SANFIC 21 Crítica de cine “Alpha”: Un mármol fragmentado

Por Juan Marín

La cineasta francesa Julia Ducournau resucitó, en cierta forma, el llamado “Nuevo Extremismo Francés” con su impactante debut Raw. Un subgénero con grandes exponentes como Gaspar Noé y Alexandre Aja, así como también directoras que incursionaron en él, como Claire Denis y Catherine Breillat. Ducournau abrió paso a una nueva generación, entre ellas Coralie Fargeat, quien sorprendió con Revenge y más recientemente con La Sustancia.

Raw atrajo a la prensa sensacionalista a través de los clickbait tras su estreno en la Semana de la Crítica en Cannes, donde los titulares aseguraban que algunos espectadores se desmayaron o vomitaron durante la proyección. Sin embargo, fue con su segundo largometraje, Titane, donde Ducournau realmente dejó su huella al llevarse la Palma de Oro en Cannes, de la mano del jurado presidido por Spike Lee. Un hito insólito considerando el carácter extremo y visceral de la película, enmarcada dentro del body horror, y que compitió con titanes del cine contemporáneo como The Worst Person in the World de Joachim Trier y Drive My Car de Ryusuke Hamaguchi.

Ante ese antecedente, había gran expectación por su nuevo proyecto: Alpha. Lamentablemente, el resultado dista mucho de lo esperado. Es su película más accesible y contenida, pero también, con diferencia, la más fallida.

Alpha sigue a una niña de 13 años que vive con su madre soltera. Su mundo se ve trastocado cuando regresa del colegio con un tatuaje en el brazo, mientras una misteriosa enfermedad que convierte a las personas en mármol comienza a propagarse, generando miedo en la comunidad.

Ducournau se aleja de su zona de confort y apuesta por un enfoque más introspectivo, con elementos de fantasía y body horror, aunque mucho más diluidos que en sus trabajos anteriores. Hay sangre (poca) y mutaciones (en este caso, literalmente en mármol), pero todo está contenido dentro de un drama que intenta reflexionar sobre el trauma infantil, la discriminación hacia los enfermos y la inevitable confrontación con la muerte desde temprana edad.

La intención de abordar una suerte de coming-of-age fantástico se diluye por completo ante una ejecución pretenciosa y desordenada. El film acumula ideas que rara vez se desarrollan con inteligencia y termina siendo una suma de conceptos inconexos más que una narrativa sólida. Lo que queda es un intento de profundidad que apenas roza lo superficial, con una estructura narrativa torpe, dispersa y saturada de simbolismos vacíos.

La metáfora central (claramente inspirada en el VIH) es demasiado obvia y, por momentos, ridícula. Aunque nunca se menciona el virus explícitamente, los perfiles de los afectados remiten directamente a los estereotipos tradicionales: homosexuales y drogadictos. La alegoría resulta simplista y mal ejecutada, tratando un tema complejo con una liviandad que roza lo patético. Y no se detiene ahí: también busca abarcar el trauma infantil, los vínculos familiares, la adicción, la muerte, el bullying, y mucho más, como si intentara cumplir con una lista temática, pero sin hilvanar nada de forma coherente.

Lo rescatable son algunas escenas puntuales bien logradas, y especialmente las actuaciones. La joven debutante Melissa Boros entrega un trabajo correcto, pero quien realmente se destaca es Tahar Rahim como el tío drogadicto. Desde Un profeta, Rahim ha demostrado ser un actor de gran talento, y aquí vuelve a confirmar su capacidad. También sobresale el diseño sonoro, claustrofóbico y angustiante, muy bien realizado.

En lo visual, Alpha es también una gran decepción. A diferencia de Raw y Titane, donde predominaban colores cálidos y vibrantes, aquí la paleta grisácea y apagada genera una atmósfera lúgubre que, lejos de aportar, resta. Incluso si esta elección fue intencional, termina por darle un aire amateur, más cercano a un ejercicio de tesis universitaria que a una película de una directora consagrada.

La película es un fracaso. Las más de dos horas de duración se sienten eternas, y el resultado final es una película tediosa, emocionalmente inocua y fácilmente olvidable. No creí que las críticas negativas desde Cannes fueran tan acertadas, pero al parecer, esta vez, tenían razón.

Ficha técnica:

Título original: Alpha

Dirección: Julia Ducournau

Guion: Julia Ducournau

Reparto: Melissa Boros, Tahar Rahim, Golshifteh Farahani, Emma Mackey, Finnegan Oldfield

País: Francia

Año: 2025

Duración: 128 min

SANFIC 21 (distribuye MUBI)

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