- El distintivo, otorgado por la Biblioteca Central para Ciegos, marca el inicio de un trabajo orientado a reducir las barreras de acceso a la cultura mediante asesorías, capacitaciones y nuevas herramientas de accesibilidad.
- En el marco de sus lineamientos de inclusión sociocultural, el Centro Cultural La Moneda impulsa un programa orientado a ampliar las condiciones de acceso, participación y reconocimiento en la vida cultural, entendiéndola como un espacio de encuentro donde distintas personas y comunidades, con y sin discapacidades, pueden participar activamente.
Santiago, abril de 2026.- A nivel mundial, al menos 2.200 millones de personas viven con algún tipo de deterioro de la visión, según datos de la Organización Mundial de la Salud (2019). En este contexto, el acceso a la cultura continúa siendo un desafío, ya que barreras físicas, actitudinales y simbólicas siguen limitando el acceso y la experiencia cultural de gran parte de la población.
Este debate ha ido ampliando su alcance. Si antes se entendía como una cuestión de infraestructura –rampas o accesos adaptados–, hoy las instituciones culturales enfrentan el desafío de revisar de manera más profunda sus prácticas, formas de mediación, programación y condiciones con las que distintas personas y comunidades pueden participar activamente en la vida cultural.
En este contexto, el Centro Cultural La Moneda (CCLM) recibirá el jueves 9 de abril el Sello Naranja, un distintivo otorgado por la Biblioteca Central para Ciegos (Bibliociegos) que reconoce a instituciones comprometidas con el desarrollo de acciones inclusivas para personas en situación de discapacidad visual, representando el inicio de un proceso de acompañamiento orientado a incorporar progresivamente prácticas de accesibilidad.
“Este hito representa el inicio de un camino que queremos desarrollar con convicción y proyección. Avanzar en inclusión implica revisar nuestras prácticas, aprender y trabajar en la eliminación de barreras que aún limitan el acceso a la cultura. Para el CCLM esto es fundamental, porque nuestra misión es fortalecer la democracia cultural y avanzar hacia espacios donde todas las personas puedan participar y encontrarse en la cultura”, señala Regina Rodríguez, directora ejecutiva del Centro Cultural La Moneda.
En tanto, desde la Biblioteca Central para Ciegos, indican que acompañar al Centro Cultural La Moneda en este proceso, ha sido un desafío que asumen con responsabilidad. “La entrega del Sello Naranja no es un fin, sino el reflejo de un trabajo técnico compartido para que la cultura sea realmente accesible. Como institución, nuestro rol es poner nuestra experiencia al servicio de espacios tan emblemáticos como este, asegurando que las personas con discapacidad visual cuenten con las herramientas necesarias para disfrutar de la cultura”, afirma Karim Sánchez Wadie, director ejecutivo de la Biblioteca Central para Ciegos.
Entre las medidas que se proyectan luego de la obtención del Sello Naranja, se encuentran instancias de capacitación para los equipos del CCLM orientadas a promover la comprensión, el trato adecuado y la atención de públicos con discapacidad visual, asesoría permanente y acompañamiento en materias de discapacidad visual e inclusión, y el fortalecimiento de recursos de lectura accesible, incluyendo la incorporación de libros en braille en el Espacio Lector del CCLM, financiado por CAF – Banco del Desarrollo de América Latina y el Caribe.
La recepción del distintivo se enmarca en los lineamientos de inclusión sociocultural impulsados por el área de Comunidades del CCLM, orientados a consolidar al centro cultural como un espacio accesible, plural e inclusivo, donde todas las personas puedan ejercer su derecho en la cultura. Desde esta perspectiva, la inclusión no se entiende como una medida aislada, sino como un proceso institucional que busca ampliar las formas en que distintos públicos se vinculan con el arte, el patrimonio y la reflexión.
Este enfoque se expresa en diversas iniciativas que el centro cultural ubicado bajo la Plaza de la Ciudadanía ha desarrollado en los últimos años. Entre ellas se encuentran la incorporación de guías en lenguaje claro diseñadas para personas que requieren apoyo en la comprensión del contenido de las exposiciones, audioguías breves para facilitar su recorrido, programas de mediación y actividades diseñadas para distintos tipos de públicos, además de colaboraciones con organizaciones como Teletón, Fundación Mawen, Spectrum Pro y la Red de Acción Carcelaria, todas orientadas a generar espacios de creación, reflexión y participación entre personas y comunidades que históricamente han enfrentado mayores barreras de acceso a este tipo de experiencias artísticas y culturales.
Sobre Bibliociegos:
Fundada en 1967, la Biblioteca Central para Ciegos es una organización sin fines de lucro dedicada a promover la igualdad de oportunidades para personas ciegas o con baja visión en ámbitos como la educación, el empleo, el acceso a la información y la participación social. En los últimos años ha desarrollado programas de capacitación, producción de libros en braille y audiolibros, así como asesorías para organizaciones que buscan avanzar en inclusión.
El Sello Naranja es uno de esos instrumentos. Se trata de un distintivo que se entrega a instituciones que integran acciones inclusivas hacia personas con discapacidad visual en sus espacios, servicios o atención al público. Su renovación anual contempla evaluaciones que permiten ampliar progresivamente las medidas de accesibilidad.
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