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miércoles, diciembre 7, 2022

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Entrevista a protagonista de «¡Parlamento!» Francisco Sánchez: «El gran aprendizaje es que no conocemos nuestra historia»

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Por Galia Bogolasky

Entrevistamos al actor y dramaturgo de la compañía Tryo Teatro Banda que está presentando un ciclo especial en Teatro UC para conmemorar sus más de 20 años de trayectoria y que contempla tres de sus montajes: ¡Parlamento!, Pedro de Valdivia: La gesta inconclusa y Capac Ñan: El camino del Inca en Chile.

Le preguntamos a Francisco Sánchez sobre ¡Parlamento!, espectáculo unipersonal dirigido por Andrés del Bosque que se basa en los acuerdos de paz entre mapuche y españoles durante la Guerra de Arauco, llevándonos hasta la celebración del Parlamento de Quilín (1641). Con técnicas de la juglaría, Sánchez representa a los numerosos personajes de este episodio histórico y establece un parlamento con el público.

Esto fue lo que el actor nos contó acerca de la obra

¿Cómo nació la creación de ¡Parlamento!?

Hace muchos años yo tenía ganas de hacer un unipersonal, que es un tipo de espectáculo donde hay un solo actor haciendo de todo. Para eso trabajé con Andrés Del Bosque, que es un gran director, actor, dramaturgo, profesor y con José Araya también, que es un director y actor, como asistente de dirección de Andrés y con Pablo De La Fuente, con Gabriela Gonzalez, con un equipo bastante grande de artistas. Fue muy curioso porque el tema que elegimos para hacer el unipersonal era el parlamento de Quilín. Porque montando todas las otras obras de Tryo Teatro Banda que hablan de la historia antigua Cautiverio Feliz, La Araucana, Pedro De Valdivia, aparecía todo el rato en la historia este parlamento, este momento en que los españoles y los mapuches se reunieron para intentar terminar la guerra. Era muy curioso intentar hacer un parlamento con una sola persona, con un solo actor. Ahí fue surgiendo la idea de la performance del bufón, del juglar que entabla este parlamento con los espectadores.

Tú también participaste de la dramaturgia y obviamente eres el protagonista y actor de la obra principal. ¿Cómo fue para ti este proceso creativo, desde escribir la obra hasta la etapa de interpretarla?

La dramaturgia que hacemos en Tryo Teatro Banda tiene más que ver con las improvisaciones, con la actuación. Porque nosotros no tenemos un texto escrito previo, nosotros tenemos una idea previa y tenemos hechos históricos previos. Investigamos, leemos, elegimos vamos a contar de a que, de acá, tales personajes, esto es lo que pasa, como los cómicos de la comedia del arte antigua que salían a improvisar al escenario, sobre una base de acciones, pasa esto, pasa esto otro. Entonces la dramaturgia, tiene mucho que ver con la investigación y con seleccionar los elementos que uno quiere contar. Luego viene la improvisación, de la cual sale todo, la música, los movimientos, la cosa plástica y las palabras. Finalmente, el texto se escribe al último, es lo último que sale. Para mí ha sido una experiencia maravillosa, es un desafío como actor también, estar solo en el escenario. Además, haciendo tanta cosa, porque de mi depende que caigan los papeles, ejecutar todo y hay un gran riesgo digamos que algo falle, aunque hay un gran equipo detrás, ellos no están en el escenario, ellos trabajan, dejan todo montado, como se ve acá atrás, los papeles y todo y luego no están. Es una obra de harto riesgo. A mí también me motiva mucho poner el tema del parlamento de Quilín en el tapete, en la discusión.

La obra es muy contingente con respecto a todo lo que pasó con el proceso constituyente, sobre personas poniéndose de acuerdo escribiendo un texto fundacional para el país. ¿Cómo lo ves con respecto a lo que ha estado ocurriendo con la contingencia? porque la obra fue escrita previo al proceso constituyente.

A partir del año 2010, del Bicentenario, sucedió una gran tendencia del teatro y las artes de hablar de lo que somos, que es lo que somos. Para mí, el gran aprendizaje es que no conocemos nuestra historia. Todo lo que la mayoría de la gente pensamos y creemos de la historia, de los mapuches, de O’Higgins, de los españoles, es una suma de cosas repetidas, que no tienen mucho asidero real. Te das cuenta cuando estudias la historia, desde un punto de vista de querer saber, querer aprender. El hecho de que existió este parlamento, que se firmó un tratado, que lo firmó el rey, donde a los mapuches le entregaba autonomía dentro del reino de Chile, eso te dice lo que se ha estado buscando los últimos años, lo del reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas, ellos ya lo tenían antes, no es un invento de último minuto. Es recuperar un rango que tuvieron en una administración anterior de este mismo país, que se llama Chile, que antes era una capitanía de un imperio y ahora es una República. Básicamente es tratar de conservar un estatus que se tenía y que eso ayudaría a remediar un montón de injusticias que existen en nuestro país. Entonces, revelar que existe este tratado y que este tratado se ningunea por los historiadores, por los políticos, por ejemplo, yo soy súper estudioso de Diego Barro Arana, me encanta. Pero Barros Arana no les da a los Mapuches ninguna chance de nada. Todo lo que le motiva a los Mapuches es las ganas de matar, de robar, de saquear, de violar, entonces tu dices ya pero como tanto, si algunas motivaciones tenían también, entonces ahí te empiezas a dar cuenta como está construida la historia de Chile, cómo se nos cuenta.

Cuéntame de este interés de Tryo Teatro Banda de abordar la historia de Chile de una manera muy didáctica, muy lúdica, que tiene un fin educacional súper importante, ¿Por qué el interés en esas temáticas?

Hay un interés como toda gente de teatro, queremos contar historias, el teatro es contar una historia, de alguna manera, presentar un tema, desarrollar una idea. Entonces cuando te pones a ver las obras de Shakespeare o teatro griego, casi todos los dramaturgos cuentan lo que pasa en sus países, lo que pasa en su tiempo. Entonces yo decía; ¿Por qué nosotros estamos por la mayoría? esto es hace muchos años, mucho teatro norteamericano, europeo y nosotros. Yo trabajé en las Siete Vidas del Tony Caluga cuando era muy chico, un espectáculo de Andrés Del Bosque, que era la historia de Tony Caluga, entonces vi que se podía hacer una obra de teatral en base a la historia de Chile. También dándome cuenta cómo es Chile, en el fondo desconocemos la historia y lo importante que es conocer la historia, por tanto, en mi cabeza se unió la idea de tomar la historia de Chile, para encontrar temas para contar. También tiene mucho que ver con la biografía haber ido al carnaval de Oruru en Bolivia muchas veces, haber ido a La Araucanía muchas veces. También tener cierta sensibilidad y gusto por el tema de la constitución mestiza de Chile, porque yo siento que una de las grandes grietas es el mestizaje. Cuando uno estudia mucho la historia se empieza a dar cuenta que esta cosa de los indígenas, al blanco, al mestizo, como que le incomoda. Yo veo que hay un drama, ahí hay un tema teatral, un motivo y ahí se abre como abanico. Todos los compañeros y compañeras del Tryo Teatro Banda comulgan con ese espíritu.

Esta obra podría ser muy atractiva para los estudiantes, para los niños, que sostiene muchos elementos muy entretenidos, visuales, para aprender sobre nuestra historia, pero la obra es para todo tipo de público, totalmente transversal. Cuando estás en el escenario, ¿estás pensando en ese público infantil o estás pensando en un público amplio?

Como actor y nosotros, como compañía, hemos tenido mucha experiencia de teatro para niños, teatro familiar. Está esta obra, El Gato con Botas es para los niños y para los papás y profesores y el Cautiverio Feliz es para los jóvenes, La Tirana es para los niños y La Araucana es para los grandes, El Caicai es para los niños, como que empezó todo el público a ver la obra, empezábamos a sentir que podíamos. El actuar para los niños requiere de ciertas técnicas y ciertas formas que se empezaron a permear al otro teatro, empezaron como a compartir las aguas. Nos empezamos a dar cuenta que no había que hacer tanto esa separación. Los niños, los jóvenes, los adultos pueden ver básicamente la misma obra. A los niños hay cosas que le atraen más, cosas que le interesan más, que les llaman más la atención y los adultos, todos somos niños, no hemos dejado de ser el niño que éramos. Tratar de compartir esos ingredientes nos han permitido, que a nuestras obras, puedan llegar papás con niños, por ejemplo, niños con papás. Nosotros no podemos hacer Parlamento para doscientos niños de segundo básico, para eso tenemos obras especiales como El Caicai, Afro Chileno, La Tirana, pero puede ir un papá con su hijo de 7 años si y la ve y la disfruta, la entiende, sale haciendo preguntas. En lo personal estoy cada vez más interesado en un teatro para todos, que en el teatro ojalá que no haya especificación de edad, que la tiene que ver naturalmente, porque los más chiquititos, por ahí si hay cierto tipo de contenido o de ruido, sonidos fuertes, por ahí no les conviene. Tengo el ideal de ese público general, que vengan todos nomás.

Yo sé que tienes mucha experiencia con el tema, ¿Cómo es para ti interpretar una obra unipersonal donde toda la fuerza y toda la energía recae sobre ti? Tienes que actuar, cantar, tocar instrumentos, pintar, decir un texto bien complejo, etc.

Disfruto mucho la escena con mis compañeros y compañeras, estar solo es una experiencia que es buena, pero que a mí me gusta estar con más gente. Además, Parlamento es una obra que tiene mucha performance. La performance es cuando el actor no solo está interpretando a un personaje, si no que está haciendo cosas, además de actuar un personaje, por ejemplo; pintar, tocar música, mover objetos. Es un riesgo grande siempre antes de partir estoy un poquito nervioso, como que no falle ningún mecanismo, hay mecanismos que están puestos ahí para que yo tenga tiempo de ordenar las cosas atrás, por ejemplo, entonces el mecanismo falla, porque a veces falla, todo ese tiempo que tenía, ya no lo tengo. Algunos imanes que van pegado a un papel, que a veces se me han caído o los instrumentos también como corro, salto y todo, tengo que tocar instrumentos de viento que son súper delicados, después de correr, por ejemplo. Siempre hay un riesgo previo a que no estoy solamente interpretando un personaje, estoy haciendo una montonera de cosas y todas tienen que calzar. Una vez que empieza la obra que ya vamos en camino, ya se me olvida y lo disfruto y lo paso muy bien. Es bueno porque es un formato que todo actor y actriz debería tener su unipersonal. Es una experiencia de teatro, de actuación que yo se la recomiendo a todos.

¿Cuál es el mayor desafío para ti en todo este proceso, durante la obra?

Hay muchos desafíos, tocar bien los instrumentos, por ejemplo. Yo creo que todos los actores y actrices me van a entender, es no desconcentrarme de la interpretación actoral, por tanto, estar haciendo cosas con objetos, con instrumentos, con papeles, descuidar la narrativa dramática que estoy llevando delante. Yo creo que ese es un desafío grande, porque uno, como actor tiende a veces a mecanizarse, a repetir nomás y para que el teatro realmente produzca su efecto mágico, uno tiene que pasar por sus emociones, por su biografía, para que lo que uno entrega, tenga carne, carne espiritual, carne afectiva, intelectual. También hablo mucho, entonces no enredarme. Un desafío es mantener el trabajo de la compañía. Con Carolina González, que es la productora de la compañía, la fundamos hace 22 años y es un desafío permanente mantenerla activa, sobre todo en este país y sobre todo en esta época. Entonces eso es un desafío, junto con el arte, la producción, que la cosa funcione.

Esta obra la están presentando en el marco de un ciclo de Tryo Teatro Banda en el Teatro UC, con distintas obras de ustedes que han realizado en distintos momentos ¿Cuál es el significado que tiene?

Es un ciclo que se va a realizar en un lugar que queremos mucho, que es el Teatro UC, donde hemos estado, yo estudié en la escuela de Teatro UC, algunos de los compañeros también. Estar acá, es como volver a una casa que hemos estado con varias obras y siempre hay harto público y ya somos amigos, como de la casa, es súper rico poder ofrecer este ciclo. Es un ciclo de tres obras, que una de ella la hemos presentado acá, Parlamento y otras dos nunca le hemos presentado acá. La otra es Pedro De Valdivia, La Gente Inconclusa y la otra Capac ÑaN, el Camino del Inca en Chile. Estas 3 obras son episodios muy importantes en la historia de Chile; el parlamento de Quilín, la muerte de Pedro De Valdivia y la relación del valle del Mapocho de Chile, con el imperio Inca, que es un tema muy poco desarrollado, que tiene que ver con que aquí éramos parte del imperio Inca. ¿Cómo era la relación entre los Mapuches de aquí, de Nuñohue, de Macul, de Pudahuel, con el imperio, con Cuzco, que era la capital del imperio? Iba gente de acá para allá, de allá para acá, entonces creamos una historia ficticia de una mujer que el Inca le ordena ir hacer llover, que haga llover en el Cuzco, porque hay sequía. Esa historia ficticia, hicimos una que nació como radioteatro y después terminó como cantata escénica. Son 3 obras que, de forma muy distinta, una es un unipersonal, otra es un trío de juglares y otra son 6 actores músicos en una cantata escénica con ilustraciones de Pablo De La Fuente, que nos muestran nuestro pasado, nuestro pasado precolombino, nuestro pasado de la conquista y nuestro pasado de la colonia. Hechos relevantes donde la historia de Chile cambia realmente, son hechos preponderantes. Eso es lo que nos une, lo que une al ciclo.

Con todo el estudio que han realizado sobre todo en la historia de Chile, pensando también en lo que estamos viviendo actualmente. ¿Cuáles son los grandes temas que tú crees que atraviesa nuestra historia y que siguen siendo relevantes hoy en día?

Hay un tema que no está resuelto con los pueblos indígenas. No es que lo diga yo, es así. Parte de ese asunto no resuelto tiene que ver con la ignorancia de la historia, con no conocer a estos pueblos, al pueblo Mapuche, por ejemplo, por no entenderlos, no conocerlo, no saber su historia, no saber el poder y la autoridad que tenía un Lonko, por ejemplo, que eran verdaderos generales, verdaderos oradores. Además que Barros Arana intenta presentarlos siempre como unos salvajes, sin inteligencia, flojos, borrachos y basta de creerle a esa gente, que viene del racismo. También viene de las teorías del siglo XIX con respecto a la supremacía de ciertas razas. Lo estamos viviendo hoy día, en Brasil, imagínate lo que pasa en Italia, acá también, ideologías de odio y de intolerancia empiezan a tomar poder, entonces es súper relevante saber eso. En segundo lugar; conocer nuestra historia, por ejemplo, ahora estamos investigando mucho a José Miguel Carrera con Sebastián Vila, que es actor y director de teatro, que dirige una de las obras de este ciclo que es Pedro De Valdivia. Estamos estudiando a Carrera para hacerlo en teatro y nos hemos dado cuenta que la gente opina sin conocer a O´Higgins y a Carrera. No tienen idea, no tienen idea de qué hizo O´Higgins realmente, qué es bueno y malo, opinan no más. Estamos llenos de mitos, creemos cosas que no son ciertas con respecto a Chile, por ejemplo, o por lo menos para poderlas discutir. Uno mira, el triunfo del rechazo en el plebiscito, una gran cantidad de gente votó contra la delincuencia de rechazo, contra el terrorismo, sin ni siquiera haber leído la constitución, sin entender, solamente ciñéndose a prejuicios, a falsa información, a miedos. Eso te demuestra la gravedad del asunto. Si la gente votó rechazo porque no quería esa propuesta de constitución vale, pero si votaste rechazo porque no quieres que entren los inmigrantes o porque estás en contra del narcotráfico, quiere decir que no entendiste nada del proceso, de lo que se escribió, de lo que se propuso. Puedes votar rechazo porque no te gusta la constitución, pero si vas a votar rechazo porque “los ricos nos siguen cagando”, eso significa que el país no tiene buena educación para su población, por tanto, es un peligro latente para siempre y se va a ir empeorando. Tú dices; historia ¡que aburrido!, depende porque no es aburrido, si te lo cuento yo con mis compañeros y mis compañeras o ellos u otros compañeros teatreros que también hacen historia, te vas a divertir y vas a entender. Pareciera que la historiografía está hecha para aburrir a la gente. Los historiadores son científicos de esa materia, pero alguien tiene que aterrizarla, por eso es que Jorge Baradit tiene tanto éxito, él no es un historiador, es un escritor, escribe historia y no se las da de nada más y la gente lo critica, pero ¿por qué lo critica? léelo. Yo leo mucha historia y leo a Barros Arana que lo encuentro súper racista, pero yo tengo el ojo abierto, no me creo todo lo que él me dice, yo me voy formando una idea de lo que lee en él, de lo que lee el otro, de lo que veo, de lo que converso. Creo que es súper importante desde esta conversación que tenemos, poner el acento en conocer la historia y tener buena educación para todos los ciudadanos y ciudadanas sería algo que yo quisiera aportar con estas obras que hacemos.

¿Qué le puedes decir a la gente para invitarla a ver este ciclo y esta obra Parlamento y el resto del ciclo que se va a realizar en Teatro UC?

Le diría a los que no han ido nunca al teatro que fantástico, porque aquí estamos los actores y actrices en presente y eso es algo que las pantallas no lo pueden lograr, solamente lo logra la danza, la música, el teatro, el actor está ahí en vivo, interpretándote. Eso es una experiencia mágica, una experiencia mística, un viaje tremendo, potentísimo, que tienes que verlo y experimentarlo para entenderlo. Son obras que están hechas muy a conciencia, nosotros nos decimos inspirados en los juglares y la palabra juglar viene del latín y oculare que significa divertir, divertir en el sentido de captar la atención, de que la persona quiera seguir viendo. Hay muchos elementos; música, manipulación de objetos, una linda iluminación, de todo, para que el espectáculo sea muy entretenido, en el sentido del interés, porque en el teatro se ríe, se llora, se aplaude. Tu compartes ese momento con otra gente entonces. Tal vez esta entrevista la va a ver mucha gente que, si va al teatro. Los que si van al teatro, que vengan a ver estas tres obras de Tryo Teatro Banda sobre nuestra historia y que confíen que lo van a pasar a bien. Pueden venir con sus hijos, hijas, sus abuelos y abuelas.

Ficha artística

Título: ¡Parlamento!

Dirección Andrés del Bosque

Asistencia de dirección José Araya

Dramaturgia e investigación Francisco Sánchez

Actuación y música Francisco Sánchez

Diseño Gabriela González y Pablo de La Fuente

Sonido Julio Gennari

Iluminación Gabriela González

Producción Carolina González

Ciclo Tryo Teatro Banda: 29 de septiembre al 26 de noviembre, miércoles a sábado, a las 20 horas, Sala Eugenio Dittborn, Teatro UC, Jorge Washington 26, Ñuñoa.

Entradas: en Ticketplus y boletería del teatro (atención de martes a sábado, de 15 a 20 horas).

Valores: $10.500 general, $5.500 miércoles popular, $7.500 súper jueves, 50% descuento Club La Tercera. Otros valores y descuentos consultar en boletería.

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