Critica de serie “El Presidente”: Cuando la realidad supera a la ficción

 

Por Galia Bogolasky

Amazon Prime Video estrenó este fin de semana la esperada serie El Presidente, desarrollada para televisión por el argentino Armando Bó (guionista y director). Coproducida por Gaumont, Kapow y Fábula, con la idea original del periodista y guionista chileno Rodrigo Fluxá, sobre el famoso caso de corrupción del fútbol llamado “FIFA Gate”.

La serie narra la historia del ascenso y caída del dirigente y presidente de la ANFP Sergio Jadue, que comenzó su carrera como dirigente del equipo regional Unión La Calera, para luego convertirse en el presidente del fútbol chileno más joven de la historia, a los 31 años.

El actor detrás del personaje de Sergio Jadue es Andrés Parra, quien se hizo conocido por interpretar a Pablo Escobar en la serie Pablo Escobar: El patrón del mal. En esa instancia tuvo que subir mucho de peso para interpretar al famoso narcotraficante, y ahora tuvo que bajar de peso, para interpretar al dirigente chileno, cuando en los últimos años adelgazó mucho. No sólo Parra demuestra un parecido físico impresionante junto con una gran caracterización a cargo del departamento de arte, sino que su interpretación es fantástica, ya que logra imitar a la perfección la forma de hablar del chileno, con todos sus modismos y su tono suave y medio inentendible al hablar.

Pero el elemento de coproducción no se detiene ahí. En esta serie hay muchísimos personajes, todos de distintos países latinoamericanos, que son los dirigentes de la CONMEBOL, y de la FIFA, que son interpretados por actores de distintos países latinos. Hay mucho actor interpretando personajes de otros países, desde actores colombianos interpretando a chilenos, chilenos interpretando gringos, mexicanos a chilenos, chilenos a argentinos, brasileros, colombianos, y suma y sigue. Hay mucho acento en la voz de actores de otros países, que se entiende por ser una coproducción, pero aquí es demasiado. Lo que finalmente da un resultado bastante caricaturesco que perjudica el resultado de una producción de tan alto standard como ésta.

La actriz mexicana Paulina Gaitán interpreta a María Inés “Nené” Facuse, la mujer de Jadue, y lo que en un comienzo pareciera una buena interpretación, al poco andar se vuelve muy estereotipada, y la imitación del acento chileno se va notando cada vez más, con los exagerados “cachai” y “poh”. Ella interpreta a la típica mujer latina bien “new rich”, arribista, ambiciosa, y que está detrás de todas las ideas truculentas que llevaron a Jadue a meterse en los líos de corrupción, que lo llevaron a verse envuelto en este caso emblemático de la FBI en contra de los dirigentes de la CONMEBOL y de la FIFA. La Nené aparece como la mujer que articuló todo y que finalmente se quedó fuera de lo que realmente estaba pasando cuando Jadue empezó a colaborar con la FBI como informante a cambio de inmunidad y de asilo en Miami. Por lo que esta trama, que empieza con mucha fuerza, termina perdiendo potencia y se disuelve, sin hacerse cargo del poder que ese personaje ejercía sobre Jadue, ni en qué momento dejó de tenerlo.

La actriz mexicana Karla Souza, conocida por su actuación en How to get away with Murder, interpreta a una policía de la FBI que investiga el caso y es la que recluta a Jadue para ser su informante. Este personaje, una mujer innecesariamente hipersexualizada, es la que lleva la investigación, y se convierte prácticamente en la protagonista de la serie, a pesar de que es un personaje que no existe en la historia real. Souza logra, como siempre, una interpretación sólida, potente y convincente.

La serie narra los acontecimientos de la corrupción que se originó en Luque, Paraguay, donde se reúnen los miembros de la CONMEBOL, lugar con inmunidad diplomática, desde la voz de Julio Grondona, quien muere justo antes de cayeran todos los dirigentes, por lo que narrar la historia desde el punto de vista de un dirigente muerto, hace que la serie pierda solidez y se vuelva banal y poco legítima.

Por otro lado, optar por contar la historia desde el género de la comedia fue un riesgo, ya que son hechos que sucedieron, es una historia conocida, real, que ocurrió hace muy poco tiempo, por lo que está fresca en la mente de los espectadores, entonces, decidir darle un tono gracioso, hace que el drama que ocurre en la historia, y ocurrió en la realidad, pierda fuerza y relevancia. Todo lo sabroso de la historia original se pierde en medio de tanta caricatura. De hecho, a momentos insertan la narración de João Havelange, dirigente brasilero, presidente de la FIFA durante 24 años (desde 1974 hasta 1998) que explica que estos eventos son parte de la ficción, para hacer la historia más entretenida. Esto no era necesario y quizás el relato habría funcionado mejor habiendo contado la historia como el drama real que ocurrió, más desde la biopic que en este formato de comedia de equivocaciones.

La serie contempla un desfile de personajes, cameos, actores conocidos chilenos y extranjeros; Daniel Muñoz, Sergio Hernández, Francisco Reyes, Luis Gnecco, Blanca Lewin, Ana Reeves, Cristóbal Tapia, Gonzalo Robles, Katyna Huberman, Millaray Lobos, Tatiana Molina, Marcela Osorio y Alejandro Trejo, entre otros. Por lo que tanto personaje secundario, hace que la historia se vuelva confusa, y existan muchas subtramas que no se logran desarrollar. Esa sensación que generan las ficciones, al ver a un actor reconocido en pantalla, se cree automáticamente que va a cobrar relevancia su historia, pero finalmente todos estos actores hacen pequeños cameos, algunos aparecen en más de una escena, pero a varios no les alcanza para más de dos o tres escenas, entonces llega a ser confuso.

Luego de un par de días de estrenada la serie, ya han salido varios personajes reales a reclamar por la verosimilitud con la realidad, incluso amenazando con demandas a Amazon Prime. Además, se han ido destapado mitos y verdades en torno a los hechos que en verdad ocurrieron. Pero finalmente esto es una ficción, y no pretende ser una biopic, pero al usar los nombres reales, al tratar que los personajes se parezcan a los reales, y al contar los hechos con fechas y lugares reales, es confuso que se haya incorporado tanto hecho ficticio.

En cuanto al nivel de producción no hay nada que decir, ya que la serie logra una calidad audiovisual impecable, de la mano de la dirección del argentino Armando Bó en algunos capítulos, del chileno Gabriel Díaz en otros, y de la mexicana Natalia Beristain, en los que se podrían destacar como los mejores capítulos de esta temporada.

El Presidente es una serie actual, contingente, muy bien lograda cinematográficamente, con una ambientación y puesta en escena notable, pero le falta comprometerse con una trama, con un género, con un estilo. Entre tanta información, personajes, datos, hechos reales y hechos ficticios uno queda confundido, y a pesar de entretener, no cumple con las expectativas.

 

Título original: El Presidente

País: Chile

Dirección: Armando Bo II (creador), Pablo Larraín (creador), Natalia Beristain, Armando Bo II, Gabriel Díaz

Guion: Armando Bo II, Pablo Larraín

Fotografía: Benjamín Echazarreta, Cristian Cottet

Reparto: Paulina Gaitan, Andrés Parra, Karla Souza, Cristobal Tapia Montt, Alberto Ajaka, Heinz K. Krattiger

Productora: Coproducción Chile-Argentina-Estados Unidos; Amazon Studios / Fabula / Gaumont / Kapow. Distribuida por Amazon Studios

Género: intriga, drama         

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