Crítica de cine de “El viaje espacial”: Una cartografía lírica de Chile

Por Esteban Andaur

En su ópera prima, el director Carlos Araya Díaz traza una cartografía audiovisual de nuestro país, concentrándose en un tipo de paisaje urbano tan común que es a menudo ignorado: el paradero. En este documental registra la humanidad que fluye en estos lugares, el movimiento de las masas.

El viaje espacial (2019) es, de hecho, un título bastante ingenioso, pues alude al espacio que Chile ocupa en la Tierra, y al espacio dentro de un paradero cualquiera en la Región del Biobío, por ejemplo. Y uno, como espectador, es un pasajero más viajando de norte a sur junto a la película.

Cada paradero nos provee una viñeta diferente de la vida en Chile, y los protagonistas cambian de locación en locación, gente común y corriente. La élite no tiene, digamos, espacio en la pantalla.

¿Y qué vemos en la pantalla? Un plano general de un paradero, con bastante aire en la mitad superior, y la gente que espera bajo su techo. Todos hemos estado ahí esperando el transporte público. Es siempre lo mismo, es aburrido, y el tedio de ver a otros esperar es visceral, porque se repite la misma imagen durante casi todo el metraje. El director de fotografía Adolfo Mesías es austero en su enfoque, y crea una visualidad minimalista a través de la repetición, como una serigrafía farandulera de Warhol. De esta forma, el documental se vuelve una pieza de arte popular. Literalmente.

Bajo esos techos convergen chilenos, turistas, inmigrantes, adultos mayores, niños y niñas, culturas e idiomas variopintos. Es un viaje universal.

Aunque sean personajes anónimos, sus caras son visibles, escuchamos sus conversaciones como si fuéramos espías, escondidos ya sea en la butaca del cine o en el asiento frente al computador. Nos da curiosidad conocer sus destinos y nos involucramos en sus penurias y anhelos.

Asimismo, la espera implica un viaje interior. Es ahí, de pie ante un mundo vasto e incierto, que emergen cuestionamientos existenciales. ¿Dónde estoy?, ¿hacia dónde voy?, ¿qué haré cuando llegue?, ¿qué pasará conmigo si sigo esperando?, ¿mejor me devuelvo para la casa?, ¿por qué tengo que hablar con personas que no conozco?, ¿los volveré a ver?

Araya Díaz matiza esta trashumancia cotidiana con breves pausas. De consiguiente, vemos primeros planos de hombres, mujeres y niños mirando por la ventana de un bus; o detalles de manos curtidas por el sol, el trabajo, la edad.

La cruda realidad es la mayor virtud de El viaje espacial, y está plasmada elocuentemente en el montaje, a cargo del propio director y de la productora María Paz González, a quienes no les queda más opción que lidiar con la polémica de las imágenes y también de las conversaciones. Por ejemplo, si en un plano dos tipos profieren un discurso que puede resultar problemático, los elementos visuales del plano siguiente elaboran un comentario sobre lo que se dijo, o derechamente una refutación.

Los pasajeros departen acerca de varias cosas, pero sobre todo de la inmigración, fenómeno que observamos en cada locación. Esta polifonía civil sumada a la repetitividad de los cuadros, generan una sensación de igualdad que trasciende limitaciones geográficas y económicas.

Araya Díaz incluso encuentra una suerte de leitmotiv en un joven haitiano con una guitarra y un parlante a cuestas, que espera en un paradero frente al Portal Ñuñoa (¡porque lo reconocí!), y nadie es capaz de darle direcciones. El humor aquí es un accidente providencial.

Ya en los momentos finales, sentimos la añoranza de l   os lugares que visitamos, como si el viaje hubiese sido real. Sentimos la densidad antropológica del filme.

El ritmo es placentero, la gente es hermosa, la diversidad de los paisajes nos abruma, todo insuflado de compasión y lirismo terrenal. 

Título: El viaje espacial

Dirigida por: Carlos Araya Díaz

Producción: María Paz González

Guion y montaje: Carlos Araya Díaz, María Paz González

Dirección de fotografía: Adolfo Mesías

Sonido: José Manuel Gatica

Duración: 62 minutos

Productora: María Una Vez

Año: 2019

Fecha de estreno: 10 de septiembre de 2020

País de origen: Chile

Distribuidora: Miradoc

Plataforma: Ondamedia

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