Por Galia Bogolasky
Entrevistamos a la directora brasilera de La naturaleza de las cosas invisibles, su primer largometraje. La película es una delicada coproducción entre Chile y Brasil que ha llamado la atención del circuito internacional gracias a su mirada íntima sobre la infancia, los vínculos familiares y la experiencia de enfrentar la pérdida. Distribuida en Chile por Market Chile, la película construye su relato a partir del encuentro, durante las vacaciones de verano, de dos niñas de diez años en un hospital que forman un vínculo inesperado. Ese lazo las lleva por un viaje agridulce de despedidas y de profundas revelaciones sobre la vida.
Con una puesta en escena sensible y observadora, Rafaela Camelo desarrolla una historia donde conviven cuatro generaciones de mujeres, explorando los lazos que se construyen alrededor del cuidado, la memoria y la transmisión de experiencias. La película propone una reflexión sobre aquello que permanece invisible en la vida cotidiana: los afectos, las ausencias y los pequeños gestos que sostienen a una familia en los momentos más difíciles. Lejos de abordar estos temas desde el melodrama, la directora opta por el punto de vista de la infancia, otorgando a sus protagonistas un lugar desde donde la imaginación y la curiosidad permiten enfrentar preguntas para las que no siempre existen respuestas.
Esto fue lo que la cineasta brasilera nos contó de esta hermosa película.
Cuéntame un poco cómo surgió la idea de esta historia La naturaleza de las cosas invisibles, que además tú la escribiste, no solo la dirigiste.
Esa fue la película que empecé a desarrollar en el 2018. La primera idea ha venido de la intención de hablar acerca del duelo con niños. Y en esa época yo estaba trabajando con unos documentales acerca de salud para el Ministerio de la Salud. Y ahí conocí a un tipo que tenía un trastorno del corazón y hacía muchos recorridos por hospitales, como documental, buscando historias y empecé a pensar que podría ser como un ambiente, una locación como un poco distinta para hablar acerca de, hacer un coming of age, hacer como allí en el hospital. Con el desarrollo del proyecto yo entendí que podría hablar, no solo acerca del duelo que se hace, acerca de la muerte biológica, que está ahí más conectada a ese escenario del hospital, la historia de la protagonista Gloria, pero también de otros tipos, de otras clases de duelo, como ese duelo que es la pérdida de la memoria de la bisabuela, el duelo acerca del cambio de identidad, acerca de la chica transgénero. Entonces ahí me ha parecido como sería un duelo, como buscar en cada uno de los personajes una clase de duelo.
Tu película anterior tenía una protagonista que era una niña y también tenía que ver con un tema espiritual. Cuéntame sobre ese camino y tus intereses en esas temáticas.
Nosotros latinoamericanos tenemos una relación con la religiosidad que creo que está un poco más allá de la cuestión espiritual, pero también como hace mucha parte de la cultura. Entonces yo veo como acá en Brasil tiene una relación muy profunda acerca de las mitologías, de las creencias, que son generadas a partir de la espiritualidad. Yo creo que en todas mis historias yo busco representar ese rasgo que es de mi cultura, proponiendo una visión que sea ahí, a partir de la cultura. Estamos ahora, hace algunos años en Brasil, pasando por una situación que está muy difícil, que implica como una relación muy intensa de la religión, de una manera muy fea, muy negativa en la política. Como si vamos a los lugares donde hay poder, hay como símbolos cristianos, entonces yo creo que está todo como muy complicado ahí. A mí me gusta pensar ese elemento, pero a partir de otro punto de vista.
¿Cómo es para ti trabajar con niñas como protagónicas? Me imagino que es como concepto de las actrices naturales, que no son actrices obviamente profesionales. ¿Cómo fue primero el trabajo de casting, de selección, y luego el trabajo de ensayo y durante el rodaje? Porque trabajar con niños no es fácil y es un desafío mayor me imagino. Cuéntame sobre ese proceso.
Fue la primera vez que yo trabajé con niñas tan chiquitas. Yo ya había trabajado con adolescentes, con actores, pero fue la primera vez. Entonces fue también como un proceso, ahí como las dos actrices estaban aprendiendo como ser actrices. Yo también estaba aprendiendo a dirigirlas. En ese proceso de casting, selección, yo busqué chicas donde me interesaría trabajar con esas personas y traer también un poco de su personalidad, de su manera de ver el mundo, incorporar eso en los personajes. Entonces la entrada de las dos actrices chicas ha cambiado un poco el guion.
El cine es el arte del colectivo. Trabajé con muchas personas que hicieron como ese soporte, tanto en la preparación de las actrices. Y las dos personas fueron Pamela Germano, que fue también actriz, una de las actrices adolescentes que yo trabajé en mi corto y ahora ha vuelto como preparadora. Y la propia actriz que hace una de las madres, que es Larissa Mauro. Entonces ahí en el proceso de preparación, todo ese momento de descubrimiento y presentación de la película para las niñas. Y a medida que íbamos avanzando en la historia, eso funcionaba también como una clase de un laboratorio para la propia historia, porque era importante que las escenas fueran comprensibles para las dos niñas. En el momento de ensayar con las chicas, de hablar de las emociones, de las escenas, podíamos ver lo que funcionaba y lo que no funcionaba. Y para cada una de las niñas, creamos una estrategia un poco distinta, de aproximación. Pero las dos tienen como un trazo que es propio de la infancia, que es como la fantasía. Lo que hicimos fue encontrar una manera de comunicarnos. Entonces, durante toda la película, sabían que no eran ellas, eran personajes. Y con el tiempo también, en la convivencia fueron aprendiendo los códigos, cómo se comporta en un set, qué cosas se tienen que repetir, lo que se puede y lo que no se puede hacer en el momento de la grabación.
A mí me pareció muy lindo en el momento cuando ellas entendieron el proceso, porque también era muy importante que las dos chicas estuvieran muy cómodas, porque queríamos mostrar también a las chicas como se divertían genuinamente en la película. Y sí, eso pasó, como se divertían. Y sabían que eso también era interesante para la cámara, no era algo que hacían naturalmente y empezábamos a filmar. Era algo que sabían que eso era parte también del juego. No se tiene que como subestimar la capacidad de las niñas de entender la actuación. Yo creo que lo entendieron muy bien.
Me llamó mucha atención porque los dos personajes abordaban temas delicados, sensibles. Una niña que tiene una enfermedad, con sobrepeso, y la otra niña es un niño trans. Entonces quería saber cómo abordaste este tema con ellas, sobre todo el tema trans. ¿Hubo una preparación para que ella entendiera que este personaje había sido un niño, o se trabajó sobre el guion sin darle mucho contexto? ¿Cómo fue esa de trabajo con ellas, sobre un tema tan delicado como ese?
Ahí como la propia película propone, los niños creo que tienen una sabiduría muy grande y una capacidad de comprensión de muchos temas. Hicimos todo con todo el soporte de la familia, que es muy importante. Además, parte de la selección de las actrices es también una selección de la familia, la familia que está disponible para acompañar toda esta trayectoria.
Acerca de la actriz trans, es una chica trans, entonces yo creo que lo que ha interesado a la familia, porque son las primeras personas en recibir el guion para saber todo el contexto, es que abordamos del tema, no como un espectáculo acerca de eso. Entonces fue una postura que tuvimos en todo el desarrollo del guion, en todo el proceso, que es no limitar el personaje de Sofía a la cuestión de género. Entonces, es algo que yo veo mucho en películas hechas por personas cis que hablan de la cuestión transgénero, es poner ese rasgo como la única característica del personaje, y ahí hacemos eso casi en el opuesto, como lo conocemos, ese no es el gran conflicto de la película, es algo importante y tiene que ser informado, es parte del arco del personaje, pero no es una película que usa los artificios que son comunes. Si es una persona trans, entonces estamos hablando del momento de la transición, estamos hablando de no aceptación, entonces buscamos otro punto de vista. La cuestión de Sofía es la pérdida de su bisabuela, y cómo sería entonces una persona que ahí tiene ese rasgo, y que sí pasa por otra clase de conflicto.
La película aborda un tema que lo encuentro hermoso, que es el tema de la amistad entre dos niñas, pero lo que encuentro también súper emotivo es cómo esa amistad también se traspasa a las madres, que uno podría decir las niñas conectan porque están en una situación que están aburridas, en un hospital, en un contexto difícil, solas y se hacen amigas, pero las madres, que uno ve que de repente pareciera que fueran muy distintas, de mundos muy distintos, y que terminan conectando, también gracias a que tiene historias un poco parecidas, como estar solas, criando, etc., pero además por la amistad de las niñas. Encontré bonita esa mirada acerca de la amistad tanto de las niñas como de las mujeres adultas. ¿Ese fue el punto de partida? ¿Quisiste retratar la amistad desde distintas generaciones? ¿Cómo surgió eso a través del guion?
Buenísima pregunta. Me gusta hablar de ese tema, porque el primero que me ha surgido fue la relación de las dos chicas, como el centro de la película. Yo creo que en todas las películas acabo hablando de la misma cosa, que ese poder del amor, pero que no es el amor romántico, sino las otras clases de amor y de apasionamiento que pasamos en la vida. Creo que encontrar a una persona que va a ser su gran amiga es también un proceso de apasionamiento. En el momento, cuando yo estaba pensando en cómo sería ese universo de los adultos en una película, era como necesario. Están allí las dos chicas, el público va a hacer algunas preguntas, ¿Dónde están los responsables de las chicas? Fue casi como natural, espontáneo, pensar en las dos madres. Porque cuando estás escribiendo un guion, siempre pienso en cómo hacer las cosas de una manera que no se tiene que explicar muchísimo. Entonces yo creo que cuando yo pongo las dos chicas, que son chicas que están ahí con sus madres, que son las cuidadoras de las niñas, y las dos madres se miran, en un momento también se genera esa conexión, sin tener que explicar muchas cosas. A mí me parece raro pensar que son poquísimas las escenas de las madres. Yo creo que en el hospital son como tres escenas solo de las madres. Pero sí se genera esa sensación de que hay un apoyo de una acerca de la otra, hay una amistad, hay una comprensión, porque una se ve ahí espejada en la otra. Yo creo que eso habla mucho acerca de nuestra sociedad, porque en algunos momentos me preguntan ¿Dónde están los padres? Y a mí me gusta devolver la pregunta ¿Dónde están los padres? Entonces, como se ve más en nuestra sociedad, como niñas que cuando los padres no son una pareja, las madres son las responsables. Y cuando se pone eso en otra generación, son las abuelas, y las personas que están alrededor de las abuelas, las tías. Fue un poco involuntario en la historia, pero sí, eso creo que es un comentario también acerca de cómo se organiza la red de cuidado.
Es un tema súper importante, y también de eso me encantó la película, esto de que fueran mujeres, mujeres, mujeres, y efectivamente los hombres no existen, y que las familias están constituidas por mujeres, y esas son las familias. ¿Querías como un poco dejar un mensaje sobre esa potencia, como la importancia de las mujeres como cuidadoras y como las relaciones entre mujeres? ¿Hay como una mirada feminista, podrías decir, en tu cine?
Sí, yo creo que, mi espacio en el mundo, siendo una directora, guionista, mujer también, es una posición feminista, y cuando pienso en películas, en películas que hablan acerca de temas que a mí me interesan, yo no tengo que pensar quiero hacer un tema feminista. Eso es como una de las cuestiones, la manera como nosotras, mujeres, vivimos y nuestras cuestiones es algo que a mí me interesa poner también en las películas.
Entonces, siendo algo que a mí me hace como una tormenta adentro, como automáticamente se va también se transmite a la pantalla. Pero ahí como eso es muy raro, porque no fue como una decisión poner solo mujeres. En el hospital, estoy hablando del cuidado, existe también como algo de cuidado ahí entre las niñas, entre las madres, entonces como una cosa ahí se va relacionando a la otra. A mí me gusta mucho hablar de eso, como de los encuentros, de los amores, que no son los amores románticos. Yo creo que el encuentro también como de mujeres es algo ahí muy potente. Nosotras mujeres sostenemos el mundo. Lo creamos y lo sostenemos, entonces ahí es algo que sí tenemos mucho que hablar.
Cuéntame un poco cómo fue esta coproducción con Chile. ¿Cuál es la participación de Chile? Cuéntame sobre coproducción Brasil-Chile y otros países.
El punto de partida para la coproducción con Chile fue un interés artístico. Yo conocí a Francisca Sáenz, que es la directora de fotografía, en un festival, cuando yo estaba con otro corto. Me quedé con muchas ganas de trabajar con Francisca. En el momento en que tuvimos también el contacto con la productora, que es Rebeca (Gutiérrez) de Pinda Producciones, esos diseños también se parecieron como conectar, porque cuando se hace esa coproducción, se está también integrando la visión de personas que vienen de espacios diferentes del mundo. Ahí me ha parecido que eso se iba completar mucho en la peli. Yo vi una peli de Francisca que ya tenía mucho de ese tema también espiritual, y con algunas escenas que a mí me parecieron como soluciones muy creativas para hablar del espiritual, que es Ceniza Negra, de Sofía Quiroz. Entonces, me pareció que iba a ser una coproducción muy fructífera. Y ahí tuvimos también un compositor de la banda sonora, que es de Chile, que es Alekos Vuskovic. Me pareció también en la película, es uno de los rasgos que a mí me encanta más, que son las músicas. Yo creo que él ha logrado integrar muchos elementos que se conectan con Brasil, y se conectan también con la cultura chilena. Me parece que fue como una buena elección para completar la visión de la película.
Por último, si puedes dejar invitada a la gente a ver la película que se estrena el 6 de agosto en Salas, en Chile.
Yo les invito a ver La naturaleza de las cosas invisibles, que es una película que habla de una manera muy dulce, muy familiar acerca del duelo. Va a estar en los cines a partir del día 6 de agosto. Les invito a ir a la sala de cine con su madre, con su bisabuela, con las mujeres de su familia. No estaré ahí en persona, pero me gustaría saber que esa peli ha tocado también corazones ahí del otro lado del continente. Es una peli muy femenina.
Ficha técnica
Título: La naturaleza de las cosas invisibles
Título original: «A natureza das coisas invisíveis»
Año: 2025
Duración: 90 minutos
País: Brasil, Chile
Dirección: Rafaela Camelo
Guion: Rafaela Camelo
Música: Alekos Vuskovic
Fotografía: Francisca Sáez Agurto
Coproducción Brasil-Chile
Elenco: Laura Brandão (Glória), Serena (Sofia), Larissa Mauro (Antônia), Camila Márdila (Simone), Aline Marta Maia (Bisabuela Francisca)
Estreno: 06 de agosto
Distribuye: Market Chile
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