Crítica de serie “Curon”: Una producción que queda en deuda con el terror

 Por Miguel Borzutzky W.

Curon Venesta es el nombre del pueblo en donde se grabó la nueva serie italiana de Netflix que lleva de nombre: Curon, estrenada el pasado 10 de junio. Es un thriller de suspenso y también de terror, porque los siete episodios de su primera temporada poseen momentos de mucha tensión y otros que dejan una interrogante abierta sin saber hacia dónde va el timón de los directores.

La serie producida por la plataforma estadounidense de streaming y por los ejecutivos locales italianos: Ezio Abbate, Ivano Fachin, Giovanni Galassi, y Tommaso Matano, no cumple su cometido a cabalidad.

Debido a que fue tomada de una leyenda local que habla a grandes rasgos de un lago en donde se encuentra el pueblo de Curon, que no tiene más de 2.300 habitantes, ubicado a no más de dos kilómetros de la frontera con Austria y que sorpresivamente era la antigua capital de la provincia de Bolzano. En el medio del agua, está el campanario del lago de Resia que quedó sumergido en el agua debido a que en 1950 se tenía planificado construir una central hidroeléctrica para unir los lagos de Resia y Curon. Sin embargo, nunca se consiguió aquel objetivo. Lo terrorífico es que, pese a que las campanas fueron removidas, los habitantes del pueblo rumorean que algunas noches las campanas se pueden escuchar y a partir de esa leyenda los directores desarrollaron esta historia y decidieron rodar la serie.

La historia trata de Anna (Valeria Bilello) y sus dos hijos mellizos: Daria Raina (Margherita Morchio) y Mauro Raina (Federico Russo). Anna salió huyendo de Curon en 2003, habiendo vivido ahí durante su infancia y juventud, pero tras las atroces experiencias que enfrentó se escapó. Sin embargo, debe volver tras 17 años de residir en Milán, huyendo de su exmarido y deberá enfrentarse a sus demonios del pasado junto a sus hijos adolescentes.

Los actores logran interpretaciones sólidas. Sus actuaciones son bastante creíbles por ende a uno lo dejan con ese bichito de querer seguir viéndola hasta el final. Daria Raina toma el protagonismo de la serie por encima de su madre y de su abuelo, que aparece de buenas a primeras como el malo de la película, Thomas Raina (Luca Lionello) por no permitir que su hija vuelva a su vida por lo que había acontecido en el pasado, y menos quería a sus nietos en su residencia. Daria también defiende a Mauro de los bullies de la escuela.

La familia Raina era odiada por todo el pueblo por una supuesta maldición que cayó sobre ellos, por lo tanto, muchos están esmerados en destruirlos a como dé lugar. Una de las escenas importantes para entender esta maldición es cuando a uno de los compañeros de Daria y Mauro, llamado Lukas (Luca Castellano) que es una de las personas torturadas por sus pares, y también psicológicamente por su padre, comienza a oír campanazos en su cabeza y al suceder eso, del lago surge una persona idéntica a él, pero sin represiones, siniestro, con malas intenciones, el doppelgänger o “doble oscuro”, y es a este fenómeno al que le teme el pueblo de Curon.

Este “otro yo” de Lukas le da muchos dolores de cabeza a Daria y Mauro y a sus amistades más cercanas que son Micki Asper (Juju Di Domenico) y su hermano Giulio (Giulio Brizzi) hasta el punto en que sus vidas correrán peligro porque el doppelgänger de Lukas, quien intentará destruirlos a toda costa, porque se sintió rechazado por Micki, ya que ésta no lo quería. Y él quiere venganza.

La interpretación alcanzada en este caso particular por Luca Castellano, el intérprete de Lukas es una de las más sobresalientes de la serie porque el cambio del “niño bueno” al “doble oscuro” es impresionante, sobre todo a través de su mirada uno denota la profunda maldad que se apoderó de su alma, lo que es realmente inquietante.

La dirección y el montaje son la parte más débil de la serie, debido a que los directores Fabio Mollo y Lyda Patitucci caen en nimiedades y en los últimos episodios se observan errores de edición e incongruencias en la historia que le hace perder consistencia y lógica.

Los grandes planos fotográficos del lago con el campanario tampoco generan una sensación de hipnosis y de inquietud. A pesar de que está rodeado por el verde y espeso bosque, debería al menos generar un goce en el espectador que lo ve por la pantalla chica para engancharse con el misterio que debía haber inspirado esta serie.

En conclusión, el siniestro comportamiento de los doppelgänger y el desaprovechamiento por parte de los productores y directores de explotar mejor la historia por la leyenda misma que rodea el lugar, y por la historia vinculada con la ocupación nazi, que parecen muy atractivas, incomprensiblemente la serie se va por otro camino más parecido a una telenovela que a una serie de terror de carices paranormales.

Título: Curon

País: Italia

Idioma: italiano, alemán, austríaco

Fecha de estreno: 10 de junio 2020

Duración: siete episodios

Productores: Ezio Abbate, Ivano Fachin, Giovanni Galassi y Tommaso Matano

Directores: Fabio Mollo y Lyda Patitucci

Guión: Ezio Abbate, Ivano Fachin, Giovanni Galassi y Tommaso Matano

Género: terror

Elenco: Valeria Bilello, Luca Lionello, Federico Russo, Margherita Morchio, Anna Ferzetti, Alessandro Tedeschi, Juju Di Domenico, Giulio Brizzi, Max Malatesta, Luca Castellano, Sebastiano Fumagalli, Mihaela Dorlan, Katja Lechthaler, Salvatore De Santis, Giuseppe Gandini, Filippo Marsili, Giulio Cristini, Christoph Hülsen, Maximilian Dirr, Markus Candela, Greta Sacco y Federica Pocaterra.

Distribuidora: Netflix

 

 

 

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*