Crítica de Serie “We are who we are”: La euforia de los Outsiders

 

Por Galia Bogolasky

Una de las series más particulares que he visto en el último tiempo es We are who we are de HBO. La serie es creada por el aclamado director italiano nominado al premio Oscar® Luca Guadagnino (Call me by your name) y tiene su sello característico impregnado durante toda la temporada.

La serie se centra en un grupo de jóvenes hijos de militares norteamericanos que viven en una base militar en Italia. Por lo que ese contraste entre la cultura norteamericana con la Italiana es parte esencial de la serie.

We are who are (Somos lo que somos) se centra en Fraser, interpretado por Jack Dylan Grazer, un adolescente norteamericano hijo de una pareja de militares lesbianas integrada por Sarah (Chloë Sevigny) y Maggie (Alice Braga) que llegan a vivir a Italia. Él se siente totalmente desencajado, incómodo, fuera de lugar, hasta que conoce a Caitlin (Jordan Kristine Seamón), una chica afroamericana que está en plena exploración sexual. Los dos se sienten unos “outsiders” y eso los une.

Caitlin pertenece a un grupo de amigos, muy diversos, todos hijos de militares, que aburridos de vivir en esta villa, suelen escaparse y buscar entretención en los lugares más insólitos, como en la casa de unos rusos millonarios que suelen viajar por lo que se encuentra abandonada y se convierte en el centro de todas las celebraciones. Fraser se suma, pero siempre con un pie afuera. Nunca lo hacen sentir parte del grupo y eso lo aleja aún más, pero siempre manteniendo su propia forma de ser, su particular estilo y su extraña personalidad.

Luca Guadagnino logra crear una serie extraña, que no tiene mucho sentido, más que mostrar muchos momentos incómodos, y situaciones muy extrañas, siempre acompañado de su excéntrico estilo y punto de vista. Cada toma está muy pensada, con planos bellísimos, y juegos en el montaje y movimientos de cámara. En ciertas escenas el director congela la imagen, logrando un momento de introspección en el espectador bastante inusual, pero muy bien logrado. La música es un elemento clave en la historia, sobre todo porque no hay muchos diálogos y los ambientes son creados a través de la banda sonora, tanto diegética como extradiegéticamente.

La serie logra hacer un contraste entre un ambiente lleno de reglas y adoctrinamiento, mientras los protagonistas son seres únicos, disruptivos, que no calzan y que se tratan de hacer su propio espacio en un lugar hostil. La conexión entre dos personas que están explorando su sexualidad, descubriendo lo que desean, buscando dónde situarse en este extraño entorno, y que además son totalmente distintos, es el real encanto de esta serie, pero a pesar de esa relación especial que transita entre lugares poco claros, la serie es compleja, ya que no queda claro su objetivo ni la trama central hasta bien avanzados los capítulos.

Luca Guadagnino busca mostrar su sello como cineasta en una serie bizarra, con personajes incomprendidos, en un lugar muy complejo de retratar y de comprender. Esta serie fue una jugada osada de parte del director italiano, pero su objetivo se logró. Se puede observar su obsesión por el detalle, en cada mirada, en cada plano, en cada escena. Se observa cómo se exploran los personajes y sus búsquedas interiores, sin ser literal, sino que más bien a través de símbolos y elementos que dicen más que un texto.

El cineasta italiano dice que se inspiró en Maurice Piala, ya que su espíritu perdura a lo largo de toda la serie. El considera que esta no es una serie, sino que es una “película” en ocho actos.

A pesar del protagonismo de Fraser y Caitlin, la serie de HBO es contada de una manera bastante coral, donde hay muchos personajes secundarios que toman fuerza en algunos capítulos, demostrando que el guion tiene un profundo nivel de desarrollo de personajes, dónde cada uno es creado con un sentido, para ser un real aporte a la historia.

La serie explora temáticas como la sexualidad, la amistad, la búsqueda de la propia identidad, y aborda de manera muy abierta la euforia y la intensidad de la adolescencia hoy en día. We are who we are muestra un mundo bastante utópico, con historias raras en un lugar bastante extraño, un submundo en el medio de Europa, pero con puros ciudadanos norteamericanos. Es una mezcla extraña pero que de alguna manera funciona desde el punto de vista que el director busca a través de su exploración en este mundo.

Guadagnino entiende que la manera en que aborda esta historia es a veces difícil de comprender, está consciente de ese aspecto de la serie más que nada a nivel de estructura narrativa y de ciertas características de sus personajes, pero él dice que le gusta ponerse en duda, le gusta que su historia sea única e irreproducible. Le gusta tener un estilo tan definido y tan distinto a todo lo demás que podemos encontrar en pantalla hoy en día.

Título: We are who we are

Coproducción: HBO-Sky

Showrunner: Luca Guadagnino.

Productor ejecutivo: Luca Guadagnino.

Director: Luca Guadagnino.

Producción: Lorenzo Mieli para The Apartment y Mario Gianani para Wildside, ambas compañías de Fremantle, con Small Forward, junto a Guadagnino, Elena Recchia, Nick Hall, Sean Conway y Francesco Melzi d’Eril

Guion: Paolo Giordano, Francesca Manieri, Luca Guadagnino.

Elenco: Chloë Sevigny, Jack Dylan Grazer, Alice Braga, Jordan Kristine Seamón, Spence Moore II, Kid Cudi, Faith Alabi, Francesca Scorsese, Ben Taylor, Corey Knight, Tom Mercier y Sebastiano Pigazzi.

 

Distribuidor internacional: Fremantle.

 

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