Por Galia Bogolasky
Muerte en invierno es un thriller de acción en plena tormenta de nieve, en una aldea de Minnesota. Barb, una mujer viuda llamada, interpretada por Emma Thompson, se dirige al Lago Hilda para cumplir la última voluntad de su marido. Ellos habían tenido la primera cita en ese lago nevado, y ella llega hasta ahí para repartir sus cenizas en ese lugar tan especial para ellos.
Protagonizada por la ganadora del Oscar, Globo de Oro y BAFTA, la británica Emma Thompson, junto a la joven actriz Judy Greer y Marc Menchaca, la película muestra una fuerte pugna entre la fragilidad y la determinación.
En medio de este inhóspito paraje, Barb descubre a una adolescente que ha sido secuestrada por una extraña pareja de secuestradores y, sin comunicación posible ni ayuda cercana, entiende que ella es la única oportunidad para salvar a la joven de esta peligrosa situación. El suspenso crece y el clima hostil se vuelve protagonista al intensificar los riesgos que deben vivir las protagonistas.
Muerte en invierno se instala con firmeza en el territorio del thriller de supervivencia, pero lo hace con una sensibilidad poco habitual para el género. Ambientada en una aldea remota de Minnesota, la película convierte la tormenta de nieve en algo más que un telón de fondo: el clima es un antagonista silencioso, omnipresente, que erosiona la resistencia física y emocional de sus personajes. Tal como hace referencia el título de la cinta, el invierno es un elemento central y el frío atraviesa los poros, generando un clima aún más hostil.
Esta es una cinta clásica del género thriller, donde hay una heroína que salva a la víctima de una temida villana. Lo particular en esta cinta es que las tres son mujeres. Hay un hombre, pero funciona como un acompañante, que además es el eslabón más débil, el marido inútil, atemorizado y no muy inteligente, que hace que el plan de su mujer esté en constante peligro de derrumbarse.
Con el transcurso del relato, vamos entendiendo la razón que hay detrás de este secuestro. ¿Por qué una mujer querría secuestrar a otra mujer, que no le ha hecho nada? La razón es bastante escalofriante; la mujer joven ha tratado de quitarse la vida, y la secuestradora (Judy Greer) está muriendo y necesita un órgano urgente. Lo terrible (y que no se explica) es que ella misma quiere extirpárselo, y cree que es menos terrible si es una joven que no quiere vivir, aparentemente.
Emma Thompson ofrece una interpretación contenida y profundamente humana. Lejos de la heroína clásica del cine de acción, su personaje avanza desde la fragilidad: es una mujer mayor, que acaba de enviudar, está cansada, pero logra sacar fuerza de lugares impensados. Con un acento marcado a como hablan en Minnesota, esta actriz británica, nos logra impresionar con su potencia actoral, donde podemos observar el dolor reciente, el cansancio y el miedo. Thompson construye una figura creíble, alguien que hace lo posible para salvar a esta joven desconocida, logrando convertirse en una verdadera heroína. La determinación surge como una extensión de la pérdida, donde tratar de ayudar a una joven indefensa, la motiva a seguir adelante. Cuando pareciera que no le queda nada más por hacer en esta vida, ocurre esta situación, que le permite, no sólo ayudar a otra mujer, sino que salir ella misma del abatimiento.
Hemos visto a Judy Greer interpretar muchos personajes de comedia, pero verla en un personaje de villana, es algo que descoloca, pero de alguna manera, funciona. Es una mujer de armas tomar, dura, decidida, manipuladora y desesperada, que trata de salvar su vida a como dé lugar. No le importa nadie, ni su pobre marido (Marc Menchaca) que la ayuda, pero se arrepiente, lo que genera en ellos un quiebre irreparable.
La dirección de Brian Kirk apuesta por una narrativa austera, con pocos diálogos, silencios prolongados y planos abiertos que subrayan la insignificancia humana frente a la naturaleza. La nieve, omnipresente, funciona como testigo implacable de la pugna entre fragilidad y determinación. Cada paso en el hielo, cada ráfaga de viento, amplifica el suspenso y vuelve creíble la sensación de aislamiento absoluto. Los silencios son aterradores, lo que hace que este thriller no te suelte del asiento en su hora y 37 minutos de duración.
Muerte en invierno no reinventa el género, pero lo ejecuta con pulso firme y una notable carga emocional. Es un thriller que entiende que el verdadero peligro no siempre proviene del villano armado, sino del frío, del silencio y de las decisiones que se toman cuando no hay nadie más para ayudar. Una película tensa, sobria y eficaz, que deja huella gracias a sus actuaciones y a su atmósfera tan hermosa como desoladora.
Ficha técnica
Título: Muerte en invierno
Título original: Dead of Winter
Año: 2025
Duración: 97 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Brian Kirk
Guion: Nicholas Jacobson-Larson, Dalton Leeb
Elenco: Emma Thompson, Judy Greer
Calificación: Mayores de 17 años (*)
Distribución: BF Distribution
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