Crítica de Cine: “Knives out”: Un rompecabezas de absoluta certeza que toma los elementos del cine y la novela de misterio

 

Por Leonardo González

Rian Johnson es un guionista/director que acompaña sus películas de principio a fin. Lejos de ser un cineasta de encargo, sus largometrajes nos sumergen en un universo que toma prestado elementos de Phillip K. Dick, Ágata Christie, los hermanos Coen (por nombrar algunos) sin que por esto su cine pierda su punto de vista particular. Al contrario, sus seres (esos seres que habitan en él), se transforman en una suerte de continuación de la saga adorable de criaturas monstruosas que saben dotar al cine de arte y talento, de escritura y técnica para narrar con imágenes, para expresar sentimientos con imágenes, para ir de lo más banal a lo más profundo de la vida misma en una escena, y pasar a otra y a otra y a otra hasta que nos rendimos ante los créditos.

Varios de sus trabajos anteriores a knives out (2019) han sido aplaudidos por la crítica nacional e internacional y han ganado premios en festivales como Sundance y Toronto. En 2005, con treinta y dos años, el artista nacido en Maryland sorprendió al mundo con su primer ladrillo (Brick, 2005) que narra la búsqueda de una joven desaparecida en el sur de California. De ahí en más la filmografía de Johnson nos ha traído bombas de ingenio y súper producciones, desde The brothers Blooms (2008), pasando a Breaking Bad (donde dirigió tres capítulos) hasta la penúltima de la saga, Star Wars: Los últimos Jedi (2017). Destacamos especialmente su distopíco viaje futurista Looper (2012), nominada al premio de la audiencia en el Festival de cine de Toronto y nominada a otros 46 premios en festivales, cinta que para algunos críticos le hubiera encantado al señor Philip K. Dick, uno de los más grandes escritores que nos dejó el pasado siglo.

El trabajo más reciente de Rian Johnson se titula Knives out (2019), ha sido merecedor de 59 nominaciones y 26 premios hasta la fecha, a la espera de lo que ocurra el domingo con los Globos de Oro donde éste se empuña en una pelea con Érase una vez…en Hollywood (Tarantino) en la categoría de Mejor comedia o musical del año. El filme fue traducido en España como Puñales por la espalda y en América Latina como Entre navajas y secretos. Esta traducción rescata la idea del puñal pero pierde al tratarse de una reducción que no recoge la esencia del título (la expresión knives out se usa para alguien que hace o intenta causar daño a otro de manera intencionada).

La anécdota: ha muerto Harlan, el exitoso escritor de novelas de misterio, proveedor de una familia de parásitos dependientes (suena fuerte pero es la pura verdad) que aparentan tener éxitos en su mediocridad, que viven a costa del padre (una suerte de cita a El rey Lear de Shakespeare). Para colmo, Harlan ha muerto la noche de su celebración de cumpleaños ochenta y cinco, con toda la familia en la casa. Este lugar, lleno de entradas y salidas desconocidas, en el medio de la nada, será descrito más adelante como un tablero del juego de mesa Clue. ¿Ha sido un suicidio? ¿Ha sido un homicidio? ¿Todos son sospechosos por igual? ¿O será acaso que su enfermera, la inmigrante Marta Cabrera (inmejorable interpretación de Ana de Armas, que merece texto aparte) corre con desventaja? Lo iremos develando con el transcurso de la película.

Corremos el riesgo de lastimar al espectador si seguimos escudriñando en la anécdota. Tómese en cuenta que en su estreno la película venía precedida de un singular video en el que el director le pedía a la audiencia que no contaran mucho de la película una vez que salieran de la sala del cine. Knives out es comprable al hit The Crying Game (1992) en cuanto a la importancia de resguardar al espectador del desarrollo de la trama.

Benoit Blanc (Daniel Craig) es el misterioso detective que se llevará los aplausos gracias a su trabajo corporal y su interpretación notable del acento del sur de Estados Unidos. Junto a él intervendrán un policía y un detective; generando un trío perfecto con matices distinguibles. Ellos intentarán desenredar el caso, mientras se tejerá –sin que nosotros, los expectantes, ni siquiera nos demos cuenta– una crítica, acaso mordaz, a las políticas anti migratorias, a los prejuicios anti migratorios, a la ignorancia anti migratoria que tienen las familias conservadoras norteamericanas, que probablemente habitan estos ranchos, estas casas llenas de misterio.

La premisa, en cierto sentido, recuerda a la película chilena Una mujer fantástica (Sebastián Lelio, 2017) en tanto se trata de un sector poderoso que hará lo posible por marginar a la que ya de por sí es marginada. Se trata entonces de una potencial doble marginación que encontrará resistencia en sus dos protagonistas, la misma inmigrante (De Armas) y el detective experto (Craig) que mantendrán la luz del bien en el territorio oscuro del mal fundado.

Knives out (2019) es un rompecabezas de absoluta certeza que toma los elementos del cine y la novela de misterio (principalmente, Ágata Christie) para crear un universo sonoro, visual, laberíntico, inquietante y, lo mejor de todo, millennial, haciendo uso de la tecnología, logrando secuencias de notable humor negro, para finalmente establecer conexiones profundas con la artesanía política que gobierna la mentalidad neoliberal desde el inicio de esa criatura que llamamos Estados Unidos, o desde mucho antes.

Ficha Técnica:

Título original: Knives Out

Dirigida por: Rian Johnson

Duración: 130 min.

Nacionalidad: USA

Elenco: Daniel Craig, Chris Evans, Ana de Armas, Jamie Lee Curtis, Toni Collette

Género: Thriller. Comedia.

Guion original: Rian Johnson.

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