Crítica de cine “El permiso”: La viva imagen de la inequidad

Por Mauricio Olave

El permiso (Araghe Sard) es una película que cuenta el drama que padecen las mujeres en Irán al verse sometidas por leyes en favor de la hegemonía patriarcal. La historia cuenta como Afrooz (Baran Kosari) tras dedicarse por más de una década al fútbol sala, lidera su equipo hasta la clasificatoria de la Copa Asiática de las Naciones, pero su camino se ve truncado en el aeropuerto cuando le informan que su esposo, del cual lleva separada un año, le prohibió salir del país y que está amparado por la ley.

La actuación de Baran Kosari invita al espectador a vivenciar su frustración y deseo de combatir la injusticia. Un gran apoyo para esto es la fotografía y los planos cerrados que se centran en el angustiado rostro de Afrooz, cada reacción y un constante sentimiento de alerta.

Tras quedar varada en el aeropuerto Afrooz busca explicaciones, pero no hay rastros de Yasser (Amir Jadidi), el hombre del cual se está divorciando.. Y cuando parece que no conseguirá nada, cuan psicópata aparece envistiendo el auto contra la entrada de la casa y persiguiéndola desenfrenadamente en la oscura noche de la ciudad. Yasser cruzó toda línea posible y no había lugar a dudas de que cualquiera sea el motivo no tenía justificación. Entonces el drama nos presenta quien es este sujeto, un presentador religioso de un programa de televisión exitoso. Solo queda una opción para viajar sin el permiso: la federación de fútbol debe respaldarla, sin embargo, Yasser intercede en su contra alegando las tradiciones, y sumado a ello está el personaje de la entrenadora que no ve con buenos ojos a Afrooz por no respetar las tradiciones.

El argumento de la cinta es totalmente humano, como la vida, difícil de predecir. Cada vez que pensamos que sabemos hacia dónde se dirige la historia nos sorprende con un viaje truncado. La salvación está en la federación, pero el exmarido ya los convenció. La salvación está en conversar con él, imposible, es un total desalmado. La solución está en la gente, que cooperen y que juntos den vuelta el caso, aun con el interés internacional no hay apoyo dentro, el juicio está perdido y el respeto a las tradiciones prevalece en el juez y en la federación.

El largometraje ha sido premiado desde su estreno en 2018 en los festivales de cine de Tokio, Estocolmo y Washington. Es la segunda película del director Soheil Beiraghi y tiene sus orígenes en la realidad, cuando en 2015 se hizo conocido el caso de la jugadora iraní de futbol sala, Niloufar Ardalan a quien no le renovaron el pasaporte por no contar con el permiso de su cónyuge.

Afrooz termina confrontando a Yasser en televisión. El guion nos regala esta vendetta, no soluciona nada, el partido se jugó y la capitana ya no estaba ahí y ni a la federación pertenece ya, pero ver como se desmorona el mundo idílico que Yasser construyó es una píldora para el mal rato.

¿En qué mundo vive? Es la pregunta que resuena en mi cabeza al pasar de cada escena, cómo es posible que situaciones así ocurran. Con un impecable gesto de llamado a la realidad, el director sitúa al final, en títulos blancos lo siguiente: En 2017 se impidió que ocho atletas femeninas salieran de Irán debido a la desaprobación de su esposo. Se desconoce el número exacto de otras mujeres a las que se les ha prohibido salir del país.

Título: El permiso (Araghe Sard)
Duración: 85 minutos
Año: 2019
País de origen: Irán
Director: Soheil Beiraghi
Elenco: Baran Kosari, Amir Jadidi, Leili Rashidi, Hoda Zeinolabedin, Sahar Dolatshahi, Abbas Moosavi, Maryam Sarmadi, Sogand Soleymani
Género: Drama
Distribuidora: Cinetopia
Fecha de estreno: 5 de marzo de 2020

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