Entrevista a las artistas del colectivo RACO Fernanda Radetich y Cecilia Coddou: «La idea es fortalecer la escena del arte que trabaja con comunidades»

Por Paula Frederick

Fernanda Radetich y Cecilia Coddou trabajan hace casi diez años en proyectos de arte junto a comunidades, en Chile y en el extranjero. El martes 27 de octubre inauguran el 2° Encuentro RACO con una conferencia gratuita del curador francés Nicolas Bourriaud y de Denise Elphick, directora del Museo Violeta Parra. Conversamos con ellas sobre su trabajo, sobre lo que queda cuando un proyecto termina y sobre lo que significa tener a Bourriaud en este encuentro.

Desde Yungay Editado (2017) hasta Ci Vediamo Dopo (2025), en un pueblo de montaña cerca de Roma, RACO ha desarrollado proyectos en Chañaral, Antofagasta, Madrid, São Paulo y Almería. En todos, se parte de la misma idea: que la obra surja de las relaciones con las personas de cada lugar. La segunda edición de su encuentro se realizará entre el 27 y el 30 de octubre en la Biblioteca Nicanor Parra de la UDP, el Centro Cultural La Moneda y el Centro Cultural de España.

En su web dicen que no hay una fórmula única para colaborar, pero que hay preguntas que se repiten. ¿Cuál es la que vuelve siempre?

Fernanda Radetich: Aparece antes de que el proyecto empiece, cuando lo estamos pensando y armando las redes para hacerlo posible. Es cómo ampliar nuestro campo de acción y, al mismo tiempo, el de los artistas y proyectos con los que colaboramos. Para nosotras, un proyecto se vuelve interesante por las relaciones que se forman en el camino. Y en la práctica eso tiene que ver con personas que no están en el circuito tradicional del arte: museos, galerías, instituciones. Buscamos en ellas otras verdades y las ponemos en relación con las que circulan en esos espacios.

¿Hay alguno que haya seguido sin ustedes?

Cecilia Coddou: El caso más claro es Licenza, en Italia. En 2025 hicimos una residencia en L’Aquila Reale, un centro de arte y naturaleza en Civitella di Licenza, un pueblo de montaña en el valle del Aniene, cerca de Roma. Es una comunidad pequeña que ve llegar e irse a muchos artistas cada año. En procesos de residencia artística, la relación suele ir en una dirección: las personas abren sus casas y sus historias, y el artista después se va y sigue con su obra. Quisimos invertir eso. Para cerrar la residencia amasamos pasta para 40 personas dentro del Museo dell’Aquila Reale, junto a vecinos y otros residentes. Nos interesaba pensar el museo como un lugar donde la cultura puede suceder aunque no tenga que ver directamente con el arte. Fue una forma de agradecer, esta vez desde los artistas hacia la comunidad. La Associazione di promozione sociale di Civitella nos prestó ollas, cocinillas y mesas, y nos ayudó a cocinar. Llegaron personas de todas las edades y cada una trajo algo para compartir. Nos sentamos en una mesa larga a comer y conversar. Lo llamamos 1° Incontro di Arte e Comunità / Pranzo sociale. Hace unas semanas, los nuevos residentes, artistas de Italia y de Chile, hicieron junto a L’Aquila Reale el 2° Incontro di Arte e Comunità, a su manera: con juegos de movimiento, poesía, música y canto. En su publicación, L’Aquila Reale lo describe como una forma de patrimonio vivo, algo que no solo se conserva, sino que se cultiva junto a la comunidad. Que una idea que armamos entre todos (artistas, vecinos y la asociación de Civitella) siguiera sin nosotras fue la primera vez que nos pasaba algo así.

En el Encuentro RACO trabajan juntos artistas y encargados municipales de cultura de distintas comunas. ¿Qué buscan con ese cruce?

F.R: Cuando un artista llega a un lugar que no conoce, ese desconocimiento tiene algo valioso. No sabe las dinámicas ni las costumbres, y eso permite que aparezcan ideas y relaciones nuevas. No se trata de ignorar lo que ya pasa en el lugar, que siempre es mucho. Las mesas de codiseño siguen esa lógica. Ponemos a trabajar a alguien que no conoce un problema con alguien que sí lo conoce: un encargado municipal que trae a la mesa una situación real de su comuna. El artista aporta herramientas creativas para proponer activaciones, y en el camino se suma a la comunidad. Lo que nos falta, y queremos empezar a explorar, es implementar lo que se diseña en esas mesas. Los artistas con los que trabajamos tienen en común el interés por vincularse con comunidades, con distintos grados de participación: desde comunidades que participan hasta comunidades que deciden o proponen. A veces buscan cambios grandes; otras, pequeños gestos.

Cuando contaban lo de la pasta pensé en Rirkrit Tiravanija cocinando en galerías, uno de los ejemplos de Estética relacional. ¿Por qué invitar a Bourriaud a un encuentro sobre arte y comunidades?

C.C: Tiene que ver con las redes que queremos construir para fortalecer la escena del arte que trabaja con comunidades. Bourriaud es conocido por Estética relacional, pero su pensamiento ha seguido avanzando. Hoy no habla solo de las relaciones entre personas, sino también de nuestra relación con el entorno, con lo no humano y con las infraestructuras, en lo que él llama capitaloceno. El arte ha vivido una transformación parecida. Antes, la relación del artista con las personas era la de un público frente a su obra. Hoy muchos artistas salen del taller para trabajar con otras culturas, porque cada barrio tiene la suya, y con temas como la ecología o la educación. Cristian Ochoa, que participó en el encuentro del año pasado, hace talleres para que niños y niñas conozcan el río de su territorio, se encariñen con él y lo cuiden en el futuro. Esa es una estrategia propia de un artista. Para nosotras, tener a Bourriaud es un honor y también un apoyo para esta escena. Además, en otros contextos este tipo de arte circula por museos y galerías; en Chile, muchas veces se queda en el proceso con la comunidad.

Este año el encuentro pasa por la UDP, el Centro Cultural La Moneda y el Centro Cultural de España. ¿Buscan que estas prácticas lleguen a los espacios de exhibición?

C.C: Como una posibilidad, no como una obligación. Nosotras hemos expuesto poco, en parte porque en los fondos de creación cuesta explicar que un proceso así puede ser una obra. Trabajar con comunidades requiere tiempos que no son de producción: estar con las personas, conversar, juntarse en una plaza. Ese tiempo suele entenderse como mediación o como residencia. Hay artistas que no quieren estar en esos circuitos, y está bien. Pero quien quiera debería poder participar en una exposición, y no solo en curatorías sobre arte y comunidad. Para eso se necesitan producción, espacios dispuestos a recibir estos proyectos y visibilidad: mostrar que son procesos que quedan registrados y que tienen valor.

La jornada inaugural la comparte con Denise Elphick, del Museo Violeta Parra. ¿Por qué ella?

F.R: El Museo Violeta Parra tiene un trabajo sostenido con su barrio, con proyectos como la Cocina de Violeta y el programa de residencias Museo Habitado, que invita a artistas y colectivos a desarrollar propuestas vinculadas con el barrio y sus comunidades. Denise va a hablar desde esa experiencia institucional: cómo un museo puede reconocerse parte de su entorno y dejarse transformar por lo que pasa afuera.

El formulario permite inscribir cursos completos. ¿A quién se imaginan en el auditorio?

C.C: Nos imaginamos estudiantes y docentes, artistas, investigadores, curadores, equipos de espacios culturales y personas interesadas en las temáticas del encuentro. La inscripción de cursos y grupos de estudio o de trabajo busca que puedan vincular estas conversaciones con sus propios procesos de trabajo. Nos importa que conocer el trabajo del Museo Violeta Parra y las ideas de Bourriaud sea una experiencia compartida, que permita salir del aula, y luego retomar esas reflexiones en clases o en sus espacios de trabajo.

Si estuvieran en el público, ¿qué le preguntarían?

F.R: Es difícil decirlo de antemano. Bourriaud fue un referente importante en nuestra formación, y que hoy sea parte de este encuentro es un honor. Se siente como cerrar un ciclo y, al mismo tiempo, abrir otro, porque lo que escribe ahora nos invita a pensar estas prácticas desde otros lugares. Más que una pregunta, nos interesa escuchar cómo ha ido cambiando su pensamiento y ver qué nos deja para nuestro trabajo como artistas y como gestoras.

¿Qué viene para RACO después del encuentro?

C.C: En noviembre vamos a Chiloé para trabajar con el MAM Chiloé, en Castro. La idea es cruzar la colección y los archivos del museo con la comunidad, empezando por las personas que viven cerca. Vamos a seguir probando metodologías de acercamiento y de codiseño, que también son metodologías creativas.

¿Y qué le dirían a quien está dudando si ir el martes?

C.C: Que vaya. La conferencia tendrá un espacio de preguntas y también de conversación, para que las personas puedan comentarle ese libro o esa idea que les quedó dando vueltas. Para muchos de nosotros ha sido un pensador que ha enriquecido nuestro trabajo. Y quien no lo conozca va a encontrar a alguien que piensa temas actuales desde distintas disciplinas. Es una buena oportunidad para actualizar nuestras ideas.

Conferencia Nicolas Bourriaud y Denise Elphick – 2° Encuentro RACO

Martes 27 de octubre de 2026, 16:00 a 18:30 horas
Auditorio Biblioteca Nicanor Parra UDP, piso -1. Vergara 324, Santiago (Metro Los Héroes o Toesca)

Gratuita, con inscripción previa y cupos limitados. Inscripción individual o por curso o grupo
Inscripciones:https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScZkBCsUCb8kfJUp8MFwxacA4gLAve-05TkhhxbAyPqc85spg/viewform

Organiza: RACO
Financia: Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio
Colaboran: Dirección General de Estudios Generales, Archivos y Cultura UDP, Centro Cultural La Moneda, Centro Cultural de España

Más información en:
Sitio web:
https://www.racoproyecto.com
Instagram: https://www.instagram.com/racoproyecto/
Encuentro RACO 2026:
https://www.racoproyecto.com/encuentro-raco/encuentro-raco-2026
Programa 2026: https://www.racoproyecto.com/programa-raco-2026

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