Crítica de Cine – Vice: “McKay logra convertir una biopic en una sátira descarnada sobre lo peor del mundo de la política actual”

Por Galia Bogolasky

“Vice” es la nueva película de Adam McKay, protagonizada por Christian Bale quien interpreta al ex Vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney.

La historia es una especie de biografía del político norteamericano, pero una poco convencional. Todo comienza con una escena del año 1963 dónde Cheney es detenido manejando borracho. Corte a los años 80, corte al 2001, y la caída de las Torres Gemelas. Una premisa con tres momentos épicos de la vida de Cheney, intercaladas, para luego dar inicio a la historia narrada por un personaje que se presenta en un comienzo como alguien que está relacionado de alguna manera con Cheney, lo que finalmente se descubre al final de la película.

Así fluctúa la historia, una narración con momentos clave de la vida del ex vicepresidente, que como plantea la premisa en una cita anónima “Los callados son los que están observando, mientras los demás discuten, el callado planifica, y cuando llega el momento justo actúa, sin que nadie se de cuenta” (no es textual pero algo así) es decir, desde un comienzo, la película presenta al personaje como alguien que está en las sombras pero que actúa sin que nadie se de cuenta, el que silenciosamente ejecuta sus acciones. Ese es Dick Cheney, o así es como lo presenta la película.

Esta película fue catalogada como una comedia, dónde compitió en esa categoría en los “Golden Globes”, y a pesar de que no es una comedia propiamente tal, se sale de la típica biografía en tono drama y entra en otra categoría, bastante inusual en el cine de Hollywood. En este caso funciona más bien como una sátira, ya que ciertos momentos son realmente ridículos, al nivel en cómo se burlan de los distintos actores políticos, desde Cheney hasta George W Bush, pasando por Donald Rumsfeld y todos los demás personajes de la película.

“Vice” repasa la historia política de Cheney, desde que comenzó trabajando en la Casa Blanca con Rumsfeld hasta empezar a ascender y lograr ser el vicepresidente de Bush. Pero además la película abarca su historia personal, su vida familiar con su esposa Lynnie, interpretada maravillosamente por Amy Adams, y con sus hijas Mary y Liz.

McKay es capaz de atravesar la vida de Cheney en todos sus aspectos, desde las tonteras que hizo, como dispararle a un hombre mientras practicaba tiro, hasta cuando apoya a su hija Mary cuando sale del clóset. Es decir, la película trata de mostrar al ser humano completo, como padre, como marido, como político, y también como un hombre manipulador y ambicioso, pero que también suele cometer errores que le cuestan caro.

El tono de la película es la que la hace diferente, única, dónde el límite entre lo real y lo ridículo se difuminan, y uno a veces no sabe si lo que está viendo es una parodia o un drama. Todo esto sucede únicamente y exclusivamente debido al tipo de narración, a la manera en que el relato lleva la historia, y sobre todo por la utilización de elementos audiovisuales claves para lograr este efecto; planos congelados en momentos vergonzosos, inserts de imágenes de archivo, movimientos de cámara en ciertos momentos dónde se genera una situación inusual, zoom in a los rostros de algunos personajes mientras observan, y así, un montón de artilugios para provocar una sensación en la audiencia que es necesaria en este tipo de relato, que se sale de toda convención cinematográfica.  Ese es el gran mérito de McKay; narrar una biografía de un personaje duro, poco amable y convertirlo en un chiste. Eso no quiere decir que sea malo, sino que la broma y la estupidez se apoderan de todas las acciones de la película.

George W Bush, interpretado de manera excepcional por Sam Rockwell, es un personaje que exacerba las características de las que siempre se ha tildado al ex presidente; de que es tonto, hijito de su papá, borracho, etc. Todo eso que se dijo tanto en su mandato, en la película se potencia, se ve ridículo, pero funciona. Eso permite que Cheney se vuelva a lucir, y su inteligencia sobresalga entre tanto personaje estúpido.

Christian Bale se luce interpretando a Dick Cheney,  rol que lo tiene nominado a los Oscar, y dónde ganó un Golden Globe. Es un personaje complejo de interpretar por lo tosco y poco carismático, pero cómo Bale debió engordar más de 20 kilos para este personaje, y ese tipo de transformaciones físicas le encanta a la Academia de Hollywood, es muy probable que se gane el Oscar por este personaje. Más que por la actuación en si, sino por lo que significa para la Academia.

McKay utiliza un elemento que es muy característico de su cine, que es el montaje, y que no pasa desapercibido. Hace muchos cortes abruptos en algunas escenas, en ciertos momentos intercala tomas haciendo una especia de collage, con imágenes de archivo, fotos, u otros elementos, y genera un ritmo vertiginoso en el relato con tanto corte, tan rápido. Este elemento también lo utilizó en su anterior film “The Big Short” por lo que se nota su mano, es algo que le sirve para contar historias reales, cosas que sucedieron y así poder intercalar imágenes ficcionadas con imágenes de archivo. Este elemento funciona muy bien en esta película y hace que las más de dos horas de metraje pasen rápido porque el relato es vertiginoso.

A pesar de que la película tiene un tema político importante, ya que cuenta la historia de un hombre que llegó a ser vicepresidente de un mandatario republicano en un momento histórico clave para Estados Unidos, la película no tiene problema en tener un sesgo hacia la izquierda, ya que su crítica descarnada del actuar de los republicanos durante todos los períodos en los que Cheney participó, los deja pésimo, y ni siquiera trata de tomar una postura neutral u objetiva.  McKay dispara con todo contra los republicanos resaltando los momentos más vergonzosos, y si que los hubo, de la historia de Estados Unidos, desde Nixon a Bush, pasando por todo lo que ocurrió entremedio.

“Vice” es una película que toma la ambición política como un lema, lo que termina generando una historia que mezcla la entretención con elementos educativos para entender cómo funciona la política norteamericana por dentro. La misma técnica que McKay usó en “The Big Short” cuando explicaba la burbuja inmobiliaria, y el desplome de la industria de bienes raíces. En esta cinta, vuelve a usar ese tono explicativo burlón que deja a sus protagonistas como seres despreciables que bordean la ridiculez.  McKay logra convertir una biopic en una sátira descarnada sobre lo peor del mundo de la política actual.

Ojo con los créditos, hay que quedarse a verlos hasta el final.

Ficha Técnica

Película: El Vicepresidente

Titulo Original: Vice

Estreno: 21 de Febrero 2019

Trailer: https://bit.ly/2FDOJmc

Director: Adam McKay

Producción: Annapurna Pictures

Elenco: Christian Bale, Amy Adams, Sam Rockwell, Steve Carrell

Duración: 132 minutos

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