Crítica literaria “El arte de sanar”: La importancia de trabajar a la familia

Por Yanara Barra

¿Qué tan importante es investigar el árbol familiar? para Gabriela Rodríguez, autora de El arte de sanar, esto es el elemento principal para sanarse uno mismo.

A través de su propia historia de vida, la autora invita al lector a recorrer un camino de autoconocimiento, mostrando cómo las experiencias de la infancia, las relaciones familiares y los acontecimientos que marcaron su existencia influyeron en la construcción de su identidad y, posteriormente, en su búsqueda de bienestar. Más que un libro de autoayuda tradicional, se presenta como un relato íntimo que intenta demostrar que sanar no consiste únicamente en superar el dolor, sino también en comprender el origen de aquello que nos afecta.

Uno de los aspectos más interesantes de la obra es precisamente su carácter biográfico. Rodríguez utiliza su propia experiencia como hilo conductor para explicar las distintas etapas de su crecimiento personal y las herramientas que fue incorporando durante ese proceso. Esta forma de narrar genera cercanía con el lector, ya que permite comprender las enseñanzas desde una vivencia concreta y no solo desde un plano teórico. La autora logra transmitir vulnerabilidad y honestidad al compartir episodios difíciles de su vida, lo que hace que el mensaje resulte más cercano.

Uno de los ejes centrales del libro es la importancia de sanar el pasado. Rodríguez plantea que muchas de las dificultades emocionales que experimentamos durante la vida no nacen exclusivamente de nuestras experiencias personales, sino que también están relacionadas con historias, conflictos y patrones heredados de nuestro sistema familiar. En este punto, la autora incorpora conceptos propios de la metagenealogía, corriente que propone que las vivencias de nuestros antepasados dejan huellas simbólicas que pueden manifestarse en las generaciones posteriores. Desde esta perspectiva, conocer el árbol familiar adquiere un papel fundamental, ya que permite identificar repeticiones de conductas, lealtades inconscientes, secretos familiares y conflictos no resueltos que podrían influir en la manera en que enfrentamos nuestras relaciones, nuestros miedos y nuestras decisiones.

En este sentido, el libro invita constantemente al lector a investigar su propia historia familiar. No se trata únicamente de conocer nombres o fechas, sino de descubrir los relatos que existen detrás de cada integrante del árbol genealógico. La autora plantea que comprender las experiencias de padres, abuelos e incluso bisabuelos permite reconocer patrones que muchas veces se repiten de forma inconsciente y que nos traen problemas en la actualidad. Al hacerlo consciente, es posible comenzar a sanar y cambiar lo que no nos hace feliz.

Otro aspecto que ocupa un lugar importante en la obra es el valor de los símbolos y los rituales como herramientas de sanación. Influenciada por la visión simbólica desarrollada por Alejandro Jodorowsky, Gabriela Rodríguez describe distintos actos simbólicos que buscan representar cambios internos o cierres emocionales. Estos rituales cumplen una función psicológica relevante para quienes encuentran en ellos una forma de expresar emociones, resignificar experiencias dolorosas o marcar el inicio de una nueva etapa. El libro transmite la idea de que los símbolos poseen un lenguaje capaz de conectar con dimensiones profundas de la experiencia humana y facilitar procesos de cambio personal.

La autora también desarrolla ampliamente el tema de la culpa y el autosabotaje. Según la perspectiva que presenta, muchas personas cargan sentimientos de culpa que no siempre se originan en experiencias individuales, sino que pueden estar relacionados con dinámicas heredadas del árbol familiar. La culpa aparece como una emoción que limita el crecimiento personal, mientras que el autosabotaje se entiende como una forma inconsciente de permanecer fiel a mandatos familiares o repetir historias que parecieran transmitirse entre generaciones. En este sentido, el libro propone que reconocer estos patrones constituye un paso esencial para romper ciclos repetitivos y construir una vida más consciente y coherente con los propios deseos.

Un aspecto relevante para comprender el enfoque de El arte de sanar es la relación que Gabriela Rodríguez mantiene con Alejandro Jodorowsky y la influencia que este ejerció sobre su desarrollo personal y profesional. A lo largo del libro se evidencian múltiples conceptos provenientes de la psicomagia y la metagenealogía, especialmente en la manera de comprender el árbol familiar, el poder de los actos simbólicos y la importancia del inconsciente en los procesos de transformación. Aunque la autora desarrolla una voz propia, resulta evidente que gran parte de su mirada sobre la sanación está inspirada en las enseñanzas y la filosofía de Jodorowsky, lo que entrega un marco interpretativo coherente a todo el relato.

Sin embargo, uno de los puntos débiles del libro es la escasa contextualización histórica de los acontecimientos que marcaron su historia personal. En varios momentos se mencionan episodios relevantes de su vida, pero el relato entrega pocos antecedentes sobre el contexto social, político y cultural en el que estos ocurrieron. Considerando que parte importante de la narración transcurre durante décadas tan significativas como los años setenta, habría enriquecido la lectura incorporar referencias más elaboradas a los procesos históricos que se vivían tanto en Chile, como en Estados Unidos (en plena Guerra Fría y nuestro país en una dictadura). Comprender el ambiente de la época habría permitido entender con mayor profundidad las circunstancias que rodeaban las decisiones de la autora y las dinámicas familiares que describe. Esa contextualización habría otorgado una dimensión aún más completa al relato, conectando la experiencia individual con la historia colectiva.

En términos generales, El arte de sanar es una lectura inspiradora para quienes sienten interés por el crecimiento personal, la exploración de la historia familiar y las corrientes terapéuticas de carácter simbólico. Su principal fortaleza radica en la honestidad con la que Gabriela Rodríguez comparte su experiencia y en la capacidad de conectar su historia personal con reflexiones que pueden resonar en muchos lectores.

Además, uno de los temas más significativos del libro es el trabajo con el árbol familiar y la influencia que este puede ejercer sobre nuestra vida. Quienes deseen profundizar en esta temática encontrarán una representación interesante en la serie de Turquía Mi otra yo, disponible en Netflix. A través de la historia de sus tres protagonistas, la serie explora cómo los conflictos familiares, las lealtades invisibles y las heridas transgeneracionales pueden influir en el presente, mostrando de forma cercana muchos de los conceptos que se abordan en este libro.

Ficha técnica

Título: El arte de sanar                              

Autor: Gabriela Rodríguez

Editorial: Penguin Random House

Año: 2026

Páginas: 176

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