Crítica de cine “Crímenes de familia”: Hasta en las mejores familias

 

Por Miguel Borzutzky

Las mujeres pueden ser un baúl de misterios. Guardan secretos e incluso cuando se trata de abusos suelen callar. Sin embargo, el mundo afortunadamente está cambiando para que los criminales sean puestos en su lugar. En el filme Crímenes de familia, protagonizado por Cecilia Roth, ocurren casos de abusos que uno podría pensar que se dan “hasta en las mejores familias”, pero no son aceptables.

La película dirigida por el joven cineasta argentino Sebastián Schindel, es una crítica social transversal y, además, como está inspirada en hechos reales la hace más temible aún. Al hablar del coraje femenino de denunciar a los abusadores, violadores y psicópatas, el director da en el clavo porque es escalofriante.

El filme, a grandes rasgos, relata la vida de un matrimonio mayor compuesto por Alicia y Héctor que residen en el elegante barrio de Recoleta, Buenos Aires y llevan una vida lujos que termina convirtiéndose en un espejismo puro.

Primero, porque tienen a su hijo Daniel (Benjamín Amadeo) en la penitenciaría por haber intentado asesinar a su esposa Marcela (Sofía Gala) y a su hijo Martín. Y, por otra parte, Gladys, la empleada doméstica, interpretada por Yanina Ávila, hace algo que no se descubre hasta la última media hora de la película que la deja en la cárcel. Schindel crea dos relatos paralelos como si fuera un rompecabezas en donde el espectador tendrá que ir uniendo las partes hasta llegar a descubrir al responsable de las atrocidades que se desarrollan durante la trama.

Schindel trata de manera magistral los temas de violencia de género, del abuso sexual, la corrupción de la justicia, los problemas maritales y la preocupante brecha social entre ricos y pobres, que queda en evidencia a través del personaje de Gladys debido a su semi-analfabetismo.

El guion escrito por Schindel y Pablo Del Teso está muy bien elaborado, es muy sólido y convincente porque, además, los mismos intérpretes le dan seguridad al mensaje que el filme transmite, y lo que el director quiere dejar en la retina de sus espectadores.

Por otra parte, la banda sonora a cargo de Sebastián Escofet es un ingrediente que requiere un filme de estas características. Escofet no es un desconocido en el cine, trabajó con Alejandro González Iñarritu, en 21 Gramos y en Biutiful con el mismo director mexicano, protagonizada por Javier Bardem. El talentoso compositor argentino provee esa música que le da los toques escalofriantes y de misterio para un filme de género como este y que logra coordinarse de muy buena manera con el director Sebastián Schindel.

La fotografía a cargo de Julián Apezteguía es otro factor de importancia en la película. Porque pese a que hay muchos juegos de luz, sobre todo por las tomas hechas en exteriores, en las calles de Recoleta, es un filme oscuro muy bien trabajado en interiores, que trata de muy buena forma en las tomas de la cárcel tanto de los personajes de Daniel y Gladys en la cárcel como cuando van a tribunales. Existen tomas fotográficas relevantes que enganchan al espectador principalmente en el corredor oscuro que lleva hacia el baño, una de las notables escenas de la película, a la que el director recurre durante todo el filme con el objetivo de darle forma a su narrativa.

El elenco es la columna vertebral de la película. Crímenes de familia no es una obra maestra, pero cumple su cometido. El personaje interpretado por Cecilia Roth está a la altura y, por supuesto, es el más sobresaliente, especialmente por el vuelco que da la protagonista de ser una madre ciega y sobreprotectora a una que empatiza con el dolor del prójimo y que de alguna manera se humaniza con los horrorosos acontecimientos que le toca enfrentar. Los personajes secundarios de Héctor, Marcela, Sofia y Gladys están bien representados por sus respectivos intérpretes y le otorgan un matiz a la historia. Quizás el director podría haber profundizado más en el drama de Marcela con Daniel y su hijo Martín o explotar de mejor forma el de Gladys, quizás desde ese punto de vista queda en deuda con la historia y con el espectador.

Título: Crímenes de familia

Duración: 99 minutos

Año: 2020

País: Argentina

Idioma: castellano

Género: thriller/drama psicológico

Director: Sebastián Schindel

Guion: Sebastián Schindel y Pablo Del Teso

Música: Sebastián Escofet

Fotografía: Julián Apezteguía

Elenco: Cecilia Roth, Miguel Ángel Solá, Benjamín Amadeo, Sofía Gala Castiglione, Yanina Ávila, Paola Barrientos, Diego Cremonesi, Marcelo Subiotto, Claudio Martínez Bel, Santiago Ávila y Marcelo D’Andrea

Plataforma: Netflix

 

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