Entrevista a directora de Tebas Land, Lucía de la Maza: “El texto es una lección de dramaturgia, por eso quise hacerla”

Entrevista a la directora de “Tebas Land”

Lucía de la Maza: “El texto es una lección de dramaturgia, por eso quise hacerla.”


Entrevistamos a Lucía de Maza, directora de la obra escrita por el dramaturgo franco-uruguayo Sergio Blanco. Tebas Land se presentará desde el 4 al 26 de agosto en la sala N1 del Centro Cultural Gabriela Mistral, GAM. Escrita a partir del mito de Edipo, la obra también instala un debate en torno a la responsabilidad de la sociedad ante las víctimas de la marginalidad y la violencia.

Cuéntame como fue el proceso, con esta obra escrita por Sergio Blanco, ¿Es basada en algún caso real?
Eso se lo tienes que preguntar al autor. Estas son pistas. El escribe esta obra que como trabajando un género, o subgénero que es mas bien de la narrativa pero que él lo aplica al teatro, que es su sello y que es de la auto ficción. Significa que el protagonista, el autor, y el narrador a la vez, es el personaje, es el autor, el mismo, es él y no es Sergio Blanco. El tiene varias obras donde explora esto, “La Ira de Narciso” por ejemplo, aquí se llama S el personaje, para en “La Ira de Narciso” es Sergio Blanco, el personaje protagonista. Ese juego, es S pero vive en Paris, uno podría decir que es Sergio Blanco, y eso permite jugar con esto de que puede ser y puede no ser todo verdad o ficción. Eso que al principio uno no sabe si es un preso de verdad, como que a ese yo le agregué una capa más yo soy dramaturga también. y para mi es una obra sobre escribir teatro, es una gran clase dramática.
¿Como llegaste a esta obra?
Había escuchado de la obra. Sergio Blanco vino al Festival Bío Bío hace como dos años, y había escuchado que estaba en festivales circulando. Me habían hablado gente de otros países, que conozco, y estando fuera de Chile en una librería de teatro, la vi y la compré y la leí en el tren. Me obsesioné, me pasa algo con estas obras de Sergio Blanco, que es tan seductora con la auto ficción, como tratan los temas, de una manera tan sutil, tan delicada, que me la leí y después Sergio Blanco vino a Chile hace como dos años por “La Ira de Narciso” y yo conocía a amigos de Sergio, conocí un poco su entorno en Uruguay, pero a él no lo conocía personalmente porque vivía en Paris, y estando él en Chile, vine a su taller, la conocí, conversamos y le dije que me gustaba la obra y quería saber si la podía editar o algo, quería hacer algo con ese trabajo, y de repente surgió así, me tiré a la piscina y le dije ¿lo puedo dirigir? Me dijo si, por supuesto, ahí está. Fue algo que surgió mientras estaba hablando con él,  no lo tenia pensado, yo le dije siento que esta obra está hablando de mi. Siento que estoy conectada con este trabajo. Yo no había visto ninguna puesta en escena. Todo el mundo dice que la puesta en escena era espectacular, la que había hecho él, con actores uruguayos. Entonces empecé a trabajar, empecé a ver posibilidades de financiamiento, de equipo, y llegue al Freddy y al Lucas. Uno postula estos proyectos y resultan o no resultan los fondos. Finalmente quedamos seleccionados en Gam, y eso fue la primera señal que todo va bien, que hay que hacerla. Es un buen trabajo y estuvimos ensayando tres meses. Todo esto pasó en mucho tiempo, yo estuve con Sergio en Córdova, estuve con Sergio en Santiago, porque vino en enero a una actividad de Stgo off, y estuve con el en Montevideo, fue un poco casualidad, y todos estos viajes que hizo para acá coincidimos o generamos ciertas condiciones para que pudiéramos conversar mucho sobre la obra, y sobre las ideas que yo tenia previas al ensayo y al trabajo con los actores. Sergio me dijo algo que fue muy cierto: “Vas a ver cuando empieces a ensayar, la obra se va a dar sola, con buenos actores, con mucha buena disposición, no hay que darle muchas vueltas”. Me dijo que revisara el tema Uruguayo, la forma de hablar eso también lo trabajamos harto con los actores. Empezamos a ensayar con Freddy y Lucas. Sumé a Soledad Gaspar que es mi asistente de dirección y que es súper importante porque es como mi eco. De repente tengo una idea, y la Sole me dice no, me parece esto. De repente la dejo a ella que trabaje con los actores, porque también estoy a cargo de la producción, entonces de repente tengo que mirarlo un poco como global, que el video, que la construcción de la jaula. Hicimos un súper buen equipo con la Sole. Se sumó ahí también desde las primeras, la Andrea Contreras, que es diseñadora y que le di la misión de unificar esto, porque le dije: Hay una jaula, hay un escritorio y están estos dos personajes que, ya hay algo que está pre determinado en la obra y escrito, que están vestidos de una manera, le dimos una vuelta y quedó esto. Esta visualidad como muy simple, centrada en las actuaciones, centrada sobre todo en la relación de los personajes. Se sumó al final Pablo Mois, que hizo los audiovisuales y la iluminación. Estuve mucho rato ensayando con todo en mi cabeza, pero ensayamos sin nada, de repente el 31, recién, llegó todo. Estuvimos en todos los ajustes esta semana, y lo que ya estaba pasando en los ensayos, en las relaciones entre los dos actores, en la comunicación entre los personajes, los temas, la cercanía, ya estaba hace un rato. Eso para mi es lo central. Se ve espectacular la puesta pero hubo un trabajo muy importante de ellos. A pesar de que yo estoy como directora, es un trabajo que se hizo muy en colectivo. 
¿Como manejaste el tema de las capas? Sobre todo del personaje del Lucas Balmaceda, un desafío gigante para él hacer dos personajes en uno. ¿Cómo fue ese proceso? 
Empezamos a trabajar primero solo con Martin, y en algún momento se hizo necesario que entrara el otro personaje, que entrara Federico. Además que ambos personajes, uno dice pero son dos personajes, ¿o es todo una construcción del autor? También empieza a ver unas coincidencias extrañas. Es una obra que está escrita tan bien que era difícil cortar. Si es que había que cortar.  Finalmente uno entra en el juego y Sergio nos conduce con este texto maravilloso, para mi es una lección de dramaturgia, por eso quise hacerla.  Primero por los cuestionamientos, por el proceso creador, pero al momento de hacerla empiezan a aparecer todos los otros temas, los temas de los niños, del Sename, los niños faltos de amor, la cárcel también como ¿que hacemos?, ¿como nos hacemos cargo de esa gente que está ahí?, como dice el autor, les damos unos talleres, y nos quedamos tranquilos y nos vamos para la casa, pero finalmente, o los educamos o nos hacemos cargo, ¿que hago con el? ¿le ayudo? ¿le enseño cosas? Tiene que ver con Sergio Blanco. Lo he ido conociendo en lo personal, su generosidad de pasarme este texto fue impresionante. Estoy súper agradecida de eso.
¿Ves alguna referencia o conexión con “A Sangre Fría”?
Si y no. Quizás hay una cita, pero siento que es otra cosa. Sergio siempre contaba que esta obra nace primero de haber visto a unos chicos jugando en una cancha de básquetbol y decía: que bonito espacio para hacer una obra de teatro, por eso esa pregunta que hace: ¿cuando se empieza a escribir una obra de teatro? Que son preguntas que uno, los dramaturgos, no se si los actores viven los mismos procesos, pero como yo soy sobre todo dramaturga, aunque no esté todo el rato escribiendo, es estar viendo y viviendo todo como potenciales espacios, potenciales conflictos para una obra de teatro. 
¿Que fue lo mas complejo de hacer este montaje?
El desafío era enorme. El desafío de tomar este texto que empezó a irle bien en premios en Londres, premios en Timbre 4 en Argentina, compromiso de hacerlo en Brasil, y la versión española, y de repente yo me interesé por este proyecto porque es una obra que me cautivó de leerla. No había visto ninguna puesta en escena. De repente la obra crece por si sola, como fenómeno en otras partes, y yo digo: tengo una tremenda responsabilidad, si hago un bodrio soy un punto negro de los éxitos de esta obra. Estábamos muy asustados por eso, obviamente todo el equipo, era súper grande el desafío, pero tratamos de tener la calma de hacer bien la pega, que era encontrarle verdad, corazón a esta historia, y esta relación de estos personajes. Para mi esta es una historia sobre un encuentro de dos seres humanos en un lugar tan raro e inhóspito como una cancha de basquetbol en una celda. Dos personas que no tenían por qué cruzarse. Un autor que va a escribir una obra, pero en el fondo sale con una experiencia significativa vital que no esperaba. Para los dos, creo que los dos son protagonistas. A pesar de que comencé con el autor con el tema de la autoría, de los procesos creativos, como el primer punto de partida. Pero uno un va viendo las capas, y el tema de la tragedia, la relación con el padre, en general uno empieza a replantearse o a mirar desde otro lugar la relación con su propia padre, todos estos Mozart, Dostoievski, los hermanos Karamazov, Kafka, son puras citas a genios que han vivido una relación conflictiva con sus padres, entonces uno dice, ¿es un genio gracias a que tuvo esa relación? o ¿es a pesar de ello?  Son temas que van apareciendo. También hasta en las cosas mas frívolas, como los caprichos de un autor, entonces son cosas que han ido apareciendo. Al final nos dimos cuenta por qué y fue el momento que se empiezan a juntar todas las piezas.
El tema de romper la cuarta pared, de hablarle directo al público,  es un momento que produce cierta confusión en el público. ¿Cómo trabajan ese elemento?
El texto es así y fuimos súper respetuosos con el texto original. Los cortes son cortes como de ritmo también porque en la escena hay cosas que se necesitan avanzar un poco más rápido, y la adaptación al chileno. Pero tratamos de ser súper respetuosos, en esos momentos también, son muy importante. porque el tiempo de la obra es el presente. Es agosto 2017. Es el momento en que transcurre esta obra. El autor nos está contando como la hizo. Hay un momento en que Federico está en el presente también. Hay otros momentos que están contando cuando ensayaban. Al final esto es el presente, esto es pasado, pero hay un momentos en que esas fronteras no obstruyen el relato de la obra, solo estamos viendo como se construye una relación entre dos seres humanos que parten con una cosa casi laboral y terminan teniendo ambos una experiencia que no olvidan y que los marca para siempre. 


TEBAS LAND
Dramaturgia: Sergio Blanco
Dirección: Lucía de la Maza
Asistente de dirección: Soledad Gaspar
Elenco: Lucas Balmaceda / Freddy Araya
Diseño Integral: Andrea Contreras
Sonido: Simón Cottet
Iluminación y audiovisuales: Pablo Mois
Diseño Gráfico: Paola Irazábal/Estudiopi
Fotografía Afiche: Constanza Rodríguez
Prensa: Marcela Piña

4 al 26 Agosto
Mi a Sá – 20.30 h

Centro GAM (Av. Libertador Bernardo O’Higgins 227, Santiago)
Sala N1 (edificio B, piso 2)
$ 6.000 Gral.
$ 3.000 Est. y 3ed.
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