Por Ignacia Pezoa
La primera película del universo de Star Wars en siete años traía consigo muchas expectativas. Después de una racha bastante explotadora de cinco películas entre 2015 y el 2019 y siete series live action desde el 2019 al presente, The Mandalorian and Grogu es la gran apuesta de Lucasfilm para volver a la pantalla grande. Si bien esta entrega se siente como un capítulo más de la serie, tiene una fórmula simple que funciona muy bien y tiene todo lo que se espera de una película sobre el espacio.
En un breve resumen para entender en qué contexto, momento y lugar se desarrolla The Mandalorian and Grogu hay que volver a The Mandalorian. La serie se ubica temporalmente después de la segunda destrucción de la Estrella de la muerte en Star Wars VI: El regreso del Jedi (1983) y antes de las “nuevas” películas de Star Wars, en un periodo de inestabilidad política y militar en la galaxia. Con Palpatine y Darth Vader derrotado, se instala la Nueva República, pero esto no significa que el Imperio esté completamente extinto.
Un mandaloriano proviene de la cultura guerrera de Mandalore, un planeta bombardeado por el Imperio para extraer el beskar, un mineral casi irrompible y de alto valor comercial, pero también porque constituían una amenaza para los Jedi. Esta cultura se sostiene bajo el código de “El camino del mandaloriano” y todos sus principios se basan en el honor. Como no son una especie como tal, la mayoría de los mandalorianos son adoptados por otro. Mando – o Din Djarin – (Pedro Pascal), fue adoptado y luego adoptó oficialmente a Grogu – o Din Grogu.
En el intento para combatir a los últimos bastiones del Imperio, y a finales de la tercera temporada de la serie, Mando accede a prestar sus servicios de cazarrecompensas para la República y aquí es donde comienza The Mandalorian and Grogu. La historia sigue a nuestros dos protagonistas en la misión de rescatar a Rotta el Hutt (Jeremy Allen White), hijo de Jabba el Hutt, a petición de sus tíos gemelos.
La razón principal por la que esta película parece un capítulo más de la serie es precisamente porque esa es la trama: es una misión que, claro, presenta dificultades y obstáculos, pero que es solo una misión. Lo cual no es malo: es ligera y funciona por sí sola, la historia es simple y entretenida, y Mando y Grogu son dos personajes muy fáciles de querer. Sobre todo, Grogu, quien se roba toda la película cada vez que aparece en pantalla con su ternura extrema.
Al igual que la serie, esta película está bajo la dirección de Jon Favreu, personaje clave en el universo cinematográfico de Marvel (MCU). Después de Elf (2003) y Zathura – Una aventura espacial (2005) fue llamado personalmente para dirigir una de las películas inaugurales del MCU: Iron Man (2008). Así continuó su carrera como director en Marvel, pero también como personaje secundario en algunas producciones. Favreu es, entonces, una persona que conoce perfectamente la fórmula para que las historias de superhéroes funcionen.
Los tintes del mundo de los superhéroes de Favreu se toman por completo esta película. La construcción narrativa de esta aventura de el mandaloriano se parece mucho a otras historias en las que los protagonistas luchan una y otra vez contra sus enemigos; cuando parece que el peligro ya acabó, aparece otro obstáculo peor o más grande, y así una y otra vez. Es una estructura muy antigua, quizás desde Sísifo o incluso antes, pero es una estructura que funciona excelente para el género de acción y que no es la excepción en este filme. En este sentido, una lógica ya conocida y un minimalismo narrativo es una buena jugada: aquí se demuestra que para hacer una película no es necesario un reparto interminable, ni una trama complejísima de descifrar, ni apelar a la nostalgia de las entregas anteriores.
De todas formas, The Mandalorian and Grogu está hecha para la experiencia del cine en la pantalla grande. Personalmente no recuerdo otra película del universo de Star Wars no animada que sea tan hermosa visualmente: se escapa de la paleta de colores grises y azules de entregas anteriores para mostrar atardeceres naranjas intensos, ciudades llenas de luces amarillas y bosques y pantanos verdes vivos, ocasionalmente interrumpidos por los láseres de las pistolas en las peleas.
No sólo es visualmente atractiva, sino que la música incidental la vuelve envolvente y, en ocasiones, atrapante. El regreso del ganador del Óscar en tres ocasiones, Ludwig Göransson, quien también hizo la banda sonora de las dos primeras temporadas de The Mandalorian, fue un acierto. La musicalización no pasa desapercibida en ningún momento, por el contrario, ayuda explícitamente a construir la atmósfera emocional de toda la película.
Respecto a esto último, no dejo de pensar en una escena en la que Mando hace una visita a una parte clandestina de una ciudad y la música se vuelve entretenida, pero al mismo tiempo es estresante y construye perfectamente una situación de alerta para el espectador; Göransson deja de lado la clásica flauta de la serie para moverse hacia los sintetizadores y sonidos distorsionados que se asemejan mucho al trabajo que logra, por ejemplo, Oneothrix Point Never en las películas de los hermanos Safdie como Uncut Gems (2019) o Marty Supreme (2025).
Lo cierto es que The Mandalorian and Grogu es muy entretenida por sí sola, funciona bien narrativamente, es estéticamente increíble y tiene todo aquello que se espera de una película sobre el espacio: persecuciones de naves espaciales, disparos láser, bichos raros y robots. El problema es que está inserta dentro del universo de Star Wars, en el que parece que ninguna producción posterior a las tres películas originales – o a las seis primeras, para aquellos que no son tan puristas – es digna de sus fanáticos.
Ficha técnica
Título original: “Star Wars: The Mandalorian and Grogu”
Dirección: Jon Favreau
Guion: Jon Favreau y Dave Filoni
Montaje: Dylan Firshein, Rachel Goodlett Katz
Música: Ludwig Göransson
Producción: Lucasfilm
Reparto: Pedro Pascal, Sigourney Weaver, Jeremy Allen White, Steve Blum, Martin Scorsese
País: Estados Unidos
Año: 2026
Duración: 111 minutos
Género: Space western, Ciencia ficción, Acción
Distribución: Cinecolor Films
Estreno 21 de mayo de 2026
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