Crítica de cine “Vendrá la muerte y tendrá tus ojos”: El silencio dice más que mil palabras

 

Por Miguel Borzutzky W.

El filme Vendrá la muerte y tendrá tus ojos (2019) es una oda a la naturaleza, al arte y a la libertad. Una preciosa crítica a la opresión, un saludo al amor libre sin grilletes, sin amarras y sin fronteras. Es una obra maestra dirigida y escrita por el chileno José Luis Torres Leiva, cineasta que tiene varios títulos a su haber tales como: Sobre cosas que me han pasado (2018), El sueño de Ana (2017), Los soñadores (2016), El viento sabe que vuelvo a casa (2016), Qué historia es ésta y cuál es su final (2013), El brazo de Sandow (2013), 11 habitaciones en Antártica (2013), Ver y escuchar (2013), Verano (2011), Tres semanas después (2010), Primer día de invierno (2009), Trance 1-10 (2008), El Cielo, La Tierra y La Lluvia (2008), El tiempo que se queda (2007), Obreras saliendo de la fábrica (2005) y Ningún Lugar en Ninguna Parte (2004).

La película gira en torno a una pareja encarnadas por Ana, (Amparo Noguera), soberbia en su actuación, y por María (Julieta Figueroa). El personaje interpretado por Figueroa padece de una enfermedad terminal y está al cuidado de su pareja, quien es una enfermera que trabaja en un hospital público en una ciudad ubicada en el sur de Chile, pero que buscan refugio en una casa en el medio de un bosque para pasar sus últimos días.

El filme es relatado en tercera persona y se basa en la historia del personaje de Figueroa, quien es rescatado por una mujer, que vivía en el medio de un bosque cuando María era adolescente. Es como si se hubiese criado como Mowgli (el personaje protagonista de El Libro de La Selva) y se apega mucho a la mujer hasta que crece. Son recurrentes los flashbacks que le vienen al personaje que encarna Julieta Figueroa en relación con su infancia y adolescencia.

Torres Leiva hace un filme inteligente, porque obliga al espectador a construir su propia interpretación. No es una obra que posea una lógica lineal ni menos predecible, es todo lo contrario. Hace una invitación a que los espectadores participen y saquen sus propias conclusiones.

Claudio Vargas, director en sonido, conocido por varios cortometrajes, documentales y películas tales como: Yun (2020), Nunca subí el Provincia (2019), La Casa Lobo (2018) y Dry Martina (2018), aprovecha recursos de la naturaleza para acompañar a las dos protagonistas y convierte el sonido en un personaje más de la historia, bastante relevante en el desarrollo de la película. Llama poderosamente la atención el viento que sacude los árboles, el trinar de los pájaros y el sonido emitido por unas campanillas de acero que suenan movidas por el fuerte viento que sopla en la cabaña en donde reside la pareja.

Es precisamente en ese lugar majestuoso y mágico en donde esta pareja volverá a enamorarse. No obstante, el fantasma de la muerte, que se aproxima a paso lento, es una imagen presente en todos los fotogramas de esta conmovedora película titulada con los versos lapidarios de uno de los últimos poemas que compuso el poeta italiano Cesare Pavese antes de suicidarse en la ciudad de Torino, Italia en 1950.

A pesar de que es una tragedia, el guion escrito por Torres Leiva se encuentra en una puesta antagónica al de un dramatismo exacerbado. Esta triste lamentación fue construida eludiendo golpes de consecuencias dramáticas. Es una alabanza al silencio en donde las miradas de los personajes juegan roles fundamentales para tratar de entender que es lo que quiere cada uno de ellos.

La fotografía a cargo de Cristián Soto es también un elemento importantísimo en la película por la manera en que varían las distintas escenas. El juego con los desnudos, las tomas del bosque, del lago y la casa. El elemento de la lluvia en el medio de la noche y como maneja el juego de luces en una escena en que el personaje de María se revuelca en el lodo en el medio de un aguacero torrencial. Es fenomenal el trabajo de cámara por parte de Soto, también, en la escena de sexo que hay entre dos hombres en el medio del bosque y luego descansan desnudos como si nadie más existiera.

El elenco da una robusta interpretación, sin que ninguno de ellos quede en deuda. Esta es una película que deja varias interrogantes abiertas sobre qué hacer con la muerte asistida. El amor libre, el amor con el mismo sexo, la moralidad queda en un segundo plano porque no existen juicios de valor, más bien son preguntas que el director deja abiertas para que el espectador las responda a su antojo.

Título: Vendrá la muerte y tendrá tus ojos

Año: 2019

Duración: 90 minutos

País: Chile

Idioma: castellano

Género: drama

Dirección: José Luis Torres Leiva

Guion: José Luis Torres Leiva

Fotografía: Cristián Soto

Sonido: Claudio Vargas

Producción: Catalina Vergara

Dirección de Arte: Catalina Devia

Montaje: Andrea Chignoli

Elenco: Amparo Noguera, Julieta Figueroa, Nona Fernández, Ignacio Agüero, Edgardo Castro, Mariano González, Naldy Hernández y Belén Herrera

Plataforma: Vimeo

 

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*