FESTIVAL CINE LAS CONDES Crítica de cine “Tres amigas”: Contradicciones humanas

Por Galia Bogolasky

Tres amigas es una cinta francesa dirigida por Emmanuel Mouret que aborda la amistad de tres amigas (Camille Cottin, Sara Forestier, India Hair) y sus respectivas parejas, que sufren la crisis de la mediana edad. Es presentada como una comedia romántica, pero tiene más drama que comedia. Lo que si tiene un tono tipo Woody Allen, donde, entre encuentros y desencuentros, las parejas se van intercambiando, mutando, comenzando y terminando, mientras la amistad permanece y es lo que realmente importa.

Mouret (Las cosas que decimos, las cosas que hacemos, Crónicas de un affair) se inspira bastante en el cine de Woody Allen, donde la comedia de enredos, las confusiones, los romances intercambiados funcionan como piedra angular de la narrativa. La gran diferencia es que en esta cinta francesa el ritmo es bastante más pausado, con un tono moderado y los personajes mucho menos cautivadores.

El relato coral que gira en torno a un trío femenino de educadoras de enseñanza básica, mujeres atrapadas en su modo particular de disimular el malestar. Joan (India Hair), Alice (Camille Cottin) y Rebecca (Sara Forestier) no son amigas en el sentido hollywoodense del término. No hay sororidad manifiesta ni escenas de catarsis compartida, y la cinta no se centra en el lazo de amistad, sino que en lo contrario, casi como una pregunta de cómo la amistad se sostiene con las intersecciones en las que transitan. El lugar que las une es un colegio donde trabajan haciendo clases, donde notamos que la amistad no es como esas amistades de la vida, sino una más bien creada en un ambiente laboral.

El punto de partida es cuando Joan decide dejar a su marido (el narrador de la cinta, uno de los aspectos más interesantes de la propuesta) Victor (Vincent Macaigne, actor fetiche de Mouret), un hombre que se ve abatido y desconcertado al ser abandonado por su mujer. Esta línea narrativa se entrelaza con la de Alice, una mujer que está casada con Eric (Grégoire Ludig) un hombre que mantiene una relación paralela con Rebecca, la tercera amiga del grupo. Ese triángulo amoroso es el más insólito e interesante de la cinta, porque dos amigas comparten a un hombre, una de ellas sabe, y sigue la amistad como si nada.

La intriga no se sustenta en base a si se descubre esta traición, sino que lo interesante es cómo se aborda este tema, que tiene que ver con los cambios constantes en estas intrincadas y superfluas relaciones de pareja, que son abordadas de manera un tanto coloquial, incluso naif. Hay cosas tan insólitas que llegan a ser graciosas. Otras que, al no pertenecer al universo de Woody Allen, pareciera que no caben en otro cine, ni uno que se asemeje, porque simplemente no funciona.

A través de la narración en off de Victor, la película utiliza muy bien las observaciones sutiles que funcionan como mecanismo movilizador de la acción, y explican bastante de lo que no se entiende a través de las acciones, por lo que se convierte en un elemento fundamental para el relato.

Joan toma decisiones que le pesan, como dejar a su marido, y luego rechazar a un prospecto que cumple con todos los checks, pero no le atrae, hasta que finalmente aparece un tercer hombre que si le atrae pero no es correspondida. Por otra parte, Alice se busca un amante, para lograr algo de pasión en su vida, para darse cuenta que lo que busca lo tiene frente a sus narices. Eric exige exclusividad emocional incluso mientras engaña, siendo el personaje más absurdo, ya que no se logra justificar del todo su frenesí emocional. Y Rebecca, realmente no sabe lo que quiere, hasta que finalmente opta por la amistad y cuando piensa que está dejando ir al amor de su vida, aparece el que había descartado inicialmente, lo que se vuelve una situación bastante hilarante.

Mouret filma con un ritmo interesante, a pesar del letargo de algunos personajes. El guion es intrincado, mientras que los diálogos siempre están al límite de lo absurdo. La cinta queda a medio camino en una búsqueda que tiene más que ver con la toma de decisiones, que con la amistad, como dice el título de la cinta, que deja bastante que desear.

La puesta en escena, sobria pero expresiva, acompaña este tono íntimo: miradas sostenidas, silencios elocuentes y un humor que surge más de la observación que del chiste. Hay melancolía, pero también una ligereza juguetona que evita el dramatismo excesivo.

Tres amigas tiene la capacidad de reírse de las neurosis adultas sin crueldad, aceptando las contradicciones humanas como parte del encanto. El resultado es una película con elementos de drama y comedia, pero sobre todo resalta por su honestidad y transparencia para abordar las relaciones humanas, en su sentido más absurdo.

Ficha técnica

Título: Tres amigas

Título original: Trois amies

Género: Comedia Romántica

Duración: 118 minutos

País: Francia

Año: 2024

Dirección: Emmanuel Mouret

Reparto: Camille Cottin, Sara Forestier, India Hair, Grégoire Ludig, Damien Bonnard

Guion: Carmen Leroi, Emmanuel Mouret

Fotografía: Laurent Desmet

Edición: Martial Salomon.

 

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