Por Galia Bogolasky
Entrevistamos al cineasta chileno, que dirige IL CILENO, película que formará parte de la Selección Oficial del 79º Festival de Cine de Locarno. IL CILENO, coproducción entre Chile, Italia y Suiza, formará parte de la sección Piazza Grande, en una proyección al aire libre para casi 6.500 espectadores, que además contará con la presencia de su reparto principal. Bajo la producción de la empresa chilena EQUECO (Denominación de Origen) y Camilo Arancibia y Andrew Bargsted en los roles protagónicos, IL CILENO llegará a cines nacionales próximamente.
La cinta está ambientada en 1976. En medio de protestas mineras, un joven militante experto en la fabricación de explosivos es sacado del país en calidad de exiliado. Su nombre es Aldo, quien forzadamente ha cambiado su hogar, mujer e hijo recién nacido para vivir una vida de sobrevivencia con trabajos de poca monta en Torino. Todo cambia cuando conoce a Luciana, una doctora envuelta en grupos anárquicos, que le ofrece a Aldo la posibilidad de traer a su familia. A cambio tendrá que volver a su viejo oficio: fabricar bombas explosivas para grupos revolucionarios.
Esto fue lo que el destacado cineasta chileno nos cuenta sobre la película seleccionada en el prestigioso festival de cine.
¿Cómo surgió la historia de la película Il Cileno? y ¿Cómo se gestó la coproducción con Italia?
Ha sido una película muy desafiante de levantar: nos tomó cerca de ocho años y significó construir una coproducción entre Chile, Italia y Suiza, con rodaje en esos tres países, y con actores, actrices y equipos técnicos de todos lados. Lo primero fue enfrentarnos a la libre adaptación del libro de Juan Cristóbal Guarello (Aldo Marín, carne de Cañon) en el cual se inspira la película.
Il cileno cuenta la historia de Aldo Marín, un trabajador experto en la fabricación de explosivos mineros que debe ser sacado del país en calidad de exiliado debido a sus actividades de militancia. Aldo es joven y acaba de ser papá hace casi tres meses y debe forzadamente cambiar su hogar y abandonar a su familia, para vivir una vida de sobrevivencia con trabajos de poca monta en Turín (Italia). Su vida da un vuelco cuando conoce a Luciana, una doctora encubierta, que practica abortos ilegales para mujeres de pocos recursos y que milita en un grupo anárquico. Luciana le ofrece a Aldo la posibilidad de traer a su familia y de ayudarlo, pero a cambio, tendrá que volver a su principal oficio, que es la fabricación de bombas para perpetrar ataques extremistas.
Sabíamos que era un gran desafío la adaptación ya que el libro retrata miles de peripecias y lugares de sus personajes que obviamente no podíamos abordar. Pablo Calisto, productor ejecutivo cerró el acuerdo de adaptación y empezamos trabajando con guionistas chilenos y finalmente con una guionista italiana que fue con la cual escribimos la base de la historia.
¿Qué significa para ti la selección de la película en una de las pantallas más grandes del mundo como es la Piazza Grande de Locarno?
Partir estrenando IL CILENO ante siete mil personas, en la sección más emblemática de uno de los festivales más importantes del mundo, es un inmenso logro para el cine chileno y un regalo para toda la producción y equipo detrás de esta película.
¿Cómo es para ti estrenar dos películas en un año y sobre todo después del éxito de Mil Pedazos?
Sabemos todo lo que cuesta hacer cine y poder estrenar dos películas es un inmenso regalo. Jamás lo pensé. Sobre todo mirarlas y sentirlas tan distintas, con temáticas y ritmos diferentes. Esta coincidencia o cercanía de tener dos películas tan juntas no era algo que estaba planeado y durante el año pasado trataba de luchar y organizar para que no lo fueran pero al final te das cuenta que las películas tienen su propio ritmo, que encuentran su lugar de estreno o de distribución un poco fuera de tu control y eso hace que me siga llamando la atención lo sorpresivo de este oficio.
Cuéntame cómo fue el rodaje de Il Cileno en Italia
El gran desafío era primero que todo entender y asimilar la historia italiana y los años 70 en el norte de este país, que fueron marcados por el movimiento operario y los sindicatos. Entender la historia desde dentro y poder retratarla desde un lugar correcto, pero a la vez original, es muy difícil. Hubo muchas conversaciones respecto de esto con gente que había estado vinculada a grupos anarquistas o extremistas en los Anni di piombo (Años del Plomo)
También la revisión de la filmografía de Elio Petri o las primeras películas de Marco Bellocchio fueron fundamentales para poder entender y retratar a grupos extremistas de las Brigadas Rossa, Prima Linea o Azione Revolucionaria
En un momento me obsesioné también con aprender a hacer bombas de todo tipo ya que debíamos lograr esa técnica en el personaje de Camilo Arancibia, que interpreta a Aldo. Ahí el trabajo de Marco Ascanio, el diseñador de producción y la directora de arte y todo su equipo fue fundamental. Camilo pasó horas aprendiendo esa manipulación que era importante para la verosimilitud del personaje.
Desde la escritura de guion, hecha en dos idiomas, hasta el hecho de dirigir en una lengua distinta a la tuya, fuera de tu país y con escenarios completamente nuevos, me hicieron empatizar con lo que realmente siente Aldo Marín (Camilo Arancibia) y su compañero de exilio; El Chapa (Andrew Bargsted).
¿Qué descubriste filmando tu primera película internacional fuera de Chile?
Lo lindo de esta profesión es que tiene un lenguaje universal, donde estés donde estés, los recursos con los que cuentas para elaborar tu propia postura audiovisual son los mismos.
También, poco a poco, lo que fue pasando es que la película es un estudio sobre el lenguaje y el modo de hablar. Cuando haces una película de periodo debes estar atento a todo y la manera de hablar es importante. Hubo mucho trabajo actoral con los protagonistas. Aldo Marín va entrando en la cultura italiana y a medida que lo hace va aprendiendo el idioma, Me puse una autocensura que tenía que ver con los distintos estadios que definimos con el secretario de edizione (Continuista) que pedí que fuera chileno por la confianza que hay con el director y volví a trabajar con Rodrigo Hidalgo, gran continuista chileno para establecer estos “estadios” de lenguaje en los personajes y así los dos idiomas se mezclan. Los italianos hablan español, los chilenos italiano y esa amalgama es algo que resalto mucho en esta película, porque termina siendo realista que era lo que más buscaba.
¿Qué significado tiene para ti la historia de Il Cileno?
IL CILENO es una película que nos interpela sobre el mundo de hoy. Antes era el exilio, hoy es la migración. Esta idea foránea, de cierta orfandad, dota de ternura y misterio no solo a Aldo Marín, sino también a los personajes italianos de los convulsos años del plomo. En este sentido la película funciona como un espejo social entre Chile e Italia que también se esboza magistralmente en el libro de Juan Cristobal Guarello (Aldo Marín, carne de Cañon) en la cual se inspira libremente esta película.
En tu cine te involucras en varias áreas de la realización cinematográfica, desde el guion, el sonido, el montaje y la dirección ¿Cómo es tu proceso de trabajo durante cada producción?
Algunos colegas me dicen que soy muy controlador (risas) pero siempre es por el gusto que me da el proceso de armar la arquitectura de una película y de cómo crear mundos sonoros recogidos desde el rodaje y desde la respiración y escucha de los actores al interior de un set. El cine es una impresión, un registro bidimensional y sonoro que depende en gran medida del cómo se cuente una historia, y en ese sentido, el diseño de sonido y el montaje son piezas vitales, determinantes y muy artesanales. Vengo de una escuela y aprendizaje donde trabajábamos con los recursos que habían y por lo tanto había que aprender de muchas áreas. De alguna forma el director, si bien no ejecuta todas las áreas, debe saberlas. Siempre he sido muy curioso respecto de las distintas disciplinas que hay en el cine y cada oficio. Cada técnico en una película es un artista con su propio mundo. Lo que tratamos de hacer los directores es que todos esos mundos dialoguen de manera orgánica hacia un lugar creativo, original y por supuesto que pueda en entretener y provocar debate o reflexión.
Cuéntame sobre tus futuros proyectos.
Por ahora estamos comenzando la escritura de un guion junto al escritor español Andrés Barba y la guionista argentina Mara Pescio que se ambienta en el norte de Chile en 1930, post crisis salitrera. Es una película sobre explotación infantil, donde la protagonista es una niña de 10 años con poderes especiales. Es una idea que se acerca un poco a la fantasía y también a la realidad de familias mineras que perdieron todo con el advenimiento de capitales extranjeros que instalaron la gran minería que conocemos hasta estos días. Es una película que se rodará en el norte de Chile y Bolivia y que contará con elenco nacional e internacional.
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