Por Galia Bogolasky
A 90 años del asesinato de Federico García Lorca, el TNCh celebra la vigencia y vitalidad La casa de Bernarda Alba, un texto que no pudo ser silenciado bajo la interpretación de un elenco de lujo liderado por la destacada actriz Claudia Di Girolamo. Esta es una obra marcada por el poder, el autoritarismo y las ansias de libertad. Tras la muerte de su esposo, Bernarda impone a sus cinco hijas un luto estricto que las condena al encierro y al silencio. La tensión crece a medida que afloran los celos, la frustración y la necesidad de libertad. Así, la obra dirigida por el premiado director Rodrigo Pérez ofrece un retrato poderoso y vigente sobre la opresión social y el conflicto entre tradición y libertad.
La casa de Bernarda Alba —un clásico del catálogo universal— es puesto en escena bajo la dirección de Rodrigo Pérez y cuenta con las actuaciones de Claudia Di Girolamo, Francisca Márquez, Roxana Naranjo, Nicole Vial, Julieta Figueroa, María José Parga, Carla Casali y Marcela Millie.
En la España de 1936, el contexto de producción de esta obra, el contexto social era tenso, se aproximaba la Guerra Civil Española, los bandos republicanos y sublevados se enfrentaban por el poder posterior a un fallido Golpe de Estado. Así el ambiente era de polarización extrema donde la tradición y represión, se enfrentaban al deseo de libertad. Un conflicto social que Lorca bien supo reflejar en su dramaturgia y que parece más vigente que nunca dado los contextos de intransigencia político-social. Lorca concibió La casa de Bernarda Alba como el cierre de su trilogía de tragedias rurales, sin embargo y lamentablemente, nunca llegaría a ver su última entrega montada, puesto que la dictadura de Franco lo asesinó el 18 de agosto de 1936. Este año se cumplen 90 años de su asesinato, por ello el teatro nacional chileno ha decidido tomar su dramaturgia y convertirla en un acto de memoria histórica que permita a las y los espectadores de la sala Antonio Varas.
Esto fue lo que la actriz nos contó de la obra y su personaje Poncia.
¿Cómo fue que llegaste a este montaje? ¿Te convocó Rodrigo Pérez? ¿Por qué decidiste ser parte de este montaje?
Yo ya venía trabajando, veníamos pololeando con Rodrigo (Pérez) hace mucho tiempo y no nos habíamos podido encontrar en ninguna obra. Y justo coincidió con Noche de Reyes, de Shakespeare, que hicimos el año pasado, creo, o el antepasado. Ahí, al final nos reencontramos como director y actriz, y él me convocó para esa obra y también para esta otra. Como que empezó nuestro pololeo realmente, de verdad. Así que así me convocó y también tengo súper buena onda acá con la gente del teatro, que son, me siento muy en casa, muy en casa. Es gente muy amable, muy preciosa, muy amorosa con los actores, los técnicos.
¿Qué te llamó la atención de esta obra en particular? ¿Habías actuado anteriormente en La Casa de Bernarda Alba? ¿Qué te llamó la atención de tu personaje en particular?
Es una obra que, cuando uno estudia teatro, siempre está rondando por ahí, por García Lorca, como por hacer escenas de alguna parte de la obra. Participé en otra obra, que lamentablemente se dio una sola vez, y era Poncia también, pero yo me fui de ese montaje porque partió la pandemia, se dio en la Católica . Pero me fui antes, así que no participé, pero Poncia parece que me estaba esperando, y aquí estoy. Trato de hacer lo que mejor puedo, me gusta mucho. Es muy extraño también estar con puras mujeres, es muy loco. No soy una actriz que trabaje con más mujeres, nunca había estado con tanta mujer junta. Vengo de una familia pequeña, donde hay pocas mujeres, entonces es interesante ver lo bien que trabajamos juntas. Nos llevamos estupendamente bien, somos muy cariñosas, las conocí a todas, pero ahora mucho más profundo, ya se empieza a hablar de los hijos, de las parejas, de los amores, de las tristezas, de los padres, de lo que pasa en tu país. Entonces tenemos harta suerte yo creo, todas, porque es muy agradable venir a trabajar, estamos todas muy preocupadas de la otra, compartimos las agüitas de manzanilla, nos contamos qué hicimos en el día. Es una maravilla trabajar así, somos unas hormiguitas.
Cuéntame un poco de Poncia, porque es un personaje muy importante, es la única que no es de la familia, pero tiene un rol fundamental en la dinámica familiar, es un apoyo, pero además es un personaje que es difícil para la protagonista, interpretada por Claudia Di Girólamo, pero además es una interlocutora un poco entre la madre y las hijas, y efectivamente es como el enlace, y la que desencadena los conflictos también. Cuéntame un poco de la importancia de tu personaje, ¿cómo la construiste, qué elementos de la dramaturgia te llaman la atención, pudiste rescatar para trabajar este personaje en particular?
Rodrigo (Pérez) también hizo un trabajo dramatúrgico como para que yo fuera esta conexión con el público, con él afuera, para yo estarle contando lo que está pasando acá, contarle a la gente, y eso me ayudó mucho porque me dio poder. Siempre como que los empleados no tienen mucho poder, pero en realidad lo tienen, sobre todo Poncia, que tiene una relación de amor muy profundo con esta familia, sobre todo con Bernarda. Son de esas mujeres, nosotros hablábamos como que duermen juntas en la misma cama, y que compartimos cosas muy íntimas, como las mujeres, porque compartimos cosas así que uno diría “ugh ”, pero lo hacemos. Gracias a la ayuda de Claudia (Di Girólamo), que tiene mucha más experiencia que yo, y es una actriz muy generosa, fuimos construyendo ambas nuestra relación, nos reíamos, pensábamos que éramos marido y mujer, que había una relación también como amorosa, pero no genital. Pero amorosa, que la hay. Ella me ayudó muchísimo como para poder profundizar en lo que yo estaba diciendo, como además ella había hecho un radioteatro en Chileactores, manejaba muy bien el tema. Ella había dirigido este radioteatro, sabe las palabras, sabe las frases que se sacaron, las que no. Ella también había investigado cada personaje, entonces como lo tenía, yo aproveché de eso, y la escuché, y me sirvió, y funcionamos súper bien. Es la Claudia di Girolamo también ¡Yo crecí viéndola en la tele! Esta mujer tan hermosa, además, muy bella, intensa, y con todos los rollos que puedan haber alrededor, pero ha sido un encuentro maravilloso. Estoy un poco enamorada de ella también, cómo ella toma el oficio de la actriz, es de una rigurosidad, de un respeto, de un amor, de un cariño. Estoy segura que ahora está vestida pasando la obra. Ella pasa la obra entera, todos los movimientos, vestida, maquillada. Entonces es ver una actriz, una persona que ama tanto lo que hace, lo respeta tanto que a uno lo sobrecoge. A mi como que me ha dado una nueva energía para volver a reencantarme con el teatro, y además con el acompañamiento de Rodrigo (Pérez), que también es otro apasionado de las tablas. Entonces es la pareja perfecta, como para poder hacer cosas, preguntarles, y que te ayuden a descubrir cómo hacer este personaje, que es un personaje lindo, es malula, y sabe tantos secretos, y ama. Yo creo que está llena de amor también. A pesar de que quieren escupirla, porque es bruta también, pero en el fondo es un gran amor. Las conoce a las niñas desde chicas, son como sus hijas también, como esas nanas de antaño, esas empleadas que vivían en las casas, que también eran como hasta más madres que las madres. Ha sido maravilloso, y mis compañeras obviamente, todas nos ayudamos con las relaciones que tenemos con cada una, y una relación distinta como Poncia. Son un ramillete de actrices súper generosas, y amorosas, es un regalo, en esta época.
¿Cuál fue el mayor desafío para ti interpretar un personaje como este? Es súper potente, que se mete mucho en la vida de esta familia, como que si fuera de su propia familia, es como un outsider, es como alguien que está desde afuera, observa, lejos la más observadora, la que sabe más, como decías tú, la que sabe todos los secretos.
Todos los personajes son un desafío, porque al final es uno, es la actriz, soy la misma siempre, haciendo distintas cosas, y soy uno. Pero creo que tenemos algo en común, que es una cosa como estar muy atenta a la realidad. Además, como tengo la posibilidad de salir de la casa, puedo tener, puedo ver cosas. Yo creo que ambas; Roxana y la Poncia, que en el fondo son la misma, estamos más atentas, miramos mucho, notamos, tenemos ese don de mirar y captar, como, qué es esta persona, si está mintiendo, si quiere conquistar, si se quiere ir. Creo que en eso nos parecemos, creo que tenemos ese don. También el cariño hacia la juventud, a mí me encanta la juventud, la juventud que hace cosas, me dan una ternura, sobre todo los que estudian teatro, o arte, o música, baile, danza, porque es tan difícil, pero es tan hermoso si lo logran. Nos hace estar en un mundo paralelo, no es que sea mejor, es un mundo aparte nomás, de poder pasar esta vida un poquito más con más cariño. Ha sido súper lindo, me encanta, me queda cómodo, me queda cómodo ser cariñosa y bruta, y brusca a la vez también, cuidar a la abuela, cuidarlas a ellas, y amar a Bernarda, ante todo, si ella la ama. Es como una especie de madre, hermana, amiga, son como muchas cosas, Bernarda para ella.
La obra que es en España, en la época de Franco. A la madre se le muere el marido, y no deja que sus hijas salgan de la casa, y las guarda en el luto, y que no pueden salir, no pueden conocer a nadie, las tiene totalmente reprimidas en este encierro familiar. Este tema sobre la privación de la libertad, y todas estas relaciones humanas dentro de una familia de mujeres, ¿qué aspectos de la temática que aborda la obra crees que son interesantes hoy en día de llevar a escena? ¿por qué esta obra hoy en día crees que podría también interesarle a la gente y verla? ¿Por qué crees que hoy pueda resonar en la audiencia?
Creo que es tan increíble todos los temas que toca, y que se vienen repitiendo hace tantos años, por ejemplo, ¿qué pasa con la autoridad? ¿Qué pasa? Los jóvenes no nos están creyendo a nosotros que somos más viejos. Algo pasó en el camino, les mentimos mucho, o nos vieron haciendo una cosa que nosotros decíamos que no la hicieran. Creo que eso es un tema. También el suicidio es un tema que está muy en boga, que pena decirlo así, pero a nivel mundial, y sobre todo en nuestros jóvenes. Acá en Chile, se matan los cabros, porque no soportan tal vez esta extrema sensibilidad que todos hablan que los jóvenes la tienen, pero nosotros también hemos sido culpables de eso, de haberlos protegido mucho, o haberles mentido mucho, o ven este mundo que no tiene mucha salida.
Si uno se pone realmente a pensar cómo están las cosas, uno dice: ¿para dónde vamos? ¿Dónde los cabros van a poder escapar? Creo que son temas importantes, la autoridad, el suicidio, y la sororidad que hay también entre medio las mujeres, que eso es muy bonito. La relación de la madre con los hijos en general, hijos e hijas, que nosotras las madres, no somos dueñas de nuestros hijos tampoco, no podemos tenerlas amarradas, como dice Bernarda, que tiene cadenas para mantenerlas ahí al lado. Lamentablemente, tienen que irse, tienen que volar, y ojalá que les pasen cosas más buenas que malas, pero les tienen que pasar cosas malas también, y equivocarse, y sufrir, y todo eso que uno no quisiera, pero es.
También la clase social, porque en este país las cosas de las clases, todos somos clases media, todos queremos ser la clase media, porque son como todos parecidos. Como que nadie quiere situarse en un lugar que también, está la clase alta, la media alta, y no sé qué, pero al final somos todos trabajadores, somos todos pueblo, somos todos seres humanos. Toda esta cosa de este sistema económico en el que estamos, nos hacen creer que teniendo más cosas, o siendo más rubia, o teniendo un auto increíble, o teniendo muchos chicos para pinchar, vivir en un lugar, en un condominio, ir a un colegio súper wow, eso nos hace mejores que los otros. Eso es lo que le pasa a Bernarda, esas cosas de ínfula que se las da, y ella no. Ella tiene plata porque con los matrimonios que ha tenido ella, que le deben haber dejado plata y le dejó plata a la hija, ni siquiera a ella. Creo que son varios temas que se pueden tocar y conversar con los cabros que vayan, que vengan a ver la obra. Sobre todo los colegio yo creo. Muchos cabros a lo mejor han intentado irse de este mundo, por amor, o se enferman de repente los cabros y quieren cosas y no las pueden tener, entonces es una cosa de lo que está pasando. Creo que son hartos temas que se pueden sacar de la obra y que les pueden interesar a la gente.
Te quería preguntar sobre tu carrera profesional que ha estado muy prolífica, sobre todo en cine, te he visto muchísimo en cine últimamente. Estuviste en La misteriosa mirada de flamenco, Todos somos justos, La ola, y muchas películas que se han estrenado este año, , el 2025 en cartelera, ¿En qué proyectos estás? ¿Qué se viene para ti en futuros trabajos?
El cine y todas las cosas audiovisuales son muy entretenidas, porque además no tienen nada que ver, uno se puede equivocar y vamos de nuevo, y lo podemos hacer, y todo el rollo. A mí me gustaría que las productoras se pudieran arriesgar más con actores o actrices como yo, que nos pudieran, no estoy mendigando tampoco trabajo, poder sacarnos de los moldes que nos meten, como la señora de al lado, la nana, la señora de, la tía del furgón y cosas. Yo también puedo ser una empresaria, yo también puedo ser una modelo top y todo, podemos hacer todo. Como compañeros míos también, que siempre son el trabajador, el ladrón, el PDI, también puede arriesgarse, he tenido suerte, me va bien, me gustaría estar en más proyectos. Además, que pagan mejor y es muy entretenido también el rollo que hay detrás de las cámaras, todas las cosas, todos los técnicos que hay. Uno se tiene que relacionar con tanta gente y son jóvenes que están haciendo cosas, entonces es maravilloso. Ahora vamos a grabar un corto, con Rodrigo Pérez también, Claudia Cabezas también, en un mall subterráneo, es un corto y somos enfermeros. Somos los tres que estamos ahí, tenemos unas escenas muy entretenidas, estamos muy contentos con eso, y es un corto, se graba poco. Más adelante estoy ahí viendo si quedé en una audición que hice, de estos castings grabados, para un papel ahí de una historia, de una serie que van a hacer, y Noche de Reyes que se va de gira. Se va a Chillán, a Valdivia, a Viña del Mar, a Concepción, a Iquique, lo más maravilloso poder viajar con lo que te gusta. Hay una próxima obra, tal vez, ahí que se estrenaría en el Teatro La Memoria, que está dirigida por Andreína Olivari que va a hacer una obra. Ahí estamos trabajando, viendo a ver si pololeamos, si llegamos al pololeo, y esperando que salgan más cosas. Siempre salen cosas, no me desespero. Por ahora estoy en La casa de Bernarda Alba, mañana me voy a grabar esta cosita, bonita, y ojalá Bernarda pueda volar muchísimo más, y que a la gente le guste que el Teatro Nacional esté con movimiento. Este teatro ha albergado a tantos grandes actores, tanta historia. Se han velado actores aquí en el escenario, entonces tiene una energía, ahí que uno entra al escenario y uno la siente. Entonces se siente con una responsabilidad tan grande, me siento como actriz chilena, como una cosa muy linda, yo me siento muy honrada de estar acá. Siempre, las veces que he estado, que he tenido suerte, siempre ha sido un agrado entrar al camarín, que allí estuvo Bélgica Castro, Alejandro Sieveking, Sergio Aguirre, tantos actores que uno admiró tanto, entonces es como wow, me da mucha alegría poder, me siento como llena, como muy feliz de estar acá, lo paso muy bien.
¿Puedes invitar a la gente a ver la obra por favor?
La casa de Bernarda Alba se está presentando en el Teatro Nacional Chileno, ubicado en Morandé, al lado de La Moneda. Vamos a estar de miércoles a sábado a las 19:30 horas, y está bien buena. Así que los invito a que vengan a disfrutar con nosotros este trabajo que hicimos con tanto cariño y amor y nos gusta tanto hacerlo, dirigido además por Rodrigo Pérez y un elenco de lujo.
Ficha técnica
Título: La casa de Bernarda Alba
Dirección: Rodrigo Pérez
Asistencia de Dirección: Catalina Rozas|
Elenco: Claudia Di Girolamo, Francisca Márquez, Roxana Naranjo, Nicole Vial, Julieta Figueroa, María José Parga, Carla Casali, Marcela Millie
Diseño integral: César Erazo| Diseño afiche: César Erazo
Compositor musical: Guillermo Ugalde
Comunicaciones: Catarina Vásquez
Diseño gráfico TNCh: Alonso Morales|
Equipo Técnico TNCh: Joaquín Riquelme, Hugo Hernández, Guillermo Cerón, Sebastián Chávez
Producción: Teatro Nacional Chileno
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