TEATRO A MIL Crítica de teatro “Desierto”: El mejor homenaje a Bolaño

Por Galia Bogolasky

Desierto es una obra brasileña que aborda la vida y obra de Roberto Bolaño, escritor icónico chileno, aunque vivió gran parte de su vida en el extranjero, es interesante observar cómo este reconocido autor es percibido en Brasil.

La puesta en escena de Luis Felipe Reis se sumerge en el universo de Roberto Bolaño para interpelar al espectador con una pregunta tan literaria como política: ¿qué sentido tiene la creación poética en un mundo atravesado por la violencia, el fracaso y el desencanto? La obra no busca narrar una biografía lineal ni “representar” a Bolaño de manera convencional. Por el contrario, apuesta por el collage: fragmentos de poemas, novelas, crónicas, entrevistas y memorias se entrelazan para construir una presencia escénica que es más espíritu que retrato. Textos de La universidad desconocida, 2666, El gaucho insufrible, Entre paréntesis y Bolaño por sí mismo dialogan entre sí y revelan las obsesiones del autor en sus últimos años: la literatura como destino, la enfermedad como urgencia, la marginalidad como ética.

La interpretación de Renato Livera es impresionante, ya que más allá del parecido físico, logra traspasar la energía de Bolaño, y nos sumerge en su universo, sin imitarlo, sino que encarnándolo. Su cuerpo funciona como territorio de tránsito para una voz literaria fragmentada, errante, ferozmente lúcida. El actor transita con soltura entre la ironía y la desesperación, entre la conferencia intelectual y el susurro íntimo, logrando que la palabra —a veces densa, a veces brutalmente sencilla— se vuelva acción dramática. Hay algo profundamente honesto en esta interpretación: no se idealiza al escritor, se lo expone en su contradicción, su rabia y su vulnerabilidad.

La obra recoge momentos de la vida de Bolaño que podemos identificar, como su icónica entrevista con Pedro Lemebel en la Radio Tierra. También menciona a sus grandes amigos e influencias, como el poeta chileno Nicanor Parra y Mario Santiago, poeta mexicano quien fue su gran referente y significó una gran pérdida en su vida.

El viaje del poeta estructura la obra: Chile, México, España. Más que lugares físicos, son estados del alma marcados por el exilio, el desarraigo y la resistencia frente a las normas del sistema literario y social. Desierto entiende el desplazamiento no solo como una experiencia geográfica, sino como una condición existencial: el artista como figura siempre fuera de lugar, siempre en tensión con el mundo que habita.

La escenografía de André Sanches y Débora Cancio es sencilla, con un sillón, un escritorio, que funcionan para que Livera se vaya desplazando en estas distintas escenas que marcaron la vida de Bolaño. De fondo hay una pantalla donde se proyectan imágenes de los personajes que lo marcaron, como Lemebel y Parra. También se proyectan imágenes de si mismo pre grabadas, y en otros momentos, vemos en vivo lo que una cámara está registrando en el escenario, lo que funciona como un efecto interesante en episodios como la entrevista de Radio Tierra. Este dispositivo audiovisual funciona muy bien para lograr un dinamismo en escena, pensando que Livera está solo interpretando el monólogo.

Desierto es una obra que plantea varias interrogantes; sobre los procesos creativos, sobre la inspiración, sobre el arte, las influencias, el ego, y otros tormentos que sufren muchas veces los grandes autores. Los que conocemos la obra de Bolaño, podemos identificar muchas cosas de su obra en este puesta en escena, pero quizás a los que no son tan asiduos a su trabajo, puede que sea más difícil comprender ciertas referencias y situaciones que plantea esta obra.

Lo más provocador de la obra es su negativa a ofrecer respuestas claras. La reflexión sobre el rol del arte en tiempos de violencia no se resuelve en consignas ni en optimismos fáciles. En cambio, se plantea como una pregunta abierta, casi dolorosa, que resuena más allá del escenario. La poesía, parece decir Desierto, no salva ni redime, pero insiste. Y en esa insistencia —frágil, obstinada— encuentra su razón de ser.

En definitiva, Desierto es una experiencia teatral inspiradora y profundamente estimulante. Un homenaje crítico a Roberto Bolaño que no lo canoniza, sino que lo mantiene vivo: incómodo, feroz y necesario. Una obra que no se limita a representar literatura, sino que la pone en riesgo sobre el escenario. Es un verdadero homenaje a un grande.

Ficha técnica

Título: Desierto

País: Brasil

Idioma: Portugues (con subtítulos)

Duración: 90 minutos

Edad: + 16 años

Dirección y dramaturgia: Luiz Felipe Reis

Basado en fragmentos de la vida y obra de Roberto Bolaño con Renato Livera

Asistente de dirección: Julia Lund

Interlocución dramatúrgica: José Roberto Jardim

Dirección de movimiento y preparación corporal: Lavínia Bizzotto

Dirección musical y creación sonora: Pedro Sodré y Luiz Felipe Reis

Escenografía: André Sanches y Débora Cancio

Diseño de vestuario: Miti

Creación vídeo: Julio Parente

Diseño de iluminación: Alessandro Boschini

Asistente de vídeo y operación: Diego Ávila

Técnico de iluminación y operación: Rodrigo Lopes

Operación sonora: Pedro Sodré

Diseño gráfico: Bruno Senise

Fotografía de estudio: Renato Pagliacci

Fotos públicas: Renato Mangolin

Dirección de producción: Sérgio Saboya y Silvio Batistela (Galharufa)

Producción ejecutiva: Roberta Dias (Caroteno) Producciones)

Conceptualización y coproducción de Polifónica.

Festival Teatro a Mil

17 al 29 de enero

19hrs

Centro GAM

 

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