Entrevista a directora “Cuerpo Celeste” Nayra Ilic: “Creo que es una película que ofrece un encuentro generacional”

Por Galia Bogolasky

Tras su exitoso paso por Tribeca, San Sebastián y La Habana, este 23 de abril llega a cines chilenos Cuerpo Celeste, la nueva película de Nayra Ilic García: una historia sobre adolescencia, primer amor y un verano que lo cambia todo.

Protagonizada por Helen Mrugalski, una de las nuevas caras del cine chileno —ganadora del premio a Mejor Actriz en el Festival Internacional de Cine de La Habana—, junto a un elenco destacado que incluye a Daniela Ramírez, Néstor Cantillana y Mariana Loyola, la película sigue a Celeste, una adolescente de 15 años cuya vida cambia abruptamente tras un hecho que fractura su entorno familiar. En un paisaje marcado por la inmensidad del norte chileno, el desierto se convierte en un espacio cargado de memoria y revelaciones.

Ambientada en la costa nortina, la historia se sitúa en los inicios de los años noventa. Mientras su madre se hunde en una crisis emocional y las certezas adultas comienzan a desmoronarse, Celeste atraviesa su propio proceso de transformación. Meses más tarde, el regreso al mismo lugar bajo la promesa de un eclipse solar la enfrentará a una realidad inevitable: el mundo que conocía ya no existe.

La película retrata el despertar emocional de una adolescente en un Chile que también comenzaba a transformarse. En ese cruce entre historia personal y memoria país, la directora construye un coming of age donde el paisaje se vuelve protagonista y testigo.

Cuerpo Celeste tuvo su estreno mundial en el Festival de Tribeca, donde obtuvo la Mención Especial del Jurado y fue destacada en The New York Times. Posteriormente integró la sección Horizontes Latinos del Festival de San Sebastián. Su recorrido internacional incluyó, además, los festivales de Guadalajara, Mannheim-Heidelberg, SANFIC y Toulouse, y fue multipremiada en el Festival de Cine de La Habana, consolidando su posicionamiento antes de su llegada a salas nacionales.

La cinta marca el regreso de Nayra Ilic García al largometraje tras su ópera prima Metro Cuadrado, premiada en FIC Valdivia. En esta nueva obra, la realizadora profundiza en su exploración de personajes femeninos en tránsito, trasladando su mirada hacia la adolescencia y los procesos de pérdida, identidad y memoria. Esto fue lo que la cineasta chilena nos contó de esta nueva película.

Cuéntame un poco cómo nació esta historia de Cuerpo Celeste. ¿Cómo surgió esta historia? Tú la escribiste, ¿Cómo partió la idea?

Creo que es algo que siempre estaba en mí y que quería ser contado, por un lado. Pero a más fines del 2018, tenía muchas ganas de hablar de esta época. De los noventa, 89, 90, que es una época de transición en Chile, en donde, todavía había algunos como resabios muy presentes de la dictadura, pero contada desde la mirada de un adolescente, porque encontraba que las y los adolescentes estaban poco retratados en esta época.

Normalmente, se habla mucho de este periodo desde aquellas personas que protagonizaron la historia de nuestro Chile, pero hablar desde estas jóvenes que están mirando a sus padres, a un país, a sus primeros sentimientos, sus primeras emociones. Como puede ser tener quince años, me parecía que era interesante también para hablar de una adolescencia en aquella época, pero también para hablar lo difícil y lo doloroso que es ser adolescente. Yo tengo la idea que uno es adolescente una sola vez en la vida, pero es para toda la vida, y como que eso te marcó por siempre.

Creo que esa sensación de adolescente, de hoy, con la incertidumbre que tienen los adolescentes hoy, creo que tiene harto de similar con ser adolescente en esa época. Que había mucha incertidumbre, mucha sensación de que el mundo que nos rodea está en cambio absoluto, sin entenderlo mucho, que había una conexión, como este símil, obviamente, desde la época de los noventa. Estamos hablando de una época en que no teníamos celulares, estábamos próximos a internet, pero imagínate, en el desierto de Atacama costero, menos.

Es una época que yo añoraba contar, y también para hablar de una localidad de la cual yo soy parte. Yo soy del desierto, de esa zona, costera. Me pareció importante hablar de una zona que, a su vez tiene, tiene mucho que ser representado. Hay mucho que contar de este lugar. Como el mundo geológico, el mundo astronómico, estas capas. Como este desierto que antes fue un océano. Es un desierto con memoria, el desierto de Atacama tiene mucha memoria, memoria paleontológica, geológica, antropológica, nuestra historia reciente también, está plasmada en este desierto. ¿Cómo hacer que este desierto también, pues, sea otro personaje más? Entonces, todas esas cosas se juntaron para hablar de esta joven Celeste.

A propósito de Helen Mrugalski, quiero saber cómo la encontraste. Ella es la gran protagonista, es su primera película. ¿Cómo fue el proceso de casting para llegar a ella? Y además los actores secundarios, con mucha trayectoria, excelentes, actores muy reconocidos. Así que cuéntame un poco del casting.

Hicimos un casting bien largo. La primera vez que vimos a Helen tenía 13 años, era muy chiquitita. Para ese entonces era muy chiquitita para hacer la película. Entonces, el personaje tiene que atravesar cosas súper profundas y si bien cuando la vi fue súper bonito, era difícil pensar que, que a sus recién 13 años podía sostener esta película, pero la película se atrasó por cosas propias de las producciones. Eso también sucedió, que Helen creció, y llegó a la edad del personaje. Había algo bien importante que, que en el fondo nosotros queríamos que la personaje fuese interpretada por una actriz que tuviese la edad del personaje, o lo más cercano posible. En ese minuto ya Helen había crecido, porque en un año las y los adolescentes crecen mucho, y obviamente tenía la madurez para comprender más profundamente esta película. Ese retraso del rodaje nos permitió, a su vez, conectar nuevamente con Helen, que ya estaba mucho más cerca de la edad del personaje. Finalmente fue a ella a la que elegimos, después de haber hecho un proceso de verdad muy largo. Estuvimos mucho tiempo trabajando en el casting. Hicimos casting no solo en Santiago, hicimos en regiones, como que fue súper grande, súper largo. Este retraso del rodaje nos permitió reconectar con Helen, que justo ya estaba con la edad del personaje. Y una vez que elegimos a Helen, elegimos el elenco.

Si bien yo siempre había querido trabajar con Daniela Ramírez, con Néstor (Cantillana), con Mariana (Loyola), con Erto (Pantoja), evidentemente, tienen que coincidir las agendas, pero también tenían que conectarse. Cómo hacer que esta niña tenga una familia que les sea pertinente, sea coherente con esta chica. Y necesitábamos encontrar eso.

Finalmente fue súper bonito lo que pasó con Daniela Ramírez, con Néstor, porque si bien, Daniela y Néstor habían trabajado juntos en otras películas y en otras series, etc, ellos nunca habían trabajado juntos. Entonces, se generó esta dinámica de familia, este triángulo familiar precioso, esta dinámica de alianza bellísima. Y así fue creciendo. Cómo llegar a la tía, a los personajes jóvenes. Cómo encontrar a los  personajes jóvenes. Y ahí pasó algo súper bonito también. Yo estaba buscando el personaje que iba a ser Jano. Y de pronto Amalia Kassai, que es la que diseñó todo este casting, me dice: “Nicolás Contreras”. Nos juntamos, y le empiezo a contar de la película, y del norte, y yo trataba de explicarle que el norte, el desierto de Atacama, que es súper importante, porque es como otro personaje, y de repente Nico me dice: “Mira, yo soy de Copiapó. Yo necesito hacer esta película”, ¡No te puedo creer” y “yo soy de Copiapó, yo soy del desierto” Fue súper fuerte, porque en fondo él entendía perfectamente todo lo que yo trataba de explicarle, que, miren, el desierto, las distancias, se notan mucho porque es tan seco, que uno puede caminar, y la sombra, y miles de cosas, no tienes que explicármelas “mira, yo soy Jano”. Fue súper bonito. Increíble.

Te quería preguntar por la temática que aborda la película, que se podría describir como un coming of age, una adolescente que está viviendo esta transición, un cambio enorme en su vida familiar, y al mismo tiempo esta transición al contexto político ¿Cómo describirías esa conjunción, entre esta historia personal, de esta joven que está creciendo, como descubriendo un poco lo que pasa en Chile, en ese momento, y al mismo tiempo, este quiebre familiar?

La verdad es que me parecía súper importante hablar de una época a través de los ojos de una adolescente y descubrir la época a través de los ojos de esta adolescente, porque me parece que es súper necesario descubrir un contexto en el que transcurrían los años 90, desde una mirada prístina de una adolescente y estar tratando de entender el mundo.

Yo creo que en los 90 eran bien adultocentristas. La verdad es que a los adolescentes los dejaban bastante de lado, y había poca información. Se entregaba poca información, había poca comunicación. Creo que hoy hemos reparado bastante más el tema de la comunicación entre generaciones, pero en esa época había bastante separación. El mundo de los niños, el mundo de los adolescentes, el mundo de los adultos. Me gustaba mucho presentar esta distancia, esta diferencia tan marcada, entre el mundo de los adultos, los grandes, con los chicos, para también hablar de cómo esta época también está tan… Hay una especie como de frontera de la que dejó de hablarse y que tiene que ver con la gente que hoy tiene 40, 50, 55 años, ha decidido mantener como una separación entre antes y un después, y esa separación me parece que es importante dialogar.

Por eso yo creo que es una película súper amable para hablar de encuentros generacionales, pero también de un encuentro epocal, a los cuales nosotros no podemos dejar de lado. Efectivamente los personajes de los papás son geólogos, que están haciendo un trabajo asistiendo a otras personas. Ellos son personas que son profesionales, que están ayudando a otras personas, y que de alguna manera van revelando cosas que, a través de los ojos de la niña vamos descubriendo. Evidentemente ese descubrimiento habla también de la memoria de un país, de cómo nos entendemos como país, cómo nos narramos como país.

Hoy, por ejemplo, en el 2026, cuando tenemos un plan nacional de búsqueda que está siendo descabezado, por ejemplo. ¿Por qué? porque en el fondo yo creo que hay poco entendimiento de lo importante que es saber contar los hitos que sí nos narran. Más allá si eres de izquierda o de derecha, sino de los hitos que sí nos narran, a los cuales nosotros tenemos que decir nunca más. Pero dentro de ese nunca más, se tiene que contar también desde un lugar donde la gente pueda conectar emocionalmente de por qué nunca más. A mí me parecía que me hacía mucho sentido contarlo, nuevamente, no de las y los protagonistas del año del 70 o los protagonistas de los 80, sino que de aquellas jóvenes, y jóvenes adolescentes de los 90 que estaban tratando de entender qué pasó en el país que crecieron, y de alguna manera, descubrir su propia adolescencia. Los propios desafíos de crecer, de crecer en democracia, una democracia tan nuevita, por así decir.

Yo veo mucho el paso del periodo de la transición, como también un periodo súper marcado como la adolescencia. La adolescencia ocurre una sola vez y para toda la vida, y cómo hacer que ese momento sea más amoroso. A veces cuando uno no ha mirado su adolescencia y la ha entendido bien, a veces uno tiene que volver para atrás y reparar un poco, y recordar un poco. Yo creo que eso también pasa con la historia de nuestro país.

Sobre el contexto actual de lo que estamos viviendo con el estreno de tu película. La película pasó por varios festivales, tuvo harto reconocimiento y premios internacionales. Cuéntame un poco de eso, así como lo que ha pasado del mundo y cómo es lo que esperas ahora con el estreno en Chile.

La película ha estado en más de 26 festivales internacionales, si saco la cuenta con el que ahora se va a presentar en Viena. Ha tenido muchos premios, ha tenido mucho reconocimiento, en el New York Times. Ha sido muy conversada, muy discutida internacionalmente. ¿Qué es lo que yo veo? que hay dos cosas que me encantan; la primera es que los jóvenes, por ejemplo, ahora que ganamos un premio del Jurado Joven en Toulouse, que fue súper bonito, porque eran gente de 16, 17, 15. Era muy bonito porque me decían, pero cómo usted, señora mayor casi ya, ¿cómo nos entiendes tan bien? Yo decía que increíble, porque yo escribí una adolescente de los noventa, conecta mucho con los adolescentes de hoy, y creo que hay algo súper importante ahí.

Como mencionaba recién, los adolescentes de hoy están frente a un dilema geopolítico no menor. Frente a desafíos mundiales no menores, frente a una sensación de que va a ser el futuro súper potente, y yo creo que la bisagra del 89, 90, también como adolescente, se estaba viviendo momentos de enorme incertidumbre. Yo creo que esa sensación la transmite la película, sobre todo el sentido adolescente de este mundo que está cambiando, y yo también.

Entonces me encantaría primero que nada que las y los adolescentes fueran a ver la película, pero también me gustaría que la fueran a ver con sus papás, con sus mamás, con sus abuelos, y que dialogaran, y que conversaran, y que se encontraran. Creo que es una película que ofrece un encuentro generacional, un encuentro de épocas.

Yo creo que es súper importante en el Chile de hoy que está tan polarizado, en donde me parece que la política está tratando de ubicar ciertos elementos, como por ejemplo, los derechos humanos como algo cuestionable, cuando rotundamente, tanto en Alemania, en Francia, en España, en los países que he estado, se da por sentado que los derechos humanos son algo que no se puede tocar, vulnerar los derechos humanos es un mandato absoluto de todas y todos de respetar. No se pueden vulnerar los derechos humanos. Por ejemplo, es un punto súper importante que yo creo que tenemos que volver a conversar, entendemos que los derechos humanos son fundamentales, y que es lo que cimenta nuestra democracia, y que si nosotras y nosotros no entendemos eso como un mínimo común para una convivencia democrática, estamos súper mal.

Entonces, en este momento que me resulta muy álgido, pero porque hay mucha polarización, me parece que esta película, que busca generar puentes, es un súper buen motivo para que personas de derecha, de izquierda, de centro, o apolíticos, como muchas personas se llaman hoy, vayan a verla para hablar solamente de qué es lo que nos pasa cuando nos enfrentamos a los dilemas profundamente humanos, que tiene que ver con entendernos como hijas, como hijos, y también como personas que somos parte de una sociedad.

Te quería preguntar sobre la locación, está ubicada en el norte, el cine chileno cada vez se está expandiendo más, está abordando más historias de distintos territorios, de los extremos, no tan centralista como solía ser. Siendo tú del norte, además, ¿Qué tanto hay de la importancia de la locación, de ese desierto, también para la historia de nuestro país en esa época, y qué tanto se conecta con tu historia? Que tú igual tienes un tema también de hacer cine muy autobiográfico.

Acá lo autobiográfico se conecta mucho en el sentido de que yo crecí en el desierto de Atacama, en un pueblo llamado El Salvador, y fui a veranear siempre a las playas del norte, Caldera, Bahía Inglesa, en todos sus alrededores, fui para allá con mi familia acampar. Y muchas veces íbamos cambiando playas, acampando con distintos amigos, y creo que todo ese mood, esa energía de ir a un lugar, conectarse con la naturaleza, sentir esos espacios como un poco fuera de la civilización, era algo súper importante. En eso yo me conecto mucho con la película, y no solamente eso, sino que todas las carpas que diseñamos estaban súper inspiradas en las carpas que hacían mi papá y mi mamá. De hecho, mi papá fue el experto en carpas de la película, de hecho tiene un cameo él, es súper importante.

Pero la historia en sí misma, el argumento no tiene que ver con mi historia, para nada. La historia es una ficción, no se conecta con mi historia personal, pero sí se conecta con mi experiencia como una nortina de entender este lugar. Por eso es que peleé tanto que la película se filmara allá. Yo necesitaba que la película se filmara en esos parajes, en esas quebradas maravillosas, con esos terceles, en esos desiertos, en esos lugares. La verdad que agradezco mucho a Fernando Bascuñán y a Úrsula Budnick por haber creído en esto, y haberme apoyado, y haber llevado todo el equipo, y además haber confiado en que había gente súper talentosa en región. Tanto en Caldera como Copiapó, técnico, locacionista, productoras, productores que colaboraron con la película y que aportaron con toda su expertise de la zona para poder hacer posible una película, en una localidad, donde en algunas zonas no había agua, no había luz, no había baño. Tuvimos que hacer un camping para poder hacer el camping de la película, tuvimos que hacer un camping. Todo eso habla de un equipo de producción, Planta y Horamágica que creyeron profundamente en la película y en el sentido esencial de que fuera ahí y no en otro lugar.

Para terminar, si puedes invitar a la gente a ver la película que se estrena en salas el 23 de abril.

Las y los quiero invitar a que vayan el 23 de abril a los cines Cineplanet, Cinépolis, las salas de cine independiente, alternativas a ver Cuerpo Celeste. Las y los invito porque vale la pena ver historias que hemos hecho, que hablan de nosotras, de nosotros, de la adolescencia. Vayan en familia, vayan papás, mamás, hijas, hijos, tías, abuelas, todos, amigas, porque creo que es una película que habla no solamente de la adolescencia, no solamente habla del primer amor y de las grandes primeras quiebres familiares, sino que también habla de un país y de una época, que son los 90, contado en región, en el desierto Atacama, costero, unas playas preciosas. Yo creo que es una película que busca conectar con esa sensibilidad que tenemos nosotras, en lo más profundo, pero también con una mirada súper chilena de nuestra historia. Así que, no se la pierdan, que no se la cuenten, anda a verla.

FICHA TÉCNICA

Título: Cuerpo Celeste

Duración: 97 minutos

Idioma: Español

Dirección y guion: Nayra Ilic García

Dirección de fotografía: Sergio Armstrong

Montaje: Valeria Hernández

Diseño de producción: Natalia Geisse

Música original: David Tarantino

Vestuario: Paola Mendoza

Diseño de sonido y mezcla: Roberto Espinoza

Producción: Planta & Horamágica

Productores: Fernando Bascuñán, Úrsula Budnik

Coproducción: dispàrte (Italia), Oro Films

Coproductores: Luigi Chimienti, Alessandro Amato, Dominga Ortúzar, Florencia Rodríguez
Ventas internacionales: Intramovies

Elenco: Helen Mrugalski, Daniela Ramírez, Néstor Cantillana, Mariana Loyola, Sara Becker, Nicolás Contreras, Clemente Rodríguez, Erto Pantoja.

Distribuye: Storyboard Media

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