Crítica de teatro “Aliento”: Decidiendo sobre el momento final

 

Por Galia Bogolasky

Luego de una breve temporada preestallido, la obra Aliento vuelve en versión audiovisual online. Escrita por Elisa Zulueta, dirigida por Álvaro Viguera y coproducida por GAM con La Santa, estará en cartelera hasta el 8 de noviembre.

La obra es protagonizada por Delfina Guzmán, quien interpreta a Lupe, una mujer de 92 años que le escribe una carta a su hija, al enfrentarse a la pena de vivir sus últimos días y querer optar por la muerte como una salida a sus tristes días de soledad y vejez. Le pide ayuda a su hija porque siente que su vida ya no tiene sentido, y quiere irse dignamente y tranquila.

Delfina Guzmán dijo en el conversatorio post función en el estreno en el GAM en octubre: “El teatro y esta obra en especial, hace aparecer algo que en este país está olvidado, que es la reflexión. Este sentido de reflexión, que lo pude hacer con Álvaro y con Elisa, que escribió la obra, me ha llenado de inquietudes”.

En el montaje presencial Delfina Guzmán estaba sentada frente a un escritorio escribiendo la carta, lo que era potente en el sentido de que la actuación de Guzmán sigue conmoviendo, pero el valor agregado que tiene la propuesta audiovisual online es un aporte ya que con los primeros planos al rostro de Guzmán, se trasmite la pena de manera mucho más eficaz, se traspasan las emociones a través de la mirada de manera mucho más intensa, algo que no se aprecia tanto en la puesta en escena sobre el escenario, más que nada por la distancia. Viguera crea una pieza audiovisual muy bien lograda, con encuadres precisos y un montaje que ayuda al ritmo que esta obra necesita, justamente por lo monótona que resulta en el escenario. Viguera explica: “Se nos ocurrió hacer este monólogo en versión digital, un poco más cinematográfico. Todavía es un trabajo que lo estoy entendiendo, no lo doy por cerrado”. Y agrega: “Delfina está en una etapa muy única en su vida. Gana harto esta nueva propuesta”.

La dramaturgia de Zulueta conmueve, remece, provoca pena y empatía. Dan ganas de decirle a la hija que ayude a su mamá a terminar con su sufrimiento. La carta es un texto que abre muchas preguntas y plantea una problemática bastante real que viven muchos adultos mayores todo el tiempo, esa sensación de que la vida ya pasó y que no queda mucho por disfrutar. Hay momentos tiernos, momentos divertidos, lo que hace que la obra transite por distintas sensaciones, enternece y provoca.

La obra plantea la problemática de querer decidir por nuestras propias vidas. ¿A quién le pertenece nuestra vida? ¿A dios? ¿A los hijos? Delfina Guzmán en el conversatorio luego del estreno en el GAM dijo: “Esta obra me ha dado vueltas, es una mirada descarada a la muerte. A dónde está decidir tu momento final. Es muy dura, muy fuerte. Me parece bien importante saber si mi vida es mía o no, que cuando la voy a dar si voy a poder acudir a la eutanasia así” y agrega: Por primera vez me puse frente al tema de la eutanasia, no lo había pensado antes”.

Alvaro Viguera habla sobre la temática de la obra: “Quisimos meternos en este tema que me parece muy importante. Sobre todo, para la tercera edad y en distintos contextos, porque generalmente este tipo de problemas está solucionado en algunos países donde tienen sociedades que han logrado cosas importantes. Nos damos cuenta de que nuestra sociedad tiene muchas cosas que lograr aún. Es otro tema más que podemos poner sobre la mesa y reflexionar al respecto”.

El director explicó en el conversatorio post función online la temática del miedo a la muerte: “La obra plantea muchas cosas y en este formato se sugieren muchos temas. Por un lado, va el tema de la autodeterminación y el tema de la muerte, el encontrarse con la muerte de repente. Y la dignidad de esa vejez, la muerte va mutando de acuerdo con cómo nos pille”.

Una de las preguntas que plantea la obra es ¿De quién es mi vida? Es una temática interesante de analizar. Viguera explica: “Ahí se puede entrar en un tema bien amplio no solo a nivel espiritual, sino un tema de cuerpo. Ese monólogo que va al final, cuando el personaje está diciendo que tuvo la sensación de “estuve haciendo cosas para los demás”, “me dijeron lo que tenía que hacer, lo que tenía que comer”, etc. Determina una estructura muy fuerte que la obra plantea de irse a una base más potente en cuanto a la autodeterminación”.

Aliento es una obra que habla sobre la vejez de manera directa, sin filtro. Álvaro Viguera explica: “La obra abre un debate sobre cuáles son los derechos iguales frente a todos. Porque el abandono es un gran tema, una persona puede estar con su cabeza buena, con su cuerpo bueno, con todo bueno y estar abandonada igual, y esa soledad es terrible. Es lo que creo que le pasa a Lupe”. Delfina agrega: “Envejecer es lo más absurdo del mundo. Una de las cosas que más me preocupa es la dependencia”.

Esta es una obra que plantea muchas preguntas y nos abre a un mundo de reflexión. Nos invita a pensar en nuestro futuro, y nos permite empatizar con los adultos mayores que no soportan la vida en un mundo donde la vejez es una porquería, como dice mi abuela, que este año cumplió los 100 años.

Dramaturgia: Elisa Zulueta

Guion y dirección: Álvaro Viguera

Elenco: Delfina Guzmán

Cámara/dirección de fotografía: Rodrigo Lisboa

Montaje: Camilo Campi

Música original: Camilo Salinas

Coproducción: La Santa / GAM.

 

9 Oct al 8 Nov. 2020. – Vi a Sá – 21.30 h. Do – 20.30 h

* Conversatorios: cada viernes con Delfina Guzmán post-función.

Precio único: $3.000

Gam.cl

 

 

 

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