Crítica de “Nocturnal Animals”: La belleza y el arte dentro de un thriller perturbador

Crítica de Cine
“Nocturnal Animals”: La belleza y el arte dentro de un thriller perturbador.

“Nocturnal Animals” es una película de suspenso, dirigida y escrita por Tom Ford, y basada en la novela “Tony and Susan”, de Austin Wright, publicada en 1993. La película está protagonizada por Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Aaron Taylor-Johnson, Michael Shannon, Isla Fisher y Armie Hammer.

La historia comienza con unas escenas icónicas, dónde mujeres grandes, desnudas, bailan en cámara lenta. Luego se abre el plano y vemos que esto es parte de una instalación de arte, y la que está a cargo de esta muestra es Susan Marrow, interpretada por Amy Adams. No me habían gustado mucho sus personajes anteriores, y tampoco me había llamado la atención sus actuaciones, pero en esta película se luce.

Susan Morrow, es una galerista, que tras abandonar a su primer marido Edward, un escritor inédito, se casa con un hombre llamado Hutton Morrow  (Armie Hammer) que la ignora, que tiene muchos viajes de trabajo y que nunca está presente. Pero la vida de lujos que llevan, en una casa impresionante, con un diseño exquisito y mucho arte, es lo que ella siempre ha querido, pero de a poco se va dando cuenta que eso no es suficiente.

Susan recibe la novela inédita de su ex marido Edwards, interpretado de manera brillante por Jake Gyllenhaal. Cuando comienza la lectura, se va intercalando la historia de la novela en imágenes, lo que de a poco se va convirtiendo en lo verdaderamente relevante, y cada vez se va poniendo más perturbador, porque uno no sabe, como espectador, si esas imágenes son la novela ficcionada o son parte de algo real que le sucedió a Edwards, o Tony, el protagonista de la novela interpretado por el mismo actor. La historia principal pasa a ser sólo un contexto, y nos vamos sumergiendo en la propia novela, lo que se convierte en un relato dentro del relato. En los momentos más fuertes de la novela volvemos a Susan que lee perturbadísima, mientras vamos descubriendo qué pasó con esta historia de amor de hace 19 años.

La trama es compleja, ya que vemos un personaje protagónico con temas no resueltos, y al mismo tiempo se relata la novela que es un thriller bastante horrendo, muy bien contado, pero con ese elemento de tensión constante, dónde estamos tratando de entender qué parte es ficción y qué parte es realidad, siempre dentro de esta ficción que es la película.

Dentro de esa narración adrenalínica, se entremezcla el profundo dolor de la pérdida, con la superficialidad de la apariencia, lo que finalmente se va revelando cómo estos dos mundos tan opuestos se unen.  El mundo de la imagen, con el de la sensibilidad, el mundo arribista versus el mundo intelectual, mundos tan opuestos, que son lo que alguna vez separaron o quizás unieron a Susan y Tony.

Tony representa la integridad, la búsqueda de la verdad, de las emociones, mientras Susan representa el mundo del arte elitista, de la clase alta, del dinero, algo que le enseñaron muy bien como valorar durante su juventud, algo que alguna vez rechazó pero como su madre se lo enrostró, alguna vez le iba a importar.

Esas interrogantes son las que más generan discusión, y son las que representan el motor de la película. ¿Cómo queremos vivir nuestras vidas? ¿Qué elegir? ¿Qué necesitamos para ser felices?

También podemos apreciar como el buen gusto y la estética del diseñador Tom Ford se hacen presentes en esta cinta, dónde la dirección de arte es clave en la historia, y dónde el lujo, el estilo, la elegancia visual son protagonistas de este relato. Ford logra expresar los conflictos y emociones a través de la estética, algo tan característico de su trabajo. Tal como lo hizo en su primera película “A Single Man”.

También logra utilizar conceptos relevantes en la historia, tanto en la novela, como en esta historia de amor, que es la venganza que en un escena perfecta, se detiene en un cuadro que dice “Revenge” y que une todos los cabos sueltos de la película, mucho antes de que se entienda la relevancia de ese concepto en el relato.

Tal como su trabajo en el mundo del diseño, en el cine Ford se destaca por unir de manera impecable el mundo estético con el mundo intelectual, todo esto bajo el paraguas de un thriller perturbador, pero muy bien armado, con un contexto más profundo.

Considero que “Animales Nocturnos” se merecía más de una nominación a los Premios Oscar. La única nominación fue para Michael Shannon, como Mejor Actor Secundario, totalmente merecido, actorazo que se ha destacado en varias películas en los últimos años, y que en esta cinta hace del policía a cargo de la investigación, historia que está dentro de la novela. Pero tanto Ford como Jake Gyllenhaal y Amy Adams merecían nominaciones ya que su talento queda en evidencia en esta interesante propuesta.

“Nocturnal Animals” es una obra de arte, tanto a nivel visual, como por el profundo drama que relata. Es una historia compleja, que nunca cierra y que deja al espectador con muchas interrogantes, lo que es lo más fascinante en el cine, seguir pensando, seguir haciéndose preguntas al salir de la sala.
Dirección: Tom Ford
Producción: Tom Ford, Robert Salerno
Guion: Tom Ford
Basada en Tony and Susan, de Austin Wright
Música: Abel Korzeniowski
Fotografía: Seamus McGarvey
Montaje: Joan Sobel
Protagonistas: Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Laura Linney, Aaron Taylor-Johnson, Michael Shannon, Isla Fisher, Armie Hammer
Duración: 116 min

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