Entrevista a director de Programación del GAM, Felipe Reyes: “Brutalmente creativos es una forma de decir que tenemos puntos de vista”

Por Anastasia Agüero

En el marco del lanzamiento de la Temporada 2026 del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), conversamos con Felipe Reyes, director de Programación del espacio, sobre los ejes curatoriales que articulan una programación que contempla 52 obras de artes escénicas, además de conciertos, exposiciones, ferias, residencias y actividades de formación. Bajo el lema “Brutalmente creativos”, la nueva temporada propone una mirada diversa y anticipada, que releva a autoras y autores clásicos y contemporáneos, y consolida a GAM como un espacio de creación, pensamiento crítico y formación de públicos.

Esto fue lo que Felipe Reyes nos contó sobre la temporada 2026 del GAM.

Esta temporada contempla 52 obras de artes escénicas, conciertos, exposiciones, ferias y otras actividades formativas. ¿Cómo se articula esta programación tan grande sin perder esa coherencia curatorial del centro?

Hay un proceso que es previo y con bastante tiempo de anticipación que nos ayuda justamente a ordenar curatorialmente y establecer claro cuál es nuestro punto de vista de cara a cada año, y tiene que ver con el proceso de la convocatoria. La convocatoria, que además es el proceso democrático que tenemos en nuestra institución y que es lo más diverso posible, establece, en este caso por primera vez en GAM, de manera bianual, cuáles son los puntos fuertes, lo que nos interesa destacar de un año y de otro. En este caso, y para eso hay una reunión que, si bien está comandada por el área artística, también incluye al área ejecutiva, a las áreas de comunicaciones y al GAM Integral, para poder entender cómo GAM va a conversar año a año en términos artísticos, programáticos y editoriales, finalmente. Desde ahí entonces se arma y se presenta, se lanza esta convocatoria, que suele ser siempre el primer semestre, y durante este proceso, donde los artistas presentan sus proyectos, es que nosotros además estamos dando el espacio creativo con las producciones que son propias de GAM.

También están sucediendo otros procesos, otros proyectos que son propios, como espacios más editoriales, como este año vamos a lanzar o inaugurar el programa Ventanal Alameda, que es un proyecto que va a tener de una a dos conversaciones al mes, desde marzo a diciembre, justamente para poder poner en valor aquellos temas que a nosotros, curatorial y editorialmente, nos interesa relevar. Eso nos ayuda mucho como columna o espacio vertebral para poder conversar con los públicos y con los artistas de cuáles son nuestros temas.

¿Qué distingue esta temporada específica versus las temporadas de años anteriores?

Yo creo que uno de los sellos importantes, en términos primero de cómo se crea, es que por primera vez, o en mucho tiempo, GAM lanza una parrilla completa. Estos 52 proyectos de artes escénicas, más 70 proyectos de música, más cuatro exposiciones, más espacios de conversación, y básicamente poder anunciar un libro de temporada, que lo van a poder encontrar en la página web, gam.cl, eso ya es una forma distinta de poder presentarnos al público.

También distingue esta posibilidad de que, en el fondo, el público y los artistas puedan planificar mejor, tanto sus proyectos cuando lanzan en GAM, en términos de planificación, así como también el público pueda planificar mejor su experiencia, porque este libro de temporada está también vinculado a que el público pueda comprar desde la semana pasada, eso hace sin duda un GAM que se presenta al público y también invita a la producción artística a pensarse de otra manera, quizás con mayor antelación. Lo que yo te decía fue un gesto y una señal importante esta convocatoria bianual, porque también nos permite a todos planificar mejor, adelantar procesos, mejorar los canales de comunicación, y eso sin duda va siempre en vías de mejorar la producción escénica, la producción artística finalmente.

En vías de seguir profesionalizando aquellos espacios que quizás están más al debe unos que otros. La anticipación es clave en este caso para mejorar la experiencia en su amplio sentido. La campaña también es algo que, en los últimos años, nos ha ido sumando un carácter también de espacio cultural, cómo nos queremos presentar.

El “brutalmente creativo” es brutal y nos permite poder jugar en múltiples dimensiones, que es un poco cómo queremos presentar el GAM, como un espacio que es diverso, como un espacio que tiene múltiples miradas y sin duda tiene puntos de vista respecto de las cosas. Pero esta idea de lo brutalmente creativo también tiene que ver, sin duda, ya hay un juego con la arquitectura del edificio, pero también hay un guiño a aquello que lo brutal tiene mucha relación con lo honesto, y desde ahí, sin duda, hay un vínculo también con lo humano, con la transparencia.

Lo creativo tiene que ver, cuando lo ponemos en acento, con la intensidad y lo podríamos traducir casi en la humanidad y en la intensidad de lo humano, y eso nos conecta también directamente con lo que es Gabriela Mistral, con lo que dice nuestra fachada. Eso yo creo que son aspectos diferenciadores.

En otra dimensión también este GAM del 2026, brutalmente creativo, también se está abriendo a nuevas disciplinas, por ejemplo, la nueva ópera. Nosotros el año pasado tuvimos en nuestras salas micro óperas, pero este año vamos a tener en nuestra sala grande cuatro proyectos de nuevas óperas, que también es ponernos al servicio de un nuevo público, de nuevos artistas y de nuevas formas de habitar los espacios creativos. Otra forma también que nos diferencia y que nos interesa potenciar tiene que ver con este Centro de Residencias Creativas, que comenzamos ahora durante marzo, de marzo a diciembre, con más de diez proyectos de residencias, donde también sitúa a GAM no solo como un espacio de exhibición, que sin duda es muy importante y lo va a seguir siendo, sino también poniendo a GAM como un espacio para la producción, el pensamiento artístico, la creación, la prueba y el ensayo y el error, que son vitales en los momentos de creación. Poner a GAM en ese lugar es vital para nosotros.

Hablabas recién de la creatividad que buscan que nazca desde GAM. ¿Qué creatividad busca hoy GAM? ¿Estética, política, experimental, comunitaria? ¿En qué área más o menos crees tú que se podría desarrollar más? ¿Cuáles son los objetivos de estas creatividades que se busca formar?

Yo creo que GAM está como un espacio cultural y como fue pensado desde su origen. Todos los ejemplos que tú acabas de nombrar son potenciales, porque yo creo que lo que hace también diferente al GAM de la versión 2026, en términos editoriales tiene que ver con de qué manera se crean las ideas o se piensan las ideas hoy. Eso es algo diferenciador también de cómo GAM este 2026 va a conversar de cara a los públicos. Nosotros, en años anteriores, habíamos planteado la idea de mirar la memoria. Luego de eso, otros años pensamos y nos proyectamos de cara al futuro, cómo pensábamos o imaginábamos este futuro.

El reciente año, el 2025 volvimos a nosotros y nos celebramos los 15 años de historia de este tremendo proyecto. Este era el momento, el 2026, que hay justamente entre el pasado y el presente, y con tanta revolución tecnológica y con varios movimientos que están sucediendo a nivel mundial, es un buen momento para preguntarnos hoy cómo se crea hoy. Estamos tan acostumbrados o tentados mucho a proyectar y a mirar también hacia atrás, y el momento del presente es súper importante. Es un momento de invitación a conectarse ahora, de entender cómo se crea. Ahora estamos en un proceso de revolución tecnológica, con la expansión de la inteligencia artificial, preguntándonos por los límites éticos, cómo eso permea en las artes, o no. Eso es una conversación que va a ser súper interesante y que vamos a estar motivando durante esta temporada.

Tú comentaste un poco sobre las residencias creativas ¿Por qué es importante que un centro cultural como el GAM acoja este tipo de experiencias del ensayo y el error?

Porque la prueba y el error son parte del proceso investigativo. Es importante que GAM releve ese valor, porque ese valor está directamente conectado con la sensibilidad artística. No hay una fórmula para crear. Esa fórmula, por llamarlo de alguna manera, está justamente en el encuentro de las ideas, en el encuentro de los humanos trabajando juntos. Desde ahí es importante entender que son otros los tiempos para los modelos y los procesos de la creación.

GAM, desde sus inicios, siempre fue un espacio pensado principalmente para la exhibición, pero las obras no sólo interpelan al público, sino también en su proceso creativo surgen mil obras en esos procesos creativos, surgen muchas ideas que luego no terminan viendo la luz, pero que sin duda son procesos de mucho valor. En ese proceso creativo es donde aparece la investigación artística, donde aparecen millones de puntos de vista, donde los equipos terminan tomando un camino, pero luego desde ahí hay un germen creativo muy importante, muy rico para los espacios culturales. Es importante que GAM, como un lugar importante en la escena nacional, se haga parte y se haga carne de cómo da espacio a la creación en su núcleo.

En este contexto ¿Cómo se equilibra el riesgo creativo con la responsabilidad de una programación pública?

Yo creo que cuando uno inicia un proceso creativo como tal, eso ya es un riesgo que hay que asumir. Lo creativo es riesgoso en el sentido de la aventura. Justamente cuando creamos el Centro de Residencias Creativas estamos diciendo que tenemos el permiso para poder aventurarnos y ver qué sucede, y eso está todo bien. Es un poco decir, como soltar quizás el control de por dónde va, porque justamente la instancia de las residencias es la oportunidad que nosotros tenemos, dentro de nuestras varias posibilidades en formato de producción artística, los proyectos de residencia son la oportunidad para aventurarse, donde quizás de estas 10 ó 12 residencias creativas, en realidad solo seis luego se transforman de verdad en un montaje, por ejemplo. El riesgo ahí es posible, la aventura, de hecho esa es la invitación: la invitación justamente es a la aventura, a ver qué sucede en el proceso creativo.

El equilibrio, por otro lado, está justamente con que hay otros procesos que tienen que ver con la convocatoria, con proyectos de formulación propia, que forman estos otros 52 proyectos. Ese equilibrio está perfecto: por un lado está puesto el objetivo en el resultado y en el producto artístico como tal, y que por supuesto estos 52 proyectos también tuvieron ese riesgo y lograron llegar a este resultado final que luego el público puede disfrutar y los artistas también pueden disfrutar de aquello.

Pero estos otros diez proyectos están invitados a un laboratorio y a un proceso de experimentación que es tremendamente nutritivo y que sin duda es tremendamente interesante y divertido, de goce creativo. Así que hay un equilibrio perfecto en eso. Hace mucho rato GAM no exploraba o no ponía el acento en los procesos, y cuando inauguramos y declaramos este Centro de Residencias Creativas, justamente estamos haciendo el acento en que este es un lugar para la creación desde su origen.

Sobre los públicos y la audiencia, ¿qué público busca fortalecer o ampliar GAM con esta temporada 2026?

A nosotros siempre nos va a interesar seguir sosteniendo el vínculo con los públicos o las personas en proceso de formación. Por lo tanto, los estudiantes, las infancias y sus familias son sin duda un núcleo de atención muy interesante, muy importante, porque entendemos que desde la base es donde se comienza a formar lo humano, y desde ahí la pertinencia del arte es vital.

También la participación de comunidades con discapacidad es de interés para nosotros. El acceso y la inclusión son pilares fundamentales de lo que es GAM. Sin duda, en esa dirección también vamos a estar siempre atentos a públicos más específicos, por ejemplo, las personas mayores, el territorio también nos interesa mucho.

Creo que GAM, en estos 15 años, ha fortalecido una relación con la comunidad, que es bastante potente, donde el público o las personas que nos visitan se pueden reconocer en lo que sucede tanto programáticamente como en lo que es GAM, como es nuestra arquitectura. Es cosa de venir cualquier día, sobre todo ahora en verano, y ver a comunidades bailando, a gente que se reúne a ensayar, gente que viene a leer a la biblioteca o a los servicios. Desde ahí creo que más bien nuestro trabajo es sostener esa relación y aumentar sin duda esa fidelidad con el público, y para eso hay que estar muy atentos.

GAM, si bien está muy bien ubicado, también nos toca estar muy atentos a escuchar lo que está pasando y, como te decía al principio, cómo sucede hoy, cómo se hace hoy. Desde ahí la fórmula tampoco existe, porque hay que estar constantemente atentos al presente para entender cómo conversamos con los públicos y con las personas, con los visitantes día a día.

En el proceso de construcción de la temporada 2026, ¿hubo aprendizajes o errores de temporadas anteriores que quisieron evitar en esta nueva temporada?

Yo creo que hay grandes aprendizajes y tiene que ver con esto que te digo con relación a la observación, a cómo nosotros estamos atentos a la escucha. Por una parte podría ser el asunto primero respecto a la comunidad artística, y ahí tiene que ver con más espacios, con las condiciones adecuadas para poder crear, y por eso nace el Centro de Residencias Creativas. Por otro lado, vinculado a los públicos y al consumo cultural y a la participación cultural, tiene que ver con poner el acento en más actividades, por ejemplo, masivas y al aire libre.

Hay una recuperación del espacio público y durante este 2026 vamos a tener varios proyectos, entre ellos las maratones: maratón de danza, maratón de coro, maratón de cine, esta invitación a bailar durante seis horas, a encontrarnos. Eso es importante, y las personas quieren encontrarse, quieren hacer actividades masivas, y eso es muy bonito porque habla de que nos queremos seguir vinculando pese a todo lo tecnologizado que estamos.

Por otro lado, respecto a la temporada como tal, nos damos cuenta de que hay un público que ha ido cambiando con respecto a su asistencia a las salas. Eso nos ha ido motivando a pensar más detalladamente y dedicadamente los horarios de las funciones, los días de las funciones, e ir entendiendo el comportamiento de cada público, de cada quien que participa de las carteleras. Eso ha sido un trabajo muy dedicado, de poner acentos en que quizás efectivamente esta vez hay algunas temporadas que son más cortas, quizás hay otras temporadas que son más largas, y quizás ya no es como antes, que todas eran temporadas de, por ejemplo, 12 ó 16 funciones, lo que permite mayor dinamismo en la temporada.

También poner el acento en los remontajes, que también son súper importantes. Imagínate todo el trabajo que hace una compañía o un artista para poder estrenar y luego no tener otro espacio de presentación. A nosotros nos interesa justamente que esa producción artística continúe. Hoy nosotros no somos un espacio que sea celoso de que, si un artista o un colectivo o una compañía se presenta, luego no pueda estar en GAM. Muy por el contrario, creemos que esa posibilidad juega a favor, sin duda, de los procesos creativos y de la producción artística. Así que de todo eso hemos ido aprendiendo: desde el horario, los remontajes, desde cuánto duró la temporada, que quizás una temporada es más breve ahora y después puede volver hasta el próximo año acá también. Hay varios proyectos que nosotros tuvimos en el 2025 en temporadas más cortitas y que luego vuelven a tener temporada hasta 2026.

¿Qué papel crees que debe cumplir hoy el GAM en la construcción de la esfera pública y la reflexión crítica desde las artes?

El GAM tiene una labor desde su creación que tiene que ver con ser un espacio abierto para la ciudadanía. Tiene que ser un espacio abierto para la creación artística, y lo somos, y lo somos tanto para la ciudadanía también.

Somos un espacio que está constantemente pensando su programación y su gestión en favor de los procesos creativos y de la participación artística y cultural de las personas. Esa es la labor de GAM y esa va a seguir siendo, sin duda, la participación y el enfoque de GAM. GAM no se puede desentender de la creación y su producción artística y, por lo tanto, de la generación de conocimiento.

Cuando yo hablo de las obras y de los conciertos, hay detrás un mundo y una investigación artística que nuestro centro cultural pone en valor. Y también, con los ejemplos que yo te he dado antes de actividades masivas, de talleres, de laboratorios, de cada vez un espacio más ciudadano, sin duda también seguir poniendo en valor ese espacio seguro que es GAM, ese espacio abierto para la ciudadanía que somos, y un espacio donde todas las personas son bienvenidas.

¿Qué les gustaría que se lleve el público luego de recorrer esta temporada 2026?

Creo que un primer deseo tiene que ver con que me gustaría que el público lo disfrute, que lo goce. También quisiéramos que el público, porque pensamos esta programación con un énfasis importante en la risa, se ría también, que lo disfrute desde ese lugar, desde la carcajada también, así como el goce de la experiencia, del sentir. Sin duda eso es vital, que la experiencia artística que se viva te traspase, que se sienta en el cuerpo. También que se lleven muchas preguntas. Es de nuestro interés estar generando preguntas respecto a lo que se ve, respecto a lo que se está haciendo, respecto incluso a lo que sintió cada quien, respecto a lo que vio.

Yo creo que nuestro objetivo principal tiene que ver con emocionar, con hacer sentir. Porque la invitación a una sala de teatro, imagínate que es muy vintage, porque tiene que ver con dejar el celular, algo que hoy parecerá ser muy revolucionario, y lo es, porque estamos constantemente en una conversación digital, y que tiene muchas cosas a su favor, te puedes comunicar hoy día con gente de maneras muy rápidas, gente que está en otro territorio. Pero también hay una invitación interesante en las salas que tiene que ver con un secreto que se cuenta. Por ejemplo, somos cien en una sala, más el equipo artístico o los músicos o quien sea que esté del otro lado, y hay un secreto y una experiencia que se vive por una vez, y es única. Esa experiencia es la que nosotros ponemos en valor, y es una experiencia que el público se llevará: el goce, el disfrute y, sin duda, también un proceso de muchas preguntas.

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