Por Gabriela Bravo Chiappe desde Cannes
El director argentino Federico Luis se presenta en la competencia oficial de cortometrajes del Festival de Cannes con Para los Contrincantes, una cinta de 15 minutos que sigue de cerca a Damián, un niño que boxea y se prepara para uno de sus combates. Con planos cerrados y una cámara que solamente sigue al protagonista, Federico Luis nos hace experimentar toda la pasión y retención que tiene este niño cuando tiene los guantes puestos.
Culturizarte pudo conversar en exclusiva con Federico Luis
Ganaste la Semana de la Crítica en 2024 con Simón de la Montaña. Ahora vuelves a la selección oficial del Festival de Cannes con un cortometraje. ¿Qué significa para ti este festival?
Para mí significa las ganas cuando hago una película de terminarla con el nivel de dedicación y detalle con el que uno se imagina que podría tener las chances de ser exhibida en un festival como el Festival de Cannes. Es algo que, de algún modo, atraviesa las películas desde el comienzo hasta el final y las veces que he tenido la suerte de que queden seleccionadas en Cannes.
Después también es una especie de portal infinito y gigante que lo abre al resto del mundo. Sabemos que acá hay gente de todos los países y que todo el mundo del cine se reúne por algunos días a ver películas. Entonces, es realmente algo muy emocionante y que cambia mucho la forma en la que uno hace películas y la forma en la que uno es.
¿Pasar de un largometraje a un cortometraje? Uno siempre piensa que es al revés. ¿Por qué esta decisión?
Es súper interesante la pregunta. Es la primera vez que me la hacen. Siento que uno hace películas y que quizás porque hay una cantidad de márgenes que tienen que ver con la industria y cómo se exhiben las películas, uno decide hacerlas de ciertas duraciones. Pero, en realidad, cuando uno se plantea hacer una película, si no fuese por todo eso que es de afuera, si uno solamente mirase la película en sí misma podría durar 15, 3, 20, 60 minutos. Hay películas que duran 12 horas.
En este caso, en particular, esta película nació con esa duración. Si bien después a uno le encantaría seguir filmando y hacer una más larga y saber cómo sigue este personaje, esta historia realmente se ceñía a un periodo de tiempo determinado porque es una historia que tiene mucho que ver con una duración de un evento de la vida real, que es la duración de una pelea de boxeo. Una pelea de boxeo tiene 3 rounds y, dependiendo, cada round puede durar de 2 a 3 minutos y si le sumamos más un poquito antes y un poquito después, más o menos hacen 15 minutos.
Acabas de decir que es una película sobre un chico mexicano que boxea ¿Cómo lo elegiste y por qué decidiste filmarlo en planos tan cerrados?
Aterricé como una especie de meteorito que cae sobre la tierra en este gimnasio de boxeo en Morelos, en Tepito, en la Ciudad de México, con un estado de fascinación con el que sueño siempre estar todo el tiempo que sea posible. Llegué ahí y quedé como en una especie de parálisis, fascinado, con un deseo tan grande que me empujaba a hacer todo lo que fuera necesario para poder hacer una película. Vi una pelea después otra. Son eventos en los que suele haber como 15 peleas por día y en un momento vi a Damián y esa sensación, así como abismal y poderosa se me multiplicó, no lo pude dejar de mirar, desde que lo vi por primera vez abajo del ring, hasta que se fue preparando, hasta que subió. Durante toda la pelea solo pude verlo a él y se fue borrando todo lo que había alrededor, borrando incluso al contrincante, borrándome a su papá, borrándome a su entrenador. Pero borrando de una forma que elimina, sino que hace un foco muy grande y algo que va convirtiendo a todo lo que está alrededor en algún factor que afecta, pero que no es en sí mismo lo que va conduciendo la mirada de uno, lo que va conduciendo la película. Y sentí que ese chico era como un actor para mí, así de una forma muy fuerte y que me parecía muy hermosa su presencia, su mirada, la forma en la que se tomaba lo que él estaba haciendo, la seriedad que tenía que parecía un adulto y a la vez como eso se podía quebrar de una manera tan rápida y convertirse nuevamente en un niño. Esa transición que él tenía de parecer un adulto a ser un niño, de parecer un profesional a ser un bebé, algo que pareciera que está tan lejos y que no, que nunca se podría juntar en él estaba todo junto y eso me dio mucha curiosidad, Damián me trajo una emoción muy fuerte y supe que tenía que protagonizar un cortometraje o una película o algo.
¿Pero no lo dirigiste?
Es una pregunta complicada, porque no sé si lo dirigí a él, pero de algún modo fui dirigiendo el destino de lo que le iba pasando. Para empezar lo que yo sentí que quería contar y la historia que quería darle forma sobre esa emoción que veo en él cuando uno es un niño y está tan agotado y tan cansado que parece que se puede quedar dormido o salir corriendo y llevarse puesto el mundo entero. Una especie de estado medio psicodélico que cuando uno va creciendo va perdiendo y que no tiene más. Entonces, para poder filmar ese estado me quería ocupar de que la idea de la ficción atravesase lo menos posible o que los métodos de rodar cine de ficción atravesasen lo menos posible, pero si tenía escrito un guion, una cantidad de escenas. Hay una cantidad de elementos de la película que tienen muchísimo más que ver con la ficción que con el documental, porque, por ejemplo, la pelea fue rodada en dos oportunidades distintas, son dos peleas juntas mezcladas de alguna manera y eso es lo que a mí me permite como cineasta darle una especie de recorrido narrativo y dramático a la pelea. Al mismo tiempo para mí era importante no controlar todo y poder animarme al riesgo de decir por ejemplo, si gana o si pierde sea lo que sea, lo que yo quiero es ver ese niño en ese estado, sea cual sea el estado del niño después de la pelea, ganar o perder, ya que en ese momento parecía algo accesorio al estado que yo quería filmar, a la emoción que yo quería filmar y después, una vez que él pierde, creo que si él hubiese ganado no sé si estaríamos en Cannes, porque la verdad es que la emoción que da, la forma en la que se enfrenta a la derrota creo que al final es lo más importante del corto, pero también es algo que llega azarosamente y es algo a lo que uno le hace espacio para que llegue.
¿Por qué te gusta trabajar con niños?
Los niños son más divertidos que los adultos, me divierto muchísimo más y creo que divertirse tiene mucho que ver con la forma en la que yo me imagino el cine. También me doy cuenta cuando vengo acá, por ejemplo, el cine es una cosa monstruosa, llena de gente que van de un lado a otro con tarjetas, con guardias de seguridad, con reuniones, con un montón de cosas que tienen que ver con el mundo adulto, que desearía que no estén nunca en mis películas a la hora de hacerlas, porque siento que eso les da una libertad, que es el corazón que tienen y ese espíritu del juego.
Dos cosas llaman la atención de tu cortometraje: tu decisión de filmar en planos cerrados y que tu personaje no habla, no lo escuchamos, solo escuchamos voces que le llegan a él desde afuera su coach, el réferi, todo el mundo, pero él no dice nada.
Eso es muy curioso, como que lo olvidé y me emociono de nuevo, porque que él no diga nada es lo que lo hace decir todo, que sean los otros personajes los que van depositando líneas de diálogo como ideas racionales, instrucciones, deseos, expectativas y presiones, mientras él es solamente un recipiente que va llenándose todo eso y que lo asume con la dignidad de una persona que sabe que tiene una tarea que cumplir y que desea poder cumplirla. Yo me identifico muchísimo con esa emoción, con la idea de que hay un momento en el que sentís que hay otro que está esperando que vos puedas hacer algo y en este caso eso se vuelve tan complejo porque él tiene que pegarle a otro niño para cumplir con lo que esperan de él. Eso a mí me pareció una idea que me hace explotar la cabeza, me hace pensar qué somos los seres humanos, qué estamos haciendo acá. Quizás son tantas las cosas que uno podría pensar que necesitaba cerrarme sobre algo en lo que pueda confiar. Verlo y sentir ese personaje hacía que todo lo demás se volviera fuera de campo, como algo que te habla al oído, que vos puedas como espectador ponerte en el lugar de ese niño y poder vivir esos 15 minutos de estar preparándose para pelear, en una línea temporal de presente hacia adelante y de total presencia y de total sensación de un punto de vista que tiene una verdad que lo hace a uno magnetizarse con eso.
Me gustaría que nos explicaras el título de tu cortometraje, Para los Contrincantes.
Es muy curioso porque hasta ahora toda la gente que me voy cruzando lo dicen de formas distintas. Se llama Para los Contrincantes, en inglés y en francés tiene un título distinto, entonces está la palabra contrincante, la palabra adversario, la palabra oponente, son dos palabras que están medio cerca pero que no son lo mismo, me costó mucho encontrar el título de esto porque para mí esa película hasta podría no tener título porque es tan poderoso lo que le pasa a Damián en esos 15 minutos tan condensado que casi no pareciera ser de la vida real. Pareciera ser algo como si fuera escrito. Uno se sorprende que la vida real pueda llegar a tener ese nivel de condensación a veces, y Para los Contrincantes a mí me parecía que era una forma muy linda de dedicarle la película entera y dedicarle esa pelea a los contrincantes que son desde el rival que está en el ring, hasta el padre que espera otra cosa, hasta la película misma que lo pone en una situación que va a tener que ser filmado y como eso va a afectar su disposición para la pelea, como él va a sentir que esa pelea tiene un peso distinto a todas las otras que tuvo en su vida, porque va a ser filmado. También Para Los Contrincantes son desde los golpes hasta las lágrimas, entonces me parecía que era una forma muy linda de agarrar con una bolsa todas las emociones y todas las cosas que había dentro de eso y regalárselas a un espectador imaginario que tiene que ver con el box que es El Contrincante.
Ficha técnica
Título: Para los Contrincantes
Género: Drama
País: Chile/ México/ Francia
Año: 2026
Duración: 15 minutos
Director: Federico Luis
Elenco: Damián Lopez
Festival de Cannes / Competencia oficial de cortometrajes
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