Entrevista al director de “Matar a Pinochet” Juan Ignacio Sabatini: “Lo que gira alrededor del atentado a Pinochet es un tema tabú”

 

Por Galia Bogolasky 

Entrevistamos a Juan Ignacio Sabatini (Santiago, 1978). Director de cine y TV, que lleva más de una década desarrollando una sólida carrera, transitando entre el documental y la ficción, con destacados títulos como Ojos rojos a la fecha, el documental más visto del cine chileno, y premiadas series de televisión como Los Archivos del Cardenal, Sitiados, Perdidos en la noche y La cacería. Matar a Pinochet es su primer largometraje de ficción. La película es basada en el libro Los fusileros, del periodista Juan Cristóbal Peña, que se adentra en la intimidad del grupo de 20 hombres y una mujer que se propusieron cambiar la historia de Chile en septiembre de 1986. 

Inspirada en hechos reales, Matar a Pinochet es un thriller político de acción y espionaje que enfrentará al espectador con uno de los episodios históricos más importantes del último siglo en Chile. Un acontecimiento sobre el cual paradójicamente se habla muy poco hasta hoy, y en el que el filme se adentra a través de un viaje en auto que emprenden Tamara (Daniela Ramírez) junto a Ramiro (Cristián Carvajal), su compañero de armas. En la carretera rumbo a Valparaíso, ambos repasarán sus historias, enfrentando los fantasmas y las traiciones que marcaron el fracaso de la operación más emblemática del Frente Patriótico Manuel Rodríguez.  

La película es una adaptación del libro Los fusileros de Juan Cristóbal Peña. ¿Cómo llegaste a pensar en filmar esta película? 

Estuve investigando para la segunda temporada de Los archivos del Cardenal. La segunda temporada trataba sobre esta parte de nuestra historia en particular, me llevó a Los fusileros a las manos, la forma como está escrito, los personajes que eligió Juan Cristóbal, contar e investigar me pareció que había un peliculón. De ahí en adelante fui hacia Juan Cristóbal, me senté a conversar con él a proponerle adaptar su libro al cine y aquí estamos, eso fue hace cinco años.

¿Cómo fue elegido el punto de vista? La protagonista es la comandante Tamara, interpretada por Daniela Ramírez. ¿Siempre fue pensado desde ese lugar? Porque también dices que es una historia bien coral, con varios personajes.

Eso mutó en el proceso de escritura del guion. Yo te diría que llevaba tres años escribiendo el guion de la película sin lograr dar con una forma de contarlo, un punto de vista que me pareciera apropiado hasta que llegué al libro de Juan Cristóbal, Los fusileros. Él evita las historias de los grandes comandantes, no los profundiza, tampoco sabía mucho más de los detalles que salen en otros lados de ellos. Por ejemplo, el libro de Patricia Politzer. Entonces, decidí juntarme con gente cercana a Cecilia Magni a conversar, particularmente con su hermana Sylvia, todo lo que me contó, desde el primer café que me tomé con Sylvia, todas las cosas que me contó sobre su hermana me parecieron fascinantes, me pareció impresionante. De ahí encontré este lugar que me pareció súper apropiado desde dónde contar la historia, esta mujer que habita en lugar, que viene de un origen tan contradictorio contra quien finalmente la transformó en comandante, en una organización súper masculina, en un mundo súper machista. Por otro lado una mujer que es madre también, me pareció que ofrecía cosas muy particulares y muy interesantes de explorar.

La película toma extractos de la historia de Cecilia Magni, pero no ahonda tanto ahí. ¿Siempre fue pensando no entrar tanto en su origen?

Siempre la intención de la película fueron las personas que hay detrás del personaje. Es lo que me parece valioso del libro de Juan Cristóbal, de las chapas de los del Frente Patriótico para hacer esta acción contra la dictadura de Pinochet. Siempre me llamó la atención qué había detrás de esa respuesta tan decidida del cómo estás para morirte. Dentro de ese sentido, el atentado, finalmente es una excusa, un punto de entrada para hablar de eso, más allá de una construcción cronológica de cómo se fueron dando los hechos.

¿Cómo fue ese trabajo de tener un elenco tan grande con tantos personajes? Y la figura de comandante Ramiro que es súper importante.  

Hay que entender que la película por sobre todas las cosas es una obra de ficción inspirada en hechos reales, es decir, se tomó un montón de licencias con respecto a los hechos reales. Para ver qué pasó o acercase a los hechos en sí mismos, creo que hay tremendas obras como el libro de Juan Cristóbal y la serie Guerrilleros de Chilevisión, sobre los acontecimientos históricos.

Sobre la cantidad de personajes que tiene la película, a mí me pareció muy complejo y difícil y me costó un montón este mundo coral, esto de tener tantos personajes y tantos pequeños mundos para entrar en ellos y hacerle justicia a las historias de estos personajes. Por otro lado, fue un desafío bastante interesante. Me costó al principio, vi el gran abanico de personajes y después escribir esta película, darle forma de manera piramidal desde la estructura coral me pareció fascinante. Te obliga a tomar pequeños rasgos de cada uno y darles un lugar dentro de la historia.

Habías tenido experiencia haciendo documentales principalmente, este es tu primer largo de ficción. A pesar de que es basado en hechos reales, ¿Cómo fue para ti trabajar la ficción por primera vez en cine? 

Me ha tocado desde la ficción, llevo siete series de ficción y de esas siete, seis son inspiradas en hechos reales. Pasarme de los límites de la realidad a la ficción, desde ese punto de vista, no me costó tanto. Desde hace un buen tiempo he ido tomando distancia, marcar el límite, que está inspirado y qué está basado en, y así construir estos personajes desde el mundo de la ficción, algunos más apegados a la realidad como el Daniel Zamudio que está en Solos por la noche, otros bastante más distantes como el caso de La cacería en Alto Hospicio. Eso no fue el tránsito de la realidad a la ficción, en realidad no es algo que me haya costado en particular, a mí, por lo menos, me parece interesante y lo que me gusta del oficio es justamente la libertad de poderse mover entre la no ficción y la ficción.

Hablando de la series, ¿Qué aspectos de las series prefieres, versus el cine? Una película que tienes que concentrarte una hora y media, contar una historia completa, sobre todo esta historia que tiene muchas aristas y muchos personajes, versus la serie que tiene varios capítulos para desarrollar la historia.

Son formatos distintos con tiempos distintos. En una serie uno tiene ocho horas para indagar en los personajes, en la historia, construir historias. Y como tú bien dices en una película hay 120 minutos para hacer lo mismo, son desafíos narrativos distintos y no hay uno que sea menos interesante que el otro. Yo creo que lo fascinante es, cuando estás del lado de la serie y existen estas ocho horas para contar una historia, dale vamos, tomemos esas ocho horas y veamos qué hacemos para navegar en la zonas de grises y si no tenemos estos otros 120 minutos, vamos y contemos la historia ahí. No sé si hay una que sea más difícil que la otra, creo que es tan difícil contar una historia en ocho horas como en dos, o en 30, 40, 360.

Esta película es un thriller político. Tiene acción, tiene drama, tiene escenas súper fuertes de tortura bien impactantes. ¿Cómo abordaste esas escenas? ¿Cómo fue para ti entrar en un género súper desafiante?

Es verdad que en esencia es un thriller psicológico, tiene momentos de acción, tiene componentes violentos que son estas zonas de violación a los derechos humanos y también a mi me gusta pensarla como una historia de amor, en el amplio sentido de la palabra. Creo que en varias capas hay bastantes componentes de una historia de amor. Ahora, en lo concreto, ¿cómo fue hacer esos momentos violentos? Son escenas súper difíciles, son días terribles. Me acuerdo de la sensación, más encima por el plan de rodaje, ese fue nuestro último día de rodaje, la primera etapa de filmación y la sensación al final es terrible, estar ahí y ver lo que seres humanos le hicieron a otros seres humanos. Me parece desolador, son momentos súper difíciles de trabajar, de generar un clima especial en el set, en los actores también es difícil, es de los momentos complejos que me ha tocado filmar en mi carrera.

Esta película se estrena en formato digital en el contexto de la pandemia y además tendrá su estreno mundial en el Festival de Huelva ¿Cómo ha sido enfrentar el estreno online?  

Es raro, finalmente, después de tantos años, yo primero que nada soy espectador. Desde mi humilde lugar de espectador a mí me gusta el cine, me gusta la butaca, me gusta la sala oscura, el sonido. Las películas se prepararon para ser una experiencia cinematográfica, la pantalla grande y ahora nada. Esta pandemia nos obligó a todos a una suerte de cambio, a vivir este cambio de paradigma y a buscar un lugar. Viendo en perspectiva la situación también esto ofrece una opción bastante interesante de llegar con la película a más lugares, si bien es una obra hecha para vivir en una sala de cine, estas funciones acotadas que estamos vendiendo, estas avant premiere, permite a alguien que viva en un pueblo metido en la cordillera o en el desierto que tienen la sala de cine más cercana a 400 kilómetros, ver la película. Ir a una sesión de preguntas y respuestas con el elenco, me parece que es súper interesante. ¿Por qué decidimos este formato? Siempre habíamos pensado que la película se viera aquí y desde Chile saliera para afuera, llevar un poco la contra la lógica de primer estreno en un festival. Apareció esta noticia de Huelva y decidimos acelerar, hacer este estreno casi en simultáneo, pero finalmente que la película se vea aquí y que de aquí salga al mundo, es un gesto que la película se lo debe a sus espectadores.

Estamos en un momento clave con el fin de la Constitución de Pinochet, y nos estamos preparando para tener una Nueva Constitución, ¿Crees que estar en este momento tan importante para Chile hará que esta película resuene de cierta manera?

Claro, creo que hay un contexto histórico que cambió, sin duda, la entrada de la película dentro de la discusión. Antes del estallido social, del 18 de octubre, este era otro país que todavía seguía hablando desde le prejuicio, desde este tipo de historias y ahora entra la discusión de otra manera. Me gusta contar este ejemplo para contestar esta pregunta, estábamos trabajando con el montajista, cerrando la película y ocurre el estallido. Entonces, la conversación se empezó a llevar de lo que estaba pasando en las calles, este fenómeno tan interesante de que no son 30 pesos, son 30 años. También eran 30 y pico años que veníamos intentando matar a Pinochet, la figura de Pinochet y aquí esta película, todo lo que estaba pasando en los monitores de la sala de edición, estaba pasando tres cuadras más abajo, en las calles. Lo interesante, si tenemos la oportunidad de dibujar y construir un país nuevo desde nuestra Constitución, por la juventud, por la fuerza de los cabros más jóvenes que se volcaron a las calles en masa, esos cabros no habían nacido cuando el atentado a Pinochet ocurrió, cuando la dictadura ocurrió. Esta película no está apegada a los hechos, pero esta oportunidad abre puertas a generar preguntas sobre nuestra historia reciente de la que se habla muy poco, es un tema tabú lo que gira alrededor del atentado a Pinochet. Me parece que es un momento interesante, es donde nos estamos cuestionando nuestra historia reciente y es un capítulo importante de esto.

DETALLES DEL EVENTO Y COMPRA DE TICKETS
20:30 hrs, jueves 12 de noviembre.
Valor del ticket $4.490 (incluye cargos por servicio).
Venta a través de sistema PuntoTicket. Capacidad limitada.

Matar a Pinochet

Año: 2020

Duración: 74 minutos
Director: Juan Ignacio Sabatini
Guion: Enrique Videla, Pablo Paredes y Juan Ignacio Sabatini
Productores: Adrián Solar, Juan Pablo Salatto, Juan Ignacio Sabatini, Pablo Díaz, Rocío Gort, Ignacio Rey y Carlo D’ Ursi
Productores asociados: Alejandro Wise, Nicolás San Martín Música Julieta Naranjo
Canciones originales: Panteras Negras, Upa!
Director de montaje: Galut Alarcón
Montadora: Rocío Ribeiro Mendonça
Dirección de fotografía: Enrique Stindt (A.C.C.)
Dirección de arte: Mariachi Palacios
Dirección de producción: Alejandro Wise
Sonido directo: Federico Billordo
Diseño de sonido: Martín Grignaschi (M.P.S.E.) (A.S.A.)
Diseño de vestuario: Francisca Román
Maquillaje: María Manuela Cruz
Una Producción de Villano
En Coproducción con DDRio Estudio (Chile), Leyenda Cine (Argentina), Potenza Producciones (España) y Fusileros la película AIE (España)
En asociación con Primate Lab (Chile)
Con el apoyo de Fondo de Fomento Audiovisual, CORFO, INCAA, ICAA, Ibermedia. Rodada en Chile, en Santiago y Valparaíso en 2019

Elenco
Daniela Ramírez: Tamara
Cristián Carvajal: Ramiro
Juan Martín Gravina: Victoriano
Gastón Salgado: Sacha
Julieta Zylberberg: Silvia
Gabriel Cañas: Ernesto
Mario Horton: José Miguel
Luis Gnecco: Carlos
Alejandro Goic: Fiscal Torres Silva

 

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