Crítica de teatro “El Otro Ritmo de la Noche”: Voces y sudor de tacos altos 

 

Por Claudio Garvizo

Una simbiosis de performatividad, exposición de documentos y reflexión sobre el proceso creativo de un grupo que prepara una obra que no fue posible estrenar en sala por la irrupción de la revuelta social y luego, por la pandemia del Covid 19. Esa mixtura es el principal acierto de El Otro Ritmo de la Noche, creación virtual de Colectivo La Comuna, centrada en las veladas gay durante la dictadura cívico-militar chilena. La dramaturgia y puesta en escena -a cargo de Carlos Briones Pino y Diego Agurto Beroiza- surge de un conjunto de testimonios que los integrantes del grupo recabaron entre personas que asistieron a distintas discotheques homosexuales de la época. La pregunta primordial de la investigación fue: ¿Por qué una discotehque como Fausto es inaugurada en el periodo más cruento de la dictadura (1979)? Y a esa interrogante, se sumó una segunda, ¿por qué permaneció en funcionamiento durante el resto de la década siguiente?

Desentrañar esas respuestas derivó en un trabajo con tintes etnográficos, trazos con los que se fue armando una arquitectura urbana de la noche homosexual santiaguina, entre fines de los años ’70 y la primera mitad de los ’90. La profundización de lo investigativo fue trasuntada en la recopilación de material de prensa, iconográfico y audiovisual que diera cuenta de la evolución de aspectos que quedaron invisibilizados en la historia oficial-heterosexual. La represión, los circuitos de marginalidad y las prácticas de discriminación forman parte del acervo reunido por el equipo.

Son aquellas materialidades extra-escénicas, en tanto documentos, las que nutren el preludio de El Otro Ritmo de la Noche. Un prólogo en el que además sus creadores narran el devenir que ha tenido el proyecto, dejando establecido que lo que estamos viendo vía Zoom es sólo una versión preparada exclusivamente a partir de la invitación hecha por el espacio Taller Siglo XX Yolanda Hurtado. Es decir, el montaje en formato presencial, continúa en proceso de gestación. Esta declaración no sólo es honesta, sino que además abre las ventanas para mirar un trabajo en progreso en el que lo político es más que un cariz. Es la brújula de lo sedimentado en más de un año de investigación.

En efecto, las alusiones al contexto de creación de la puesta en escena que aún no vemos in situ aparecen en este preludio: por ejemplo, es mencionada la toma efectuada por estudiantes en el Departamento de Teatro de la Universidad de Chile, movilización que implicó la suspensión del estreno programado para octubre de 2019. Porque la idea era justamente estrenar en el marco de la conmemoración de los 40 años de funcionamiento de la discotheque Fausto.

De ahí en adelante, el tópico de ‘la espera’ se va asentando en la propuesta de Colectivo La Comuna, en el sentido de ser parte de una ‘espera’ que, a la postre, adquiere vigor escénico en El Otro Ritmo de la Noche. Es una ‘espera’ que entra a esferas de lo metateatral y lo metaperformativo, esto es, un hablar de lo escénico dentro de lo escénico.

El monólogo posterior al prólogo y un hilarante diálogo entre dos personajes de la comunidad LGBTIQ+, que hablan de vivencias en época de autoritarismo y muerte, hilvanan los momentos más relevantes de este ejercicio virtual. Uno de ellos se maquilla para un show; en ese acto se acompañan rememorando un tiempo en apariencia glorificado. Entre ellos existen contrastes en el modo de hablar, en las referencias y apreciaciones sobre lo político en tiempos de dictadura y en cómo se refieren a personas ligadas a la farándula y el espectáculo de esos años.

Esas diferencias potencian el humor de su interacción verbal, que a ratos pareciera quedar instalada en una sonoridad trágica. Los tacones, los maquillajes usados por ambos y la manipulación en común de un objeto aportan ritmo y soltura al diálogo. Y entre las unidades dramáticas respectivas, las transiciones documentales colocan en tela de juicio la naturalización de los discursos patriarcales y homofóbicos persistentes hasta hoy.

Es interesante la opción artística respecto del anonimato de los personajes de la comunidad LGBTIQ+ que dialogan. Sus rostros no aparecen, sólo sus voces que se van amalgamando con el sudor de la velada de cuerpos prohibidos. Cuerpos que relucen fragmentados y adoloridos; machacados y que no claudican en su afán de resistir a la opresión de un mundo heterosexual que los quiere proscritos.

La cartelera virtual de El Otro Ritmo de la Noche estará vigente hasta el 29 de agosto, todos los viernes y sábado, a las 21 horas. Cada función contará con un conversatorio en vivo entre el equipo artístico y el público, en el que participarán personas invitadas de la comunidad LGBTIQ+.

FICHA TÉCNICA

 

Título de la obra:   El Otro Ritmo de la Noche.

Dramaturgia: Carlos Briones Pino y Diego Agurto Beroiza.

Dirección: Diego Agurto Beroiza y Carlos Briones Pino.

Elenco: Pablo Rojas, Fabián Gómez, Ariel Lagos, Carlos Briones, Bárbara Donoso y Diego Agurto.

Coreografías: Fabián Gómez

Producción: Bárbara Donoso

Agitación teórica: Jorge Díaz

Realizador audiovisual: Wincy Oyarce

Día de funciones: Viernes y sábado.

Horario: 21 hrs.        

Espacio: Sala virtual Taller Siglo XX Yolanda Hurtado

Valor de ticket: 2.000 gral

Compra de tickets: https://ticketplus.cl/events/el-otro-ritmo-de-la-noche-taller-siglo-xx-ernesto-pinto-lagarrigue-191-recoleta-chile

 

 

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