Crítica de Cine “Cold War”: Cuando la pasión arrasa con la vida

Por Valeria Jauré

En el año 2015 la película “Ida” gana el premio Oscar a la mejor película extranjera, posicionando a su director Pawel Pawlikowski como una de las promesas del cine polaco, que debía tenerse en la mira. Hoy, se estrena en nuestro país “Cold War” que al igual que su predecesora está filmada completamente en blanco y negro, en lo que ya parece ser una marca de autor.

La historia de “Cold War” comienza en los años cincuenta del siglo pasado, en pleno apogeo de la Guerra Fría, y está dedicada a los padres del director, que vivieron un turbulento romance en la misma época. Si bien no está basada directamente en su pasado familiar, lo toma como inspiración para el encuentro entre un director de música (Tomasz Kot) quien descubre a una joven cantante (Joanna Kulig), quien tiene talento, pero por sobre todo un ímpetu que traspasa la pantalla. Estos personajes pasan de cruzar miradas a colisionar en un romance que arrasa con todo.

El film viene precedido de una enorme avalancha de buenas críticas no obstante la poca publicidad asociada. Así vemos que el año que acaba de pasar ganó el premio a mejor director en el Festival de Cannes, el premio a mejor película extranjera por el Círculo de Críticos de Nueva York, además de obtener el galardón a mejor película, director, guión, montaje y actriz de los Premios del Cine Europeo, entre otros. Y es que las películas que están fuera de lo que se entiende como de gusto comercial o de masas, que no llamaré Cine Arte jamás, encuentran su público por el tradicional e insuperable boca a boca.

Y aquí estamos, con un relato que nos adentra en la profundidad del campo de una Polonia del lado Soviético, del otro lado de la cortina de hierro. La primera escena inicia con un grupo de cantantes folclóricos que miran directo a la cámara, estando detrás de ella dos investigadores de la música nacional que bajo una misión estatal de ensalzar las tradiciones patrias buscan rescatar los símbolos sonoros que construyen la identidad de su nación.

La decisión del blanco y negro hermosamente utilizado se puede interpretar como un acercamiento a cómo se veían las historias en aquella época o que se quiere poner preponderancia a los conflictos de los personajes por sobre los escenarios en que se desarrolla, pero la teoría que más me agrada es que estamos simplemente frente a una clase en donde la forma está al servicio de la historia. La fotografía a cargo de Lukasz Za, quien también trabajó en Ida”, nos habla de un amor en medio de la guerra fría, en donde debes elegir, debes estar de un lado o del otro, hay una ausencia completa de grises. Es así que el amor en un mundo blanco y negro sólo está destinado a brillar o a hundirse en la oscuridad.

Hay un pedazo de una canción que interpreta la protagonista y que luego es traducido al francés en donde dice “El péndulo mató al tiempo”, como idea de que hay situaciones o sentimientos que el tiempo no puede destruir, a su vez, esta película es un ejercicio artístico que propone un amor que traspasa ideales políticos y los años. Una afirmación de que la pasión es capaz de arrasar con la vida de estos amantes, en donde la decepción y la esperanza están continuamente en pugna.

Estamos ante un drama romántico, en donde la música es un elemento vital para ir uniendo los momentos que le ocurren a los personajes a la vez que nos entregan información del lugar y momento histórico en que nos vamos situando. Aunque quizás más que drama, este film está construido sobre la tragedia, sobre lo inevitable de que la sombra siempre amenazante termine por posarse de manera definitiva sobre la pareja protagonista y, porqué no, por sobre todo el país.

Hacia el final, vemos que tras los años los personajes vuelven al escenario en donde todo comenzó, con uno de los finales más tristemente románticos que se ha visto en los últimos años, y que, en una decisión genial, ocurrirá fuera de pantalla. A nosotros, los espectadores, nos queda nada más que una banca vacía con el campo profundo de Polonia como únicos testigos de un mundo tiranizado por blancos y negros.

TÍTULO: COLD WAR
TÍTULO ORIGINAL: Zimna wojna
DIRECCIÓN: Pawel Pawlikowski
Año: 2018
País: Polonia
Duración: 88 min.
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