy propio del teatro chileno, la precariedad laboral. Vimos algo parecido en Animales de trabajo, obra que el 2025 ganó el premio del círculo de críticos del arte, y fue un hito para el teatro chileno. En La nueva obra el punto de partida es tan concreto como brutal: un grupo de artistas no puede pagar la bodega donde guarda su escenografía. Ese hecho, ocurrido durante un montaje anterior, detona una autoficción que avanza hacia una pregunta límite: ¿qué pasaría si la única forma de seguir creando fuera asaltar un banco? La premisa, que podría derivar en una farsa liviana, es utilizada por La María para desplegar una reflexión profunda sobre la sobrevivencia y el valor simbólico del arte.
El montaje se sostiene en un delicado equilibrio entre humor negro y crítica social. Hay partes realmente graciosas, y hay otras que el humor más negro toma fuerza, donde se expone el absurdo de un sistema donde crear arte parece un acto inútil, cuando no francamente insensato. En ese sentido, La nueva obra no ofrece respuestas tranquilizadoras. Tal como señala Alexis Moreno, codirector y actor, la obra se instala en la pregunta y la mantiene abierta: ¿por qué persistir en algo que muchos consideran irrelevante?
La obra incorpora proyecciones audiovisuales de videos caseros que fueron grabados naturalmente cuando sucedió lo de la deuda de la escenografía, lo que muestra como una especie de “backstage” la trastienda de los procesos de ensayo, y lo que ocurre cuando una compañía debe tomar decisiones, como seguir adelante o dejar todo y empezar de cero. En este material de archivo vemos a los actores “sin actuar”, llamándose por sus nombres, hablando naturalmente, tratando de resolver el drama, de perder más de 5 millones de pesos (El monto exacto se repite varias veces en la obra, generando momentos hilarantes)
Uno de los gestos más sugerentes del montaje es la incorporación de textos de Vladimiro Navarro, autor enigmático de la primera mitad del siglo XX, descrito como poeta, dramaturgo y estafador. Su figura —extraña, marginal, atravesada por la delincuencia y la creación— funciona como un espejo distorsionado de los propios artistas en escena. Navarro encarna una idea incómoda pero potente: la creación no nace desde la pureza, sino desde la urgencia, la carencia y, muchas veces, la trampa como estrategia de sobrevivencia.
El elenco, compuesto por Alexandra von Hummel, Alexis Moreno, Rodrigo Soto, Tamara Acosta y Manuel Peña, se mueve con precisión en un registro que oscila entre lo testimonial y lo ficcional. No hay aquí actuaciones grandilocuentes: el trabajo actoral apuesta por la tensión, la ironía y una fragilidad expuesta que refuerza el carácter autoficcional del montaje. La duración acotada, 70 minutos, contribuye a la sensación de urgencia que atraviesa toda la obra.
En sus 26 años de trayectoria, Teatro La María ha insistido en pensar el teatro como espacio de memoria, conflicto y discusión política. La nueva obra confirma esa vocación, pero lo hace desde un lugar especialmente vulnerable: el del oficio puesto en cuestión. No se trata de un ejercicio narcisista, sino de una invitación incómoda a mirar de frente la precariedad estructural del arte en Chile y a preguntarse si todo el esfuerzo vale la pena, ya que como Tamara Acosta plantea; “No sé hacer nada más”.
La nueva obra no busca redimir al teatro ni justificarlo. Lo expone, lo tensiona y lo deja en el borde. Y en ese gesto honesto y feroz, encuentra su mayor potencia.
Ficha técnica
Título: La Nueva Obra
Dramaturgia: Alexis Moreno
Co-dirección: Alexandra von Hummel y Alexis Moreno
Diseño de iluminación: Alfredo Basaure
Diseño de escenografía y vestuario: Teatro La María Elenco: Tamara Acosta, Rodrigo Soto, Manuel Peña, Alexis Moreno y Alexandra von Hummel
País: Chile
Idioma: Español
Duración: 80 minutos
Coordenadas
18 de enero 19hrs
19 de enero 20hrs
Matucana 100
Festival Teatro a Mil
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