Entrevista al destacado bailarín y coreógrafo cubano Carlos Acosta: “La vida sin arte sería un agujero muy oscuro”

 

Por Valerie Batikoff

Carlos Acosta soñaba con ser futbolista, pero su padre tenía otros planes para él. Empezó en el ballet por obligación y poco a poco encontró en la danza una forma de expresión, una vía de escape para una infancia muy dura que estuvo marcada por la pobreza, la violencia y la discriminación racial que se vivía en el barrio donde nació.

Quién iba a pensar que ese mismo niño de Los Pinos se iba a convertir años después en el bailarín principal de importantísimas compañías como el English National Ballet o el Houston Ballet, sumando también una exitosa y premiada carrera en el prestigioso Royal Ballet de Londres -donde estuvo por más de una década-, hasta llegar a la dirección del Birmingham Royal Ballet, cargo que asumirá dentro de un par de meses.

Con esa vasta trayectoria y todo su talento llega este destacado bailarín, director y coreógrafo a nuestro país para presentarse junto a su compañía, Acosta Danza, dentro del festival cultural Santiago a Mil. Cinco piezas de destacados coreógrafos internacionales que mezclan el ballet clásico con el contemporáneo, donde también se encuentra Mermaid, un dueto creado especialmente para él.

Eres un reconocido bailarín que desarrolló su carrera por muchos años en el ballet clásico ¿Cuándo llega la danza contemporánea a tu vida? y ¿Cómo sientes que ha marcado tu carrera?

Efectivamente toda mi vida he hecho una carrera clásica interpretando roles de ballet cl

Costa Danza. Sadlers Wells Theate, 2017, Credit: Johan Persson

ásico, sobre todo en la década de los 90. Luego vino la danza contemporánea, que a pesar de que la he cultivado en la última parte de mi carrera, no fue una cosa que estudié, pero creo que es el curso natural de un bailarín, porque el ballet clásico es muy dogmático, es para cuerpos jóvenes y hay un momento ya en el que el cuerpo se resiente. Además, mientras vas creciendo y envejeciendo te vas alejando cada vez más de roles en los cuales interpretas papeles de 17 años como Romeo o de ese tipo, entonces el curso natural de un bailarín clásico es hacia una danza como la contemporánea que te da más libertades, incluso capacidad de explorar otras avenidas como colaboraciones con otros coreógrafos y es precisamente esa etapa en la que que yo me encuentro en este momento.

Siempre dices en tus entrevistas que el mundo sería otro, uno mucho más humano, si la gente tuviera más acceso al arte ¿A qué te refieres con eso?

El arte trabaja directamente con la sensibilidad humana, con la capacidad de comprensión. Definitivamente habría más compasión si fuera parte de la vida de todos, entenderíamos muchas cosas que normalmente no se entienden porque el arte está ahí para unificar; es pacifista, aunque también explora otras avenidas más provocativas. Por ejemplo, una canción es universal; todos nos hemos visto reflejados con una canción de Los Beatles o de John Lennon o cualquier otra…una canción incluso rompe la barrera del lenguaje. La vida sin arte sería un agujero muy oscuro.

Para lograr eso necesitaríamos que todos tengamos acceso al arte ¿Cómo hacer que la danza, así como otras artes escénicas, dejen de ser de nicho o de elite?

Eso es exigir a los gobiernos que haya accesibilidad para todos. Tratar de que el arte siempre esté en las hierbas florecientes, o sea en los niveles de colegio o niveles educativos en general, porque es fundamental entender la importancia que puede tener el arte a nivel comunitario, por eso debiera ser el centro de ella. No se puede creer algo más natural que el baile; cuando tu estás alegre bailas, quieres bailar, entonces es importante que el acceso no solamente sea a nivel profesional, sino a nivel de consumo de arte, por eso es importante que todos tengan la oportunidad de estudiarla y cultivarla. También es importante tratar de que sea lo más accesible en cuestiones económicas porque eso también divide.

Has bailado en importantes compañías a nivel mundial con las cuales has recibido todo tipo de reconocimientos, en poco tiempo empiezas a dirigir una destacada compañía en Inglaterra, eres el fundador de Acosta Danza, tienes un libro con tu autobiografía (Sin Mirar Atrás) y fuiste nominado a un Goya por representarte a ti mismo en Yuli, la película que cuenta tu historia. ¿Qué le falta por hacer a Carlos Acosta?

Ahora estoy encaminando

Costa Danza. Sadlers Wells Theate, 2017, Credit: Johan Persson

este proyecto que es Acosta Danza, una compañía muy joven que tiene solo cuatro años, un patrimonio que he dejado a Cuba. En poco más de un mes comienzo a dirigir el Birmingham Royal Ballet, que es la segunda compañía más grande del Reino Unido, donde nuevamente regreso al ballet, a mis orígenes. Eso me da otro desafío todavía superior que representa nuevos retos y bien complicados porque se trata de una institución de una gran trascendencia donde quiero dejar mi sello.

Además de eso yo igual quiero seguir viviendo con entusiasmo; seguir aprendiendo porque todos los días me levanto con esa motivación de aprender. También soy padre de tres hijas preciosas y continúo buscando nuevos proyectos, nuevos desafíos, nuevos retos.

Para terminar,   cuéntanos ¿Si tu vida fuera un baile, cuál sería?

Si mi vida fuera un baile, sería uno moderno, uno contemporáneo con varios actos y muy variado, muy mestizo. Yo creo que Carlos Acosta se compone de muchas etapas, hay mucho sincretismo culturales y raciales, definitivamente sería algo bien ecléctico.

 

COMPAÑÍA ACOSTA DANZA
Dirigida por Carlos Acosta

País: Cuba
Disciplina: danza
Duración: 87 minutos, más intermedio
Fecha: 3-4 de enero, 20:00h | 5 de enero, 18:00h, Teatro Municipal de Las Condes.
Funciones gratuitas: 7 ene, Centro Cultural San Joaquín; 8 ene, La Pintana; 10 ene, Antofagasta; 12 ene, Anfiteatro Pudahuel; 14 ene, Concepción.
Precio:

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