Por Galia Bogolasky
Entrevistamos a Avril Aurora, una las protagonistas de la nueva película La Ola del director Sebastián Lelio. Guion escrito por Lelio, Manuela Infante, Josefina Fernández y Paloma Salas, inspirado en las protestas y huelgas feministas chilenas ocurridas en el año 2018.
En el campus estallan oleadas de cambio, y entre las ocupaciones y concentraciones se encuentra Julia, una estudiante de música que se une a la causa para denunciar el acoso y los abusos que han soportado durante demasiado tiempo. Pero mientras canta y baila al ritmo de los cánticos, un episodio no resuelto la atormenta: un confuso encuentro con Max, el ayudante de su profesor de canto. ¿Qué ocurrió aquella noche? ¿Fue una cita más? ¿Dijo que sí? ¿O fue algo mucho peor? Arrastrada por la euforia colectiva y por sus propios fantasmas, Julia se convierte en el corazón del movimiento. Su testimonio, íntimo y complejo, se convierte en una ola que empuja, sacude y trastorna una sociedad polarizada.
Avril Aurora es una de las protagonistas de la cinta que debuta en el cine en esta producción. Esto fue lo que nos contó acerca de esta esperada película que finalmente llega a salas nacionales.
¿Cómo fue que llegaste a ser parte del elenco de La Ola, la nueva gran película de Sebastián Lelio?
Fue bastante largo el proceso de casting. Primero se abrió una convocatoria a nivel nacional por parte de la castinera para mandar un video cantando. Después de eso hubo una prueba de cámara, y después de eso, hubo un proceso presencial de audiciones de la parte de movimiento y de la parte musical. Fue como una especie de colador; primero la parte del video cantando, después la parte de la prueba con cámara, y al final solo 40 personas, para de ese grupo sacar al elenco final.
Cuéntame de tu experiencia actoral anterior. ¿Tu eres cantante, actriz? Cuéntame un poco de tus estudios, y cómo llegaste a trabajar en cine.
Estudié primero en el Estudio Corazza para la Actuación, en Madrid, en España. Después vino la pandemia y me tuve que regresar a Chile, por motivos económicos, la crisis que hubo. Terminé mis estudios en el Club de Teatro Fernando González. La película pasó mientras yo estaba aún egresando, yo todavía no salía de la escuela cuando quedé en la película. Ese fue un proceso muy exigente, porque yo estaba en los de egreso, y partieron los ensayos de La Ola, que fue una preproducción, unos ensayos durante 3 meses, de aprenderse las coreografías, las canciones.
De formación soy actriz, pero canto desde muy chica, mi mamá tiene una voz hermosa, y crecí escuchándola, entonces de alguna forma eso se inmiscuyó en mí, y para mí el canto es un instrumento muy importante, para mí cantar es un pilar vital, de alguna forma. Tenía formación como actriz, en teatro, y nunca había hecho cine, antes de La Ola. Antes había hecho publicidad, por supuesto, pero jamás me había enfrentado a un guion de cine, a un set profesional, entonces fue una experiencia demasiado nueva, y fascinante para mí. Además, no me planteaba a mi misma como una actriz de cine, yo siempre quise ser profesora de actuación, y el cine ocurrió como por arte de magia.
¿Qué fue lo que te atrajo de tu personaje? Cuéntame un poco quién es tu personaje.
Mi personaje es Luna Morales, ella es una de las amigas que Julia hace en el camino de este viaje del héroe. Luna Morales es una de las dirigentes feministas radicales de esta toma, o del movimiento feminista dentro de la universidad.
Una de las cosas que más me atrajo de Luna era su rabia radical, fuerte, justa. Siento que en ese personaje yo me encontré con muchas cosas de mí misma, con esta necesidad o esta búsqueda por las causas justas, buscar la justicia, me pareció siempre muy fascinante de ese personaje, lo claro que lo tenía. Por otra parte, la rabia, la comodidad que siente Luna en habitar su rabia, en cantar su rabia, en bailar la rabia, en expresarla, en darle un lugar. Siento que eso me llama mucha la atención, siento que la rabia femenina, en la sociedad, en el día a día, es algo que se trata de esconder, que pone incómodo a la sociedad, la rabia femenina. Entonces fue muy atractivo que Luna fuese tan rabiosa, y que me ayudase a mirar mi propia rabia y darle un lugar.
¿Cómo fue haber participado en una película musical? Un género que no es muy común en Chile. ¿Cómo fue para ti, hacer tu primera película en el formato musical?
Fue muy surrealista, porque el musical es un género que para mí, mezcla un poco el mundo de lo inconsciente, lo onírico, lo fantástico con la realidad. Siempre he sido fanática de los musicales, siempre me han encantado, creo que el utilizar la música como un lenguaje, como un subtexto, como algo que va por debajo de la narrativa, y que de esa forma transmite y conecta con el público, es algo muy mágico, muy fascinante.
Yo estaba muy abierta al aprendizaje, creo que di todo como si fuese una niñita de 5 años aprendiendo del mundo. Soy una persona muy curiosa, entonces también era genial ver la generosidad del equipo para explicar cómo funcionaba todo, cómo funciona un set, fueron todos muy abiertos, entendiendo que nosotras éramos actrices debutantes.
Con respecto al factor musical, creo que fue muy extraño tener que entrar en este lenguaje, porque el lenguaje del cine es uno, que es muy interesante, pero es distinto al del teatro, el lenguaje musical todavía más. Hay que tener mucha más atención, más concentración, y sobre todo, entender el guion de una forma mucho más completa. Porque la música y lo que dicen las canciones, también tienen que existir desde un lugar verdadero, genuino y poderoso, sobre todo para una película como esta que habla de las temáticas que habla, es algo de lo que hay que hacerse cargo.
Esta producción de Fabula, es gigante, es una producción enorme, que contó con equipo técnico gigante, con muchísimos extras, el nivel de producción de alto nivel que pocas veces se ve en Chile. ¿Cómo fue enfrentar el rodaje con ese nivel de producción?
Fue muy impactante ver las cámaras, ver la cantidad de personas que se necesitan para un set, ver que cada persona que trabaja en el set era crucial. Si alguien no estaba realmente es como una especie de fila de dominó. Me conmovió mucho del mundo del cine, no lo conocía, entonces ver esto fue muy precioso. Creo que los valores de producción de esta película son nunca antes vistos aquí en Chile. Para todos fue un descubrimiento, fue un salto de fe por parte de todos los que estábamos trabajando ahí.
En ese sentido es muy bello lo que logró Sebastián (Lelio) con esta película, que es hacer que una cantidad tan grande de gente trabaje en pos del mismo objetivo, con la misma fe por el trabajo que se está haciendo. Convocar a un grupo tan grande de gente para eso, a mí me parece un acto de esperanza enorme. Era muy impactante ver toda la gente, todo lo que había, el trabajo de reloj que es el cine, que es estar en el set. Me saco el sombrero ante todas las personas que trabajaron ahí, me produjo mucha admiración.
¿Cómo fue la relación con Sebastián Lelio? ¿Cómo fue el trabajo de comunicación y dirección de actores, que tuvo contigo y con el resto del elenco?
Yo era muy fan del cine de Sebastián Lelio, desde antes de estar en la película. Mi película favorita era Disobedience de Sebastián Lelio. Algo que tiene en sus películas es una pasión por el detalle, que no había visto antes, eso me pareció digno de admiración. En el tema de la dirección de actores, es genial porque Sebastián es una persona específica, muy clara con lo que quiere. Fue muy generoso de su parte, que, trabajando con actrices debutantes, abría el espacio para la conversación, para el diálogo, para el debate. Abría estos espacios para no ser un director que está allá lejos, inalcanzable detrás del monitor, sino que está acá, cerca, acompañándonos dentro de este proceso. Entonces fue una cosa de mucha calidez, de mucha generosidad, de mucho cariño, sobre todo.
Abordando el tema de la película, que es la lucha feminista, todo lo que pasó el 2018, con las mujeres en las universidades. ¿Cómo te sentiste interpretando a una mujer que lucha por los derechos de las mujeres en un ámbito universitario, siendo líder de este grupo que es super activista? ¿Qué elemento sientes que conectan contigo? ¿Qué elementos destacas de la temática de la película?
Creo que la temática definitivamente es algo que va a remover, en el contexto de la película cuando salga, porque la película habla de lo silenciado, habla de lo que nosotros ya no hablamos porque el tema nos incomoda. Sobre todo porque es una película que habita las tensiones, se nutre incluso de las tensiones, las habita cómodamente, las incomodidades, el conflicto.
Creo que es una película que habla de todas las aristas de la sociedad de forma muy fiel, muy frontal, y eso hace que sea imposible quedar indiferente ante la película, nos interpela a todos.
El feminismo para mí es una pregunta constante, es una un proceso vivo, de alguna una forma. Creo que el feminismo es todos los días preguntarme qué significa ser mujer, qué significa el rol que yo tengo en la sociedad, observar de forma crítica mi entorno. Creo que para mí el feminismo no es una respuesta, es una pregunta. La película era muy abierta a eso, a que existieran todas las preguntas, todas las incomodidades, todas las discrepancias.
¿Cómo crees que le va a ir a la película? Ya tuvo su pasada por Cannes, con una buena recepción internacional, ¿Cómo crees que va a resonar con el público chileno?
Creo que la película tiene una fuerza identitaria que es basalmente chilena, eso, de alguna forma, puede ser muy cercano, pero también puede generar una distancia en el público, lo que me parece muy interesante, porque la película se convierte en un proceso vivo en cada persona que lo ve, cada persona que sale discutiendo del cine sobre qué opinamos, qué opina la persona con la que lo estaba viendo. Entonces, encuentro que es genial que se convierta en una especie de fenómeno andante.
La película no tiene una categoría en específico, en mi opinión. No se puede meter en una casilla y creo que cualquier persona que quiera encasillarla se va a sentir profundamente insatisfecho con la película. Si alguien quiere decir: «Esto es un musical.» o si quiere decir: «Esto es una película feminista.» o «Esto es una película no sé qué.» Al ponerlo en una casilla, no van a alcanzar las palabras, no van a alcanzar las definiciones. Definitivamente creo que la película va a remover, creo que va a generar las discusiones necesarias que me parecen muy importantes para los tiempos que estamos viviendo. Creo que es súper importante ir a verla, y saber de qué uno quiere discutir cuando la vea, porque hay demasiados aspectos por los cuales conversar.
¿Tú crees que va a ser de esas películas que sí van a generar discusión? ¿Va a haber gente que le va a amar, otra la va a odiar, que va a generar conversación a partir del tema que propone?
Sí, definitivamente. Porque insisto, es muy difícil quedar indiferente ante una temática que te refleja tan de frente.
Una cosa bien impresionante de la película es que, aparte de que el elenco de actrices que interpretan a las estudiantes que están luchando por sus derechos en la universidad, también hay muchos otros personajes secundarios que son actores y actrices muy reconocidos de la industria. Ustedes, las protagonistas, son la mayoría debutantes. ¿Cómo fue para ti trabajar con actores super conocidos como Mariana Loyola, Néstor Cantillana, muchísimos actores secundarios que aparecen por breves instantes en la película, pero que son relevantes?
Para mí fue un honor. Quedaba alucinada cada vez que tenía que compartir escena con actores y actrices que conozco desde hace tanto tiempo, cuyo trabajo admiro, cuyo trabajo ha sido un referente, un ejemplo. También reconozco mucho la generosidad de estos actores y actrices, la amabilidad en el set, la generosidad. Yo recuerdo, por ejemplo, una anécdota en que yo estaba un poco nerviosa en una de las escenas del inicio del musical de la toma durante la noche. Estaba con Claudia Cabezas, ella me ayudó, me dio unos tips, me aconsejó para que yo no estuviese tan nerviosa en esa parte, me sirvió muchísimo, y todo fue desde su experiencia, desde su generosidad, una actriz que yo admiro tanto, su trabajo. Eso fue realmente un honor, una suerte y un privilegio haber trabajado con estos actores y actrices.
¿Cómo ves tu futuro en el cine como actriz, a partir de esta película? ¿Crees que se te va abrir un camino en el cine gracias a esta película?
Me siento muy privilegiada y feliz porque sí, efectivamente, este año me han salido muchos proyectos y cosas a raíz de gente que conocí en la película, conexiones que hice en la película. Me llamaron a hacer un reemplazo en una obra que me encanta, de una directora que admiro mucho, que es Stephie Bastías, se llama Medea. Nos vamos de circulación con el Fondo Nacional de las Artes. Eso fue porque conocí a Álvaro Cisterna, que es un productor que estaba como actor en la película también. Estoy trabajando ahora con Amalia Kassai, para hacer un taller de introducción a la actuación para gente no actriz y no actor. La docencia es algo con una vocación enorme para mi.
Han salido distintos proyectos, he estado en algunas series, como Bio Bio, que está próxima a estrenar, o Baby Bandito en la segunda temporada, personajes pequeños, pero que siento que han salido gracias a que, de alguna forma, pude conocer, entrar y tener experiencia comprobable en el cine, que es un lenguaje tan difícil, en el que hay que tener tanto carrete, tanta experiencia para poder ir entendiendo y que cada vez sea más orgánico.
Ahora que salga la película solo espero poder seguir trabajando en cine, seguir trabajando en teatro, como lo estoy haciendo, seguir trabajando en la docencia. Me gustan muchas cosas; estoy escribiendo una obra. Tengo mucha fe para mi futuro en el mundo del cine, del teatro, o al menos eso quiero creer.
Fuiste a Cannes a presentar la película, cuéntame cómo fue esa experiencia para ti.
Fue muy impresionante. Soy muy cinéfila, desde muy chica y la verdad es que Cannes era un festival que yo seguía desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, que Juliette Binoche estuviese presente como presidenta, para mí era una cuestión de no creer. Yo sentía que estaba en un sueño y que después iba a volver a Chile e iba a despertar. Pude conocer a gente que admiro un montón.
Tuve la oportunidad de conocer a una directora, y de decirle lo que opino sobre su trabajo, una directora que se llama Alice Rohrwacher, directora de La Quimera, que es una ídola para mí, y pude conocerla, hablar con ella, yo no lo podía creer, sentía que estaba soñando en ese momento, esas son cosas inolvidables. Sentía que, viviendo acá en Chile, que es un país que se siente a veces lejos de todo, que tiene una industria que de alguna forma sigue siendo incipiente en comparación a las otras, sentía que estaba soñando todo el rato. Era muy alucinante ver también el lujo, la parafernalia que se hace en la alfombra roja es una cosa muy impactante, que se siente de otro planeta.
¿Qué le podrías decir a la gente para invitarla a ver la película que se estrena el 28 de agosto en salas?
Invitaría a la gente a ver La Ola porque siento que es una película necesaria en los tiempos que estamos viviendo. Es necesaria para cuestionarse, para disfrutar y para sentir, porque es una película que uno la siente en la piel, en el tacto, en los oídos, en todo lo sensorial, antes de lo que uno puede opinar de ella. Es una experiencia única, una experiencia transformadora, creo que es muy importante ir a ver esta película.
Ficha Técnica
Título: La Ola
Dirección: Sebastián Lelio
Dramaturgia: Sebastián Lelio, Manuela Infante, Josefina Fernández y Paloma Salas
Elenco: Daniela López, Avril Aurora, Lola Bravo y Paulina Cortés
Fotografía: Benjamín Echazarreta
Música: Mathew Herbert
Productora: Fábula
Distribuidora: El Camino Producciones
Fecha de estreno: 28 de agosto 2025