Entrevista al autor de “Throguel Online” Nicolás Meneses: “Me interesa la posibilidad de construir de forma colectiva un relato épico”

Por Galia Bogolasky

Entrevistamos al joven escritor chileno, quien ha publicado Camarote (Ediciones Balmaceda Arte Joven, 2015), Panaderos (Hueders, 2018), Reencarnación (Jámpster ebooks, 2018) y Manejo integral de residuos (Ediciones Overol, 2019). En Throguel Online (Editorial Emecé, Planeta) Meneses narra la vida de un joven como él, que maneja un cibercafé, mientras trata de pelear la tuición de su hermana, quien está bajo el cuidado de su tía. La única forma de comunicarse con ella es a través de un videojuego, dónde surge un mundo paralelo lleno de fantasía.

¿Cómo surgió la idea de esta historia? Que mezcla el mundo virtual con una realidad tan local.

Surgió de mi experiencia jugando Lineage II durante algunos años de mi adolescencia. Tomé aquel juego como maqueta para proyectar otro juego ficticio, sabiendo que todos los MMORPG (juego masivo con muchos jugadores en línea) tienen una estructura similar, con casi las mismas reglas. Mezclé la épica de estos juegos con algo que puede verse épico desde una perspectiva realista, aunque esa “lucha por salir adelante” tan metaforizada en nuestra sociedad neoliberal no sea tan así. Al final solo es una exageración.

¿Qué elementos podrías rescatar de tu propia biografía para incorporar en esta historia? ¿Cuánto de ti tiene Alfonso?

Quise rescatar una estética particular de los MMORPG, pero también la hipnosis que sufrimos todos al ingresar a cualquier videojuego, por eso creo que la lectura va a ser cercana a cualquiera que haya experimentado con cualquier consola. La parte del juego viene de ahí. El blog fue incorporado de la misma forma, lo usé cuando empecé a escribir y quise integrarlo como recurso para explicar el juego. No sé cuánto tendrá de mí Alfonso, cuando quise volver a leer la novela, sentí la voz del narrador muy lejana. Sin embargo, creo que comparto su rabia contra el mundo, sobre todo en estas circunstancias. Por otro lado, me desagrada su pasividad ante la situación que lo aqueja.

¿Crees que este libro es más enfocado a audiencias jóvenes, que conocen el mundo de los videojuegos o no necesariamente?

Creo que tendrá mayor llegada con ellos, pero también creo que es una historia abierta a todo tipo de lectores.

¿Cómo combinas los dos géneros en esta novela? ¿La ciencia ficción o la fantasía, con el drama social?

La portada parece que está confundiendo mucho y ese era el objetivo. Discutimos mucho su pertinencia y nos gustó porque refleja la soledad del protagonista entre estos dos mundos. Si hay ciencia ficción o fantasía, todo eso ocurre en el juego o en la cabeza del narrador, por lo que nunca sale del realismo. Throguel no proyecta ningún mundo posible, está tratando de reflejar parte del Chile de los 2000, cuando el internet todavía no estaba democratizado y los ciber eran centros de reunión de muchos adolescentes. Pero bien mirado, a mí me parece hasta surrealista ese mundo donde un montón de cabros nos juntábamos, incluso todo el día conectados a un juego, construyendo personajes con rasgos mesiánicos y batallando con monstruos ficticios.

¿Qué temáticas del mundo del juego de roles te llamaron la atención para llevarlos a la literatura?

Principalmente la forma de desenvolverse y relacionarse. Por ejemplo, que un jugador pueda cambiar de género dentro del juego y comportarse de forma femenina o viceversa. Esos cambios de personalidad radicales que sufren algunos jugadores. También la posibilidad de construir de forma colectiva un relato épico, lo que acerca la experiencia de jugar al acto creativo de cualquier artista.

Mezclas muchos formatos en esta novela, incorporando distintos niveles de formalidad en el lenguaje. ¿Cómo llegaste a esta propuesta?

Quise escribir una novela con la estética de los videojuegos. Si uno está familiarizado con aquello, reproducirlo no es difícil. Cuando armé la novela todo era más rústico y torpe, con Word apenas podía reflejar algunos elementos de los MMORPG. El resultado final fue mérito de la diseñadora que logró encontrar la forma para cada capa narrativa: juego, blog y chat.

Hay una potente crítica social en esta novela, sobre condiciones de vida complejas en ciertos barrios, dónde hay una precariedad que el protagonista asume y la toma como bandera de lucha. ¿Cómo ves esa realidad tan presente en Chile?, que es justamente parte de las demandas sobre inequidad, que se están reclamando en el contexto del estallido social.

El narrador no tiene ninguna bandera de lucha, incluso la disputa por la tuición de su hermana en algún momento se ve cuestionada por él mismo. La intención del narrador y de esa novela es retratar la complejidad de un personaje y un espacio. Si hay alguna lectura crítica del Chile actual, su precariedad e inequidad, es mérito absoluto del lector. Que el protagonista no quiera salir del juego porque el mundo real le parece insufrible sugiere el crítico estado social y político por el que pasa ese Chile.

Me imagino que esta novela fue escrita pre estallido social, y llama la atención lo contingente, y lo potente de su mensaje. ¿Cómo fue el proceso de lanzar el libro en este contexto?

Throguel fue la primera novela que escribí y su primer borrador data de 2015 más o menos. Fue un experimento, como toda primera novela, para saber si podía escribir algo tan largo. No pensé que se iba a publicar, menos por una editorial grande. Lanzar la novela en pleno estallido no fue lo mejor, pero estaba calendarizada y no se pudo hacer mucho.

¿Cuál fue el mayor desafío en el proceso de escritura?

Como fue la primera novela que escribí, lo más complicado fue llegar a término, saber cuándo poner el punto final. Después de eso editarla, revisarla continuamente para ver si funcionaba como un todo. Ahí cooperan un montón de amigos como Jojore y por supuesto el editor.

¿Cómo fue el trabajo con la Editorial Planeta? ¿Hubo algún pedido en particular?

Excelente. Me dieron todo el tiempo necesario para revisar el manuscrito, me dejaron participar del proceso de diseño con mucha libertad, acogieron todas mis peticiones. No hubo ningún pedido en particular.

¿Hay algún otro formato en el que te gustaría innovar en tu próxima publicación?

He pensado mucho en la narrativa gráfica, sobre todo en el manga: la narración con paneles, globos de diálogo y efectos, cierto lenguaje común que utiliza todo tipo de recursos como fichas de personajes, mapas de edificios, guía de poderes, caracterización. Algo como Sprinters de Lola Larra, pero más orientado al animé, que es mucho más lúdico e informativo.

¿Qué proyectos tienes a futuro?

Por ahora solo estoy con Throguel Online y el libro de poemas Manejo integral de residuos que acaba de salir por Ediciones Overol, un breve intento de retratar la vida y lenguaje de los recolectores de basura de la región metropolitana.

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