Crítica Literaria “Manual de señoritas para ganar la guerra”: Mujeres e historias que se reivindican

Por Romina Anahí

La historia nos sitúa en Londres durante 1940. En medio de la constante destrucción en plena Segunda Guerra Mundial, una joven bibliotecaria recibe una propuesta laboral inesperada, pero que será clave en este contexto. Se trata de Peggy Sparks, quien lleva el dolor de estos acontecimientos al haber perdido a su padre batallando en la Primera Guerra Mundial y que en medio de la incertidumbre del presente, revive lo ocurrido cuando su hermano Joe pareciera ir rumbo hacia el mismo destino.

El escenario social y cultural es desolador y la narrativa de Annie Lyons logra transmitirlo desde lo sutil, pero también con una honestidad y solidez que se acrecienta a medida que avanza el relato. Lo anterior se refleja fielmente al encontrar paralelamente los espacios y vínculos de Peggy, mientras las bombas, las muertes y los silencios persisten con esa crueldad que no distingue a víctima alguna. Sin embargo, es esto lo que genera un punto de inflexión en la protagonista, quien decide tomar el puesto que le ofrecen como redactora en el Ministerio de Información. Desde aquí está decidida a contribuir con sus conocimientos al realizar publicaciones que llenan de esperanza a la población y que también resultan ser una voz representante de tantas mujeres que en lo cotidiano se mueven entre una angustiante espera que a la vez se debate con la esperanza de ver un mejor porvenir.

En medio de las circunstancias bélicas, Peggy sostiene la convicción de que en su nuevo rol podrá además ayudar a que su hermano pueda volver a casa. Sus labores transmiten dicha convicción cada vez que la joven lee y edita documentos de carácter gubernamental y cuando elabora textos que son difundidos masivamente. De esta forma, al estar enterada de las noticias que se transmiten en los círculos de poder ministerial, pretende mantener a su familia lo más protegida posible. Así, se confirma una afirmación que no pasa de moda: la información es poder y precisamente, este es el que los altos mandos no están dispuestos a ceder. ¿Acaso esto se quedó solo como parte del pasado? Esa es otra de las reflexiones que nos invita a visibilizar este libro.

A través del transcurso de los capítulos, se puede apreciar que las jornadas de trabajo de Peggy no están exentas de momentos ingratos y esto se da entre algunos pares y sus superiores. Sin embargo, también hay prejuicios de la misma protagonista que resultan ser un gran aprendizaje. Lo anterior se manifiesta mediante la llegada de Marigold a su vida, una colega perteneciente a la alta sociedad que aparentemente no podría tener puntos en común con ella, pero el anhelo de terminar con la guerra y el deseo de luchar contra la misoginia que las rodea da una lección inolvidable y que nos permite repensar sobre aquellas diferencias que supuestamente hoy ya deberían ser un tema superado.

En cuanto al rol de la escritura en esta historia, este es fundamental a lo largo de la obra. Escribir es un acto de resistencia desde lo privado a lo público. Así, Peggy se comunica con su hermano que permanece inmerso en la guerra, mientras la espera de sus mutuas correspondencias mantienen la esperanza de volver a encontrarse. Son las palabras principalmente escritas las que dejan testimonio de aquellas personas que tantas veces pasaron desapercibidas, pero que en realidad siempre tuvieron el valor de estar presentes desde sus diferentes quehaceres.

Otro aspecto que vale la pena destacar es la importancia de la sororidad en medio de este panorama adverso. La protagonista va descubriendo lo esencial que es construir alianza con otras mujeres para superar los obstáculos y dolores que se presentan constantemente. Esto se da especialmente mediante su amistad con Marigold, con quien además tuvo que enfrentar la gran injusticia de silenciar la autoría de sus textos y fotografías, teniendo que hacerse pasar por hombres para que inicialmente pudieran ser publicadas. Sí, lamentablemente ya es sabido que no fueron las primeras mujeres en tener que verse menoscabadas en medio de un panorama patriarcal y agobiante. Sin embargo, también hay personajes que generan nuevos lazos que permiten que la joven y su entorno sigan adelante con sus propósitos.

No es fácil escribir esto, sabiendo que la trama leída no es precisamente un pasado que ya no tiene posibilidad de atormentarnos. Manual de señoritas para ganar la guerra resulta ser un recordatorio urgente de que las acciones bélicas y machistas siguen vigentes y además, resulta desalentador ver que en el presente aquellos derechos y luchas de las mujeres a través de la historia corren el riesgo de caer en el olvido y el desprecio de esta nueva oleada conservadora que aqueja al mundo actual. ¿De verdad hay quienes creen que es justo menospreciar a esas mujeres que dieron sus acciones y palabras para construir un futuro más esperanzador? Y es que sin duda, esta lectura es un llamado a honrar a las que ahí se mantuvieron valientes, a pesar del miedo y el abatimiento amenazante de la muerte. Sí, se trata de una narrativa ficticia, pero muy real y profunda a la vez, ya que es la misma autora quien al inicio y al final del libro agradece y da un reconocimiento a ellas, las que tantas veces han sido silenciadas por la historia oficial, pero que siguen y seguirán presentes de alguna forma. Esta obra es una indiscutible prueba de ello.

Ficha técnica

Título: Manual de señoritas para ganar la guerra                                

Autor: Annie Lyons

Editorial: Planeta

Año: 2026

Páginas: 416

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