Crítica de Teatro “Alicia a través del espejo”: Realidades infinitas

 

Por Galia Bogolasky

En esta versión 2021 del Festival Santiago a Mil, organizado por Fundación Teatro a Mil, nos encontramos con diversos contenidos en la plataforma online teatroamil.tv. Uno de ellos es la obra francesa Alicia a través del espejo que se transmitió en vivo desde el teatro Theatre de la Ville de Francia el sábado pasado.

Esta es una nueva relectura del clásico de Lewis Caroll con la puesta en escena de Emmanuel Demarcy-Mota. La obra plantea la premisa que cuando un espejo se enfrenta a otro, la realidad se dispara al infinito.

Alicia (Isis Ravel) es una niña de siete años que entra a un lugar nuevo y desconocido al atravesar un espejo, llevándola a explorar un mundo fascinante. Al cruzar a este espacio lleno de fantasía, colores y sorpresa, se encuentra con personajes asombrosos, que mezclan elementos clásicos de la obra original, con contenidos nuevos, que tienen que ver con lo contemporáneo, y los temas que nos importan hoy. Alicia se enfrenta a este mundo onírico, con mucha energía y lucidez, ya que la realidad le parece aburrida y monótona. Ese mundo maravilloso la cautiva, lo disfruta y la sorprende en cada encuentro con los distintos personajes que van apareciendo en el montaje.

La puesta en escena de Emmanuel Demarcy-Mota es espectacular. Cada elemento está pensado como un aporte a este mundo lleno de magia y colores. El director artístico del Théâtre de la Ville de Paris logra plasmar una atmósfera lúdica, de un mundo de fantasía que podría ser el sueño de cualquier niño o niña. Alicia logra maravillarse con cada encuentro que se lleva a cabo, y ese entusiasmo se refleja con esta puesta en escena, que cuenta con una escenografía moderna, proyecciones de video que transforman la escena en un tablero de ajedrez, una pintura o un bosque, cortinas de tul que crean efectos de espejo y aportan con mucha magia cada espacio de la escenografía y elementos en el escenario que nos llevan a este mundo imaginario, con fuerza y mucha energía, sobre todo la envergadura de la puesta en escena.

El vestuario es bellísimo, lleno de colores, volúmenes y texturas, donde el director logra pontificar el mundo imaginario y soñado que vive la protagonista de la obra al atravesar el espejo. El artista logra crear una pieza teatral que refleja una libertad creativa asombrosa, logrando una propuesta que maravilla al espectador en cada escena.

Fabrice Melquiot es el autor de la obra, y en este montaje podemos apreciar una historia construida en base al clásico de Lewis Carroll, que presenta a una joven protagonista que atraviesa la realidad para vivir una aventura en un mundo de ensueño, logrando llevarnos a un recorrido por diversas escenas donde hay un mensaje profundo de fondo, a pesar de estar construido dentro de una fantasía.

La obra francesa plantea un mundo de fantasía donde Alicia vive momentos inolvidables, conoce gente nueva, interesante, con ideas, con opinión. Se aprecia la adaptación a la actualidad, ya que hay momentos realmente emotivos donde se plantean problemáticas interesantes.

En esta continuación de las aventuras de Alicia, ella se hace amigas nuevas y se encuentra con personajes llenos de sabiduría, consejos y experiencias que le comparten. Ella conoce a la reina de blanco y rojo, el gato Chesire, conversa con flores vivientes, y con el clásico personaje infantil Humpty-Dumpty, quien le explica que el significado de las palabras es relativo. En este extraño mundo todo funciona al revés, ya que los tiempos, distancias, la memoria, y la realidad virtual logran crear un mundo que nos lleva a hacernos muchas preguntas y a observar más allá de lo concreto.

Alicia emprende un viaje de autodescubrimiento creados por un mundo de fantasía donde ella debe atravesar este maravilloso mundo, transformada en una enorme partida de ajedrez, para llegar al octavo traste y convertirse en reina. Para eso debe pasar por muchos obstáculos, desafía la gravedad y atraviesa volando unas escaleras que la llevan a conocer heroínas como Dorothy del The Wizard of Oz, Zazie en el metro de Raymond Queneau, y a Rose, una chica que es contemporánea.

A través de diferentes referencias populares y contemporáneas, los personajes cantan la versión Somewhere over the Rainbow de la cantante Iz y Space Odity de David Bowie, entre otras canciones populares actuales. Cada una de las escenas musicales entrega mucha energía y emoción al montaje.

Isis Ravel logra una interpretación espectacular de Alicia, con un gran desplante, movimiento, y expresión corporal. Siendo una actriz adulta, logra traspasar esa ingenuidad de la protagonista, con mucha sensibilidad y carisma. A pesar de la cantidad de personajes que aparecen en el recorrido de Alicia, son sólo nueve actores de la compañía City Theatre que interpretan múltiples personajes, desde la reina hasta la niña, desde la margarita hasta el caballo. Cada uno de ellos con un manejo y desplante en el escenario notable, sobre todo los que tienen vestuarios enormes que hacen difícil que el actor se pueda mover o expresar de manera fluída. Se aprecia la experiencia del elenco en este tipo de montajes, que requieren oficio y mucho talento.

La obra nos plantea la pregunta sobre cuál es el sueño de verdad. ¿Qué es verdad y que es mentira? ¿Cuál es la realidad y cuál es el mundo de fantasía?. Alicia nos transporta a un universo donde abunda el absurdo y la incomprensión. Su búsqueda la lleva a conocer una realidad distinta, que ni existía en su imaginación y que finalmente la hace ver el mundo de otra manera.

Alicia a través del espejo es una obra llena de magia, música, movimiento y color. Es una obra que te transporta a un mundo imaginario, con una belleza impresionante en la puesta en escena. Es una obra que la puede disfrutar toda la familia, ya que abarca temáticas transversales y nos invita a pensar en valores que en momentos de pandemia son muy necesarios. Desde un clásico a una puesta en escena actual, la obra conmueve, sorprende y nos lleva a realidades infinitas.

Ficha Artística

Título: Alice traverse le miroir

De: Lewis Caroll y Fabrice Melquiot

Puesta en escena: Emmanuel Demarcy-Mota

Con: Jauris Casanova, Valérie Dashwood, Philip    pe Demarle, Sandra Faure, Sarah Karbasnikoff, Stéphane Krähenbühl, Gérald Maillet, Walter N’guyen, Isis Ravel

Una producción del Théâtre de la Ville de Paris.

Plataforma: Teatroamil.tv

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *