Por Gabriela Bravo desde Paris
¿Qué pasaría si un día se despiertan solos en una nave espacial, sin saber dónde están, quiénes son y para dónde van? Así comienza Proyecto Fin del Mundo, una película de ciencia ficción que pone en escena a Ryan Gosling en el rol de Ryland Grace, un científico que debe viajar al espacio para tratar de resolver el problema de la extinción de los soles de la galaxia.
Basado en el libro Proyecto Hail Mary del escritor estadounidense Andy Weir, la cinta aborda el tema de la supervivencia de la especie humana frente a un futuro apocalíptico: un sol que está perdiendo su potencia y que hará bajar las temperaturas de 15 grados en la tierra. La última esperanza es que Ryland Grace, único sobreviviente de la expedición, tenga la capacidad de encontrar una explicación y una solución para este fenómeno cósmico.
Sin embargo, en medio del espacio el científico se encontrará con un extraterrestre que experimenta las mismas dificultades que él: su mundo se esta extinguiendo y lo han enviado a salvarlo. Así, un humano y un extraterrestre – llamado Rocky-, deberán mutualizar sus recursos y conocimientos para tratar de salvar a los suyos.
La cinta está dirigida por la dupla Phil Lord y Christopher Miller, quienes se conocen hace bastante tiempo y han colaborado juntos en películas como Lluvia de Hamburguesas, La Gran Aventura Lego y Comando Especial.
En esta oportunidad los directores ponen el foco en la cooperación como un acto de salvación, introduciendo la imagen del extraterrestre como un agente desconocido, pero afable, dispuesto a trabajar en conjunto con un humano por un bien superior.
Proyecto Fin del Mundo apuesta por una fórmula probada y comprobada por el cine hollywoodense: una mezcla de aventura, humor, ternura en un ritmo sostenido, que no permite ni la reflexión ni el aburrimiento.
Culturizarte tuvo la oportunidad de conversar en exclusiva con los directores de Proyecto Fin del Mundo
En las películas sobre extraterrestres, los seres humanos suelen tener miedo de ser atacados, los ven como una amenaza. Pero en esta, es la cooperación la que permite tener alguna esperanza de salvar el universo. ¿Ven algún paralelismo entre la situación que está viviendo Estados Unidos con ICE y los “aliens”, como son llamados los migrantes en Estados Unidos?
Christopher Miller: Creo que, de alguna manera, siempre es algo universal: tener empatía unos por otros, comunicarnos y encontrar una manera de cooperar es algo que nosotros, como seres humanos, naturalmente podemos y deberíamos hacer. Y si lo hacemos, podemos lograr cosas que parecen imposibles. Así que siempre es bonito tener una película que nos recuerde de lo que somos capaces.
Phil Lord: Es una película sobre la cooperación y sobre aprender a percibir el mundo a través de la experiencia de otra persona. Por eso no es casual que tengan que aprender cómo Rocky ve el mundo. Mostramos al público en primera persona cómo se ve cuando Rocky está escuchando y percibiendo con su sonar.
C.M: En la historia que ocurre en la Tierra, personas de todo el mundo se reúnen para resolver un problema. Y en el espacio tienes a estos dos seres que no podrían ser más diferentes: no hablan el mismo idioma, no tienen la misma cultura, ni siquiera respiran el mismo aire. Pero aun así tienen que encontrar una manera de hallar un punto en común y entenderse para poder resolver el problema.
¿Cuál fue el mayor desafío al hacer esta película?
P.L: ¿Qué no fue un desafío? Lo que pasa con un equipo de rodaje es que prosperamos ante los obstáculos. La novela de Andy Weir y el guion de Drew Goddard crearon muchas oportunidades para hacer cosas difíciles. Teníamos que contar la historia de dos personas que se van conociendo, pero durante toda la película hay una barrera entre los dos personajes principales. Greg Fraser, que es un director de fotografía increíble, nos ayudó a convertir eso en una ventaja, creando muchas oportunidades visuales con todos esos reflejos y todo ese vidrio, tratando de descubrir cómo hacer que se viera hermoso a pesar de ser una barrera. Así que cada obstáculo que teníamos en la película —ya fuera descubrir cómo representar la gravedad cero o usar marionetas y animación por computadora para dar vida a Rocky— siempre lo enfrentábamos con una gran sonrisa. En un momento, Paul Lambert, el supervisor de efectos visuales, y Greg nos miraron y dijeron: “Esta es la película más compleja que hemos hecho”. Y acababan de terminar dos Dune. Y lo dijeron con la mayor sonrisa en el rostro. Cada día lo pasábamos de maravilla juntos, encarnando el espíritu de la película e intentando resolver problemas.
¿Cómo fue trabajar con Ryan Gosling y Sandra Hüller?
P.L: Dos estrellas de cine ofreciendo actuaciones de estrella de cine, interactuando entre sí. Fue exquisito.
C.M: Ambos se admiraban mucho, tanto como actores como personas, y claramente querían hacer un buen trabajo el uno para el otro. Parecía que se impulsaban mutuamente hacia arriba, y de ahí surgió una química increíble y muchos matices maravillosos.
¿Cómo lograron la química entre el personaje de Grace y Rocky?
C.M: Fue un proceso de varios pasos. Pasamos mucho tiempo con Neal Scanlan y el equipo de Creature Shop diseñando a la criatura, haciéndola atractiva e interesante desde distintos ángulos y dándole grabados en su cuerpo como signos culturales. Tenía un anillo de matrimonio, un escudo familiar en los brazos y una insignia de misión en el cuerpo. Así que tenía muchos detalles interesantes. Luego encontramos a James Ortiz, el titiritero principal, y a su equipo de titiriteros —a quienes llamábamos los “Rocketeros”— que le dieron vida y fueron compañeros de escena para Ryan todos los días. Además, James también hacía la voz de Rocky, así que podían interactuar y reaccionar entre sí de forma espontánea y natural. No creo que hubiera sido lo mismo si Ryan hubiera estado hablando con una pelota de tenis en un palo.
P.L: Nuestro trabajo era asegurarnos de que Ryan siempre tuviera un compañero de escena, incluso si estaba solo.
C.M: Además, había un increíble equipo de animación que terminó realizando aproximadamente la mitad de los planos: la mitad fue con marionetas y la otra mitad con animación. Pero incluso cuando era animado, James seguía allí y el muñeco también, solo para que Ryan tuviera algo a lo que reaccionar. Y la última parte es Ryan Gosling, uno de los grandes actores de nuestro tiempo, haciéndote creer que Rocky es real, porque él cree que es real y se preocupa por Rocky. Entonces tú también te preocupas por Rocky, y esa relación se convierte en el corazón de la película.
¿Creen que la ciencia puede obligar a alguien a hacer algo incluso en contra de su voluntad por el bien de la humanidad?
P.L: Esto es algo que Andy Weir siempre ha dicho: si alguien se cae en la calle y se le caen las bolsas del supermercado, el instinto de la mayoría de las personas es ayudarle a levantarse, recoger sus cosas y preguntarle si está bien. Si alguien no lo hace, todos reaccionamos negativamente. Eso nos dice que nuestro instinto como animales es cooperar y ayudar. La especie de Rocky tiene un instinto de supervivencia en el que se vigilan mutuamente mientras duermen; no pueden sobrevivir unos sin otros. Y creo que eso es una declaración hermosa sobre de qué somos capaces y cuál debería ser nuestro estado natural.
Como una espectadora chilena debo confesar que me impresionó y emocionó mucho que usaran la canción Gracias a la Vida de Violeta Parra en la versión de Mercedes Sosa en la película. Quisiera saber ¿cómo descubrieron esta canción y por qué decidieron usarla?
P.L: Tenemos a un gran supervisor musical llamado Keir Lehman, que es ecuatoriano, y con su equipo estuvimos buscando canciones que hicieran que la película se sintiera como un mixtape del planeta Tierra. Por eso tenemos, por ejemplo, una canción maorí de despedida y Patta Patta sonando en la escena del Home Depot. Yo soy cubano-estadounidense y me encanta escuchar español en las películas, así que tratamos de incluirlo en todas partes donde pudimos dentro de la película. Finalmente encontramos un lugar perfecto para usar la canción. Es una forma de decirle adiós al planeta. También es una especie de agradecimiento por todas las experiencias que ocurren en la historia.
Ficha técnica
Título: Proyecto Fin del Mundo/ Project Hail Mary
Género: Drama
País: Estados Unidos
Año: 2026
Duración: 157 minutos
Director: Phil Lord y Christopher Miller
Elenco: Ryan Gosling, Sandra Hüller, James Ortiz
Distribuidora: Andes Films
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