Entrevista al actor de “La sociedad de los poetas muertos” Rodrigo Walker: «Representa mucho la esencia del ser humano»

Por Paula Arenas

La sociedad de los poetas muertos es la adaptación teatral de la icónica película ganadora del Oscar como mejor guion en 1989, de Tom Schulman y protagonizada por Robin Williams. La historia se aborda en un prestigioso y estricto colegio, donde un grupo de estudiantes ve transformada su vida con la llegada de su nuevo profesor de literatura. Cercano, apasionado y poco convencional, despierta en sus alumnos el deseo de pensar por sí mismos, de desafiar lo establecido y de encontrar su propia identidad. Bajo la inspiradora consigna Carpe diem, aprovechar el presente y vivir con autenticidad. Lo que parecía una clase más termina convirtiéndose en una experiencia transformadora que cambiará sus vidas para siempre.

El actor Rodrigo Walker cuenta con amplia trayectoria en teleseries, series y teatro, realizó sus estudios en la Universidad de Chile. Algunas de sus participaciones en televisión fueron en el año 2017 en la producción Wena Profe de TVN. También ha participado en otras ficciones a lo largo de su carrera, como Pacto de sangre de canal 13 en 2018 y actualmente debutó en una teleserie vertical, El millonario que quería que lo amaran de canal 13. Sin embargo, no ha dejado de lado sus raíces teatrales, manteniéndose activo sobre las tablas con esta increíble obra, reafirmando su compromiso con el teatro y su pasión por la actuación en vivo.

En conversación con Culturizarte, Walker reflexiona sobre su participación en la obra, su proceso personal y cómo esta historia sigue conectando con tantas personas.

¿Cómo fuiste convocado para participar en la obra La sociedad de los poetas muertos?

Partí siendo el reemplazo oficial de los actores jóvenes, entre comillas, como quienes interpretaban al elenco joven de la obra, los estudiantes. Por eso digo bien especial, porque no fui convocado en el primer llamado para hacer esta obra, sino que la producción me convocó para hacer estos reemplazos que ya estaban estipulados en el calendario y me tocó reemplazar a dos actores, entonces me tocó hacer dos personajes diferentes. Me tocó estrenar la obra, y eso fue desde octubre del año pasado, noviembre, diciembre, y ya no recuerdo cuántas funciones y reemplazos por mes. En enero también, y ahora en marzo comenzamos los ensayos para que yo pudiera integrarme a ser parte oficial del elenco e interpretar a Neil Perry, que de una u otra forma es el protagonista de la historia.

La obra gira en torno al Carpe diem, ¿Qué significa para ti ese concepto después de interpretar esta obra?  

Cuando estamos en la etapa escolar y hablamos de tópicos literarios en latín, con metáforas de la vida y toma una relevancia para los personajes de la obra, porque le están invitando a descubrir la vida a través de su propia experiencia y no dejarse tan solo influenciar ni guiar por la rectitud que impone el colegio. Entonces, en ese sentido es un mensaje que de alguna u otra manera resonó en mí en algún momento de mi vida para tomar la decisión de estudiar esta carrera, por ejemplo, dedicarme a lo que me dedico, de practicar este oficio día a día porque no tenía referentes muy cercanos que hicieran eso, me lancé a la vida. Entonces, sea cual sea el personaje que me toque interpretar en esta obra, creo que cuando se pronuncian esas palabras y se les hace esa invitación a los personajes, directamente voy a mi propia historia. Me conecté con ese joven, con ese escolar súper perdido que quiere hacer algo que le resuene y cumplir su sueño, intentarlo, no es menos.

Dentro de la interpretación como tal, ¿Hubo algo que fuera más desafiante de hacer? ¿Qué pudo haber sido eso?

Primera vez en mi vida que me tocó interpretar a tres personajes diferentes en la misma obra. Eso es el primer desafío, como es un reemplazo, no he tenido el mismo tiempo de ensayo, ni adaptación, ni integración de las direcciones como lo han tenido el resto de mis compañeros aparte del tiempo, entonces hay que estar muy atento, ser una esponja y absorber todo. Yo escuchaba todo lo que decía el director y pude asistir alguno que otro ensayo. También, ya siendo parte del elenco, con este personaje Neil Perry, el darle vida al ímpetu joven. Somos convocados porque nos vemos más chicos de la edad que tenemos. Yo tengo 33 años y estoy representando a un joven más o menos de 17 años. Entonces creo que el desafío es darle vida a esa energía jovial, a ese ímpetu que uno tiene cuando es más joven y darle vida con mucha verdad a alguien que se siente atrapado o prisionero de las decisiones que no son suyas, sino que son de sus padres o de las autoridades del colegio que quieren algo para él, que creen que es lo mejor y nunca le han preguntado realmente qué es lo que quiere. El desafío, como estar vivo, muy vivo en esa tecla porque, aunque no todos se hayan sentido tan presionados, creo que todos pueden identificar algún momento en su vida donde empezaron a sentir que podían o querían tomar una decisión que quizás les costó comunicar o que no era lo que la expectativa desde fuera les decía que hicieran.

Respecto a la dinámica entre ustedes como elenco, ¿Cómo fue? ¿Cómo sostuvieron la emoción que transmitían?

Trabajar con el elenco que compone esta obra es siempre un regalo y a propósito de lo que me preguntabas de las dificultades, trabajar con un elenco así hace todo más fácil. La energía y el compañerismo que hay en ese camarín es un regalo, de lo mejor que te puede pasar para poder abordar cualquier trabajo. Funcionamos casi como un curso de colegio, somos puros hombres, es una energía que uno recuerda súper adolescente, como que aflora la adolescencia en ese camarín, es más fácil hacerse parte de todo porque es un grupo y se siente la energía grupal empujando hacia un mismo lugar. Todos identificamos más o menos hacia qué lugar hay que ir, qué es lo que hay que representar y naturalmente aparecen todas las variaciones de eso que hay que representar, las particularidades de cada personaje. Las personas que componen este elenco son súper buenos actores, todos buscan mucho particularizar su trabajo y solo mirándolo te das cuenta qué es lo que tienes que hacer o simplemente escuchando y observando esas propuestas puedes habitar muy fácil el escenario y la escena, eso ha sido genial.

Tú me comentabas que primero partiste como reemplazo y desde abril ya estás oficialmente como parte del elenco principal, respecto a eso, ¿Cómo te pudiste integrar tan bien y así poder quedar como parte del elenco principal finalmente? ¿Cómo se dio eso?

Quizás esa respuesta la debería dar un director o un compañero, pero también tengo ciertas apreciaciones. La verdad es que cuando tuve que reemplazar al primer actor y hacer al primer personaje, pude asistir durante una semana antes del estreno a siete ensayos, fui espectador de la dinámica de la creación de la obra y de la dinámica de dirección, del director de Pablo Greene, que también es director de teatro, actor y director audiovisual. Logré captar esa dinámica y captar la instrucción, entonces capté por dónde iba el personaje que a mí me tocaba y la obra.

Cuando había que reemplazar a otro actor, fui la primera opción del director y de la producción, porque ya conocía la obra, aunque desde otro personaje, pero había ciertas dinámicas que ya tenía integradas, ciertas direcciones, sobre todo en las escenas grupales, y creo que lo mismo pasó, para mí muy evidente, lo mismo pasó cuando hubo que reemplazar a José Antonio Raffo, que está con muchos proyectos, un gran actor, un gran artista, por eso está siempre siendo convocado a diferentes cosas, creo que por eso fui la primera opción de la producción, había habitado la obra y el camarín, con los reemplazos de los otros dos actores, conozco a varios de los compañeros del elenco y al director, hemos trabajado juntos. Hay uno, Andrew, que también es parte del elenco, fue mi compañero de escuela durante cuatro años, fuimos compañeros de otra compañía de teatro durante mucho tiempo, hemos actuado en una teleserie juntos, actuado en una película, entonces empieza uno a conocerse, y eso hace más fácil que yo me integré a cualquier cosa, y como elemento principal, lo personal que yo pude aportar para integrarme al trabajo, fue la atención. Estuve muy atento todo el tiempo a revisar el texto, a pasarme mi propio rollo con el personaje, más allá de que estuviera dirigido, siempre hay que entregarle algo personal, una profundidad personal. Ha sido un arduo trabajo durante meses, siento que no me ha dejado de enseñar esta obra, una y otra vez con cada personaje, es un gran desafío. 

¿Cómo pudiste ver el tema de la música y la puesta en escena para transmitir tan bien las emociones que busca esta obra? ¿Cómo se formó ese trabajo detrás en conjunto con el elenco?

La música hecha por los hermanos Zicavo, son un gran aporte a nivel sensorial, aporta mucho. Esto un poco adolescente, le da mucha profundidad, adquiere momentos muy épicos gracias a la música, sonoramente la obra tiene un gran aporte en ese lugar. Se adapta muy bien a las direcciones de Pablo Greene respecto del ritmo de la obra, han trabajado los Zicavo con Pablo en otras ocasiones, entonces, como que congenian muy bien y supieron escuchar e integrarse a las direcciones del Pablo porque tiene una particularidad para dirigir. Como que le pone mucha atención a los ritmos de la obra y eso funciona perfecto, creo que se acopla súper bien.

Respecto a la recepción del público, ¿Cómo has sentido la recepción en esta versión y por qué crees que sigue convocando al público? 

La recepción ha sido súper buena y aunque no todo se trate de la taquilla, que la obra pueda sostener tantos meses de temporada, igual es consecuencia y muestra de algo. Está de octubre, entonces ya vamos con el sexto mes de temporada, eso es súper bueno para el teatro en general y siempre lo he dicho, uno de los principales elementos del éxito es el guion de esta obra que primero fue escrito para cine, y todos lo conocimos como cine a través de la película en el 89. Entonces creo que tiene una forma de ser infalible, que sí o sí te va a encantar con la historia y con la forma en que está escrita y está narrada, así que lo he demostrado.

Otro elemento para el éxito de esta obra es que representa mucho la esencia del ser humano en una etapa, que es la adolescencia el paso a la adultez. El momento en que te das cuenta que tienes que tomar decisiones, y el porqué de esas decisiones, porque decidiste cumplir las expectativas de tus padres, o había una necesidad de tu entorno que te llevó a tomar esas decisiones, o decidiste seguir tus sueños. Ese es un punto crucial, como humanos y seres de esta sociedad, todos pasamos por ese momento. Creo que también por eso es un éxito, porque siempre te vas a poder identificar con ese lugar, aunque no necesariamente hayas elegido estudiar actuación o ser actor. Además, la dirección y el trabajo que hizo Pablo al dirigir esta obra es un guion que está escrito para cine, tiene su versión teatral, pero además está hecha en una versión teatral para Chile. Entonces ahí hubo una traducción que hizo Moira Miller, hizo una adaptación, Pablo y el equipo fuimos capaces de volver a adaptarlo, como hacer una readaptación, pero, además, fuera reconocible localmente.

Además, el trabajo artístico que se hizo, la música está genial, no es porque yo sea parte del elenco, pero incluso viendo la obra desde afuera, creo que está súper bien actuada, todos los personajes tienen su historia y su particularidad, la escenografía creo que es súper linda y funciona, es muy funcional. Se transforma rápido la escenografía en una pieza, en una sala, en un patio, y en una oficina, como que muy versátil en ese sentido. Todos esos elementos juntos hacen que la obra pueda estar seis meses en cartelera, y ojalá más.

Para ir finalizando, si pudieras dejar solo un mensaje a quienes no la han visto, ¿Cuál te gustaría que fuera?

Primero vayan al teatro, y asistan a experiencias donde quizás no sepan necesariamente con lo que se van a encontrar. Sino que permitan sorprenderse. Como mensaje general para alguien que está pensando qué hacer o qué ir a ver, vaya al teatro porque siempre se puede sorprender, eso es algo que no hay que perder en esta sociedad y como un ser humano. Vaya a reencontrarse con su adolescente, su niño, que se hizo esas preguntas probablemente, quizás es necesario revisitarlo para entender a nuestras niñeces, no olvidarlas, a los niños de hoy en día también, comprenderles y ¿Por qué no volver a hacerse la pregunta? ¿Estoy siendo feliz? ¿Estoy aprovechando mi día? ¿Estoy aprovechando mi vida? ¿O es momento de ir por aquello que realmente quiero hacer?, Carpe Diem.

Ficha técnica

Título: La sociedad de los poetas muertos

Dirección: Pablo Greene

Traducción: Moira Miller

Diseño sonoro: Hermanos Zicavo

Elenco: Claudio Arredondo, Alonso Quintero, Rodrigo Walker, Francisco Dañobeitía, Rey Alcalde, Vicente Almuna, Andrew Bargsted, Jaime Omeñaca y Juan Pablo Sáez.

Producción: Teatro San Ginés

Duración: 120 minutos

Edad recomendada: +12 años

Coordenadas

Fecha: Hasta el 25 de abril

Horario: De jueves a sábado, a las 20:00 hrs

Lugar: Teatro San Ginés (Centro Cultural Mallinkrodt 76 Providencia, Barrio Bellavista)

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