Por Gabriela Bravo Chiappe desde Cannes
Una de las películas que mayor impacto causó en el Festival de Cannes fue la española La Bola Negra, de los directores Javier Calvo y Javier Ambrossi, más conocido como Los Javis, quienes recibieron 20 minutos de ovación en la premier del festival.
La Bola Negra es una historia contada como un tríptico de manera no lineal, que aborda el periodo de la Guerra Civil Española, una obra inacabada del escritor Federico García Lorca y los tiempos actuales. A través de pequeños retazos, los directores van hilvanando una narrativa que busca entregarnos un gran fresco sobre el oscuro periodo histórico de España y las consecuencias que se arrastran hasta el día de hoy. Todo esto desde un punto de vista LGBTQ+.
El jurado del Festival de Cannes recompensó a los Javis con el premio a la mejor dirección, ex aequo con el director polaco Pawel Pawlikowski por su película Fatherland.
En exclusiva, Culturizarte pudo conversar con Lola Dueñas, una de las actrices de La Bola Negra, quien interpreta a una madre carcomida por los dolores del pasado que es incapaz de comunicarse con su hijo.
¿Cómo entras tú a este proyecto? ¿Cuál es tu primer acercamiento con La bola negra?
Yo había hecho Veneno con ellos, después La Mesías, y esta era la tercera vez que trabajaba con ellos. Me llamaron y me mandaron el guion. Somos amigos y nos queremos mucho, además. Y fue la lectura. Me acuerdo que lo primero que les dije -eso no lo he olvidado-, cuando terminé la primera lectura de guion y pensé: «es la película perfecta». Les dejé un mensaje diciendo que era la película perfecta por guion. Me he dado cuenta de que la película es aún mejor. El guion estaba muy bien estructurado.
Cuando leíste el guion, ¿te imaginabas que la película una vez terminada tendría este resultado?
No. Es muy difícil de imaginar esto que hemos visto en Cannes. Claro que no me lo imaginaba. La descubrí a la vez que el público y me impactó. Me fui pronto de la fiesta para descansar y no me podía dormir, me asaltaban todas las imágenes de la película. Me impresionó mucho ver cómo han crecido como directores otra vez, me impresiona mucho la velocidad a la que van y las cosas que hacen. Creo que de Veneno a La Mesías hubo un mundo, y de La Mesías aquí hay un universo. Es una barbaridad, de verdad.
Tu personaje es una madre que tiene conflictos con su hijo porque carga con un pasado doloroso. Pero yendo un poco más allá, tu personaje es el puente que une las historias.
Claro, cuando dices que este personaje es una madre, yo te diría que no es una madre, que es una niña abandonada. Es todo menos madre, en el fondo, porque no lo puede hacer. No sabe hacerlo porque no lo ha aprendido. Es cómo el desamor, esos silencios gélidos e imposibles después de la guerra, el miedo… cómo pasa de generación en generación ese desamor. La guerra no se queda en esa generación; sigue a la siguiente, a la siguiente y a la otra. Esto sigue.
Entonces, ¿de dónde te agarraste para hacer a esta mujer?
Pues de la vida misma, de los desamores, de todo. Y también es que ellos dirigen muy bien. Con ellos lo que hay que hacer es saber siempre bien tu texto e ir libre a jugar. Son ellos los que te van llevando a lo que tienes que hacer.
Como artista española, ¿qué significa para ti revisitar este periodo histórico de la Guerra Civil Española?
Me crie con una tía abuela mía que había nacido en 1901 y que fusilaron a su marido. A ella la encarcelaron, la pelaron. Y era una persona buenísima. Pensar eso siempre me ha partido el alma, porque era una persona buena que no había hecho nada. Pensar que la habían maltratado de esa manera y la habían hecho pasar por todo eso, me llevan los demonios a día de hoy. Ese silencio, ese miedo que ella tenía, yo lo he vivido de pequeña. Tenía miedo, ese miedo se instaló. Era una mujer fuerte y valiente, pero el miedo que tuvieron que pasar se instaló en silencio, se convirtió en un silencio atronador. Así me he criado yo. Está muy cerca. Pareciera lejano, pero lo hemos mamado.
En ese sentido, esta es una revisión de la historia, pero con una mirada de género, LGBTQ+ de la que se están apropiando, como si las cuestiones de género hubiesen nacido ayer.
Tienes toda la razón. Y, sin embargo, esto viene de lejos… Ahí está Lorca, que todavía no se le ha encontrado. Está sepultado, vete tú a saber dónde. Es un pedazo de hombre.
¿Qué te parece revisitar esto con una mirada tan particular y poco utilizada?
Es que son una maravilla estos dos directores. Tienen una visión mucho más amplia de todo. No se queda en una película, es muchísimo más rico. Es importantísimo que la gente joven vea esta película. Creo que llega en un momento perfecto.
¿Qué representa Lorca para ti como artista?
Muchísimas cosas. Significa todo. Son textos que te mueres por hacer en funciones de teatro, por su sensibilidad. El horror que le hicieron a una persona tan buena y sensible, la injusticia, la mierda… Es terrible lo que tantísima gente inocente tuvo que vivir, me provoca muchísimo dolor. Creo que él estaría muy contento si pudiese estar viendo esto desde un agujerito. Y evidentemente sigue vivo. Lo siento mucho por ellos, pero les ha salido mal; no le van a matar. Su voz está y no la van a apagar.
¿Qué te parece que sea gente joven la que viene a recuperarlo?
En este caso sí, son nuestros dos directores. Es una belleza. No quiero desvelar nada de la película, pero los momentos con los textos de Lorca, con su poesía, son una absoluta maravilla.
¿Crees que esta película va a generar debate, tanto en España como en otros lugares, por ejemplo Chile?
Yo adoro Chile y a los chilenos, tuve un pololo chileno al que adoro, y de verdad no entiendo cómo pudieron elegir a ese dirigente. Y en España da igual, después de lo que hemos vivido, que todavía esté la extrema derecha con ese discurso… Alucino. Que vayamos a Marte y tengas que seguir escuchando esas cosas.
¿Crees que la película servirá para algo al respecto?
No sé si debate como tal, pero con que genere reflexión a mí me vale. En la gente joven, sobre todo. Me parece muy importante la reflexión.
Pasando a la parte técnica, ya habías trabajado con ellos, pero esta es una película sumamente ambiciosa a niveles de una superproducción ¿Cómo fue pasar de producciones más pequeñitas a esta que es enorme?
En realidad, yo no noté nada, porque la manera de trabajar es siempre la misma. Nos divertimos mucho juntos. Para sentirme libre en el rodaje y que ellos puedan hacer lo que quieran conmigo, lo que hago es prepararme muy bien. Tener muy claro el personaje y mi texto. Luego simplemente me lanzo y me pongo a jugar, y ellos pueden hacer conmigo lo que quieran. Cuanto más trabajas antes, más disponible estás en rodaje; por lo menos yo trabajo así.
¿Crees que ha cambiado la manera de trabajar para las actrices en los sets de rodaje luego de la ola del Me Too?
Hay figuras que no existían, como la coordinadora de intimidad, que veo muy bien que existan. Cuando era jovencita y empezaba a hacer cortos, me hubiese gustado que existiesen. Me alegro mucho por las actrices jovencitas; a mí ya me pilla más mayor, pero es fundamental para una actriz que empieza que haya alguien que controle qué está pasando ahí. Esa figura no existía antes en nuestra profesión.
¿Se siente el cambio?
En eso sí, desde luego que sí. Siempre para adelante.
Otra cosa que impresiona en este festival es que hay cinco películas españolas, tres en sección oficial y otras dos en otros certámenes. Aina Clotet ha ganado el premio a la revelación de la Semana de la Crítica.
Sí, estoy muy contenta por ella. Y la otra primera película de una directora española me gustaría mucho verla, tengo mucha curiosidad. Le tengo mucho cariño a Aina y me alegro muchísimo por ella.
El cine español está viviendo un auge tremendo, no solo en este festival. ¿Cómo ves este este crecimiento y apertura al mundo?
Con muchísimo orgullo, imagínate. Siempre ha habido mucho talento, pero es verdad que este año ha sido especialmente bonito por juntar tantas generaciones diferentes de directores. Yo viví en París hace 15 años, y ahora es cuando los franceses… nunca he escuchado tantas cosas bonitas de España como ahora por parte de los franceses, me lo dicen todo el tiempo. Y eso es algo nuevo. Me pongo muy contenta.
Me gustaría que nos contaras cómo fue esta premier y esos 20 minutos de aplausos, que creo es el segundo récord del festival.
Una pasada. Lo bonito es que no estábamos nerviosos, curiosamente. Antes de la alfombra nos preguntábamos «¿tú estás nervioso?», y ninguno lo estaba. Porque estábamos felices y estábamos juntos. Ha sido el viaje a Cannes más feliz de todas las veces que he venido a este festival. Hemos estado presentes, disfrutando, bailando en la alfombra, totalmente relajados.
¿Tú ya habías visto la película?
No, la descubrí en la premier. La he visto con público a lo bestia, y la disfruté como espectadora total. Disfruté cada cosa y luego no me podía dormir. Me impactó muchísimo y lloré. Aguanté y aguanté por timidez, pero al final dije: «mira, déjalo salir, porque te va a quedar aquí una bola negra dentro que no vas a poder con ella». Estaba totalmente metida en la película.
Tu papel me pareció importante por esa imposible transmisión de comunicación entre madre e hijo, pero también entre pasado y presente. No nos hemos transmitido el amor, pero sí el desamor.
Esa es la pena de la violencia, del odio, de todo. Que se transmite. Tenemos que tener muchísimo cuidado con eso, porque no se va en una generación, pervive y destroza varias generaciones.
Pareciera más fácil generar odio que amor.
Claro. Es un horror. Realmente no sé qué tienen dentro, no lo puedo entender. Se me escapa que alguien pueda hacer daño a alguien o que le importe con quién se acuesta alguien. Si a usted no le parece bien, no lo haga usted, pero déjenos vivir como nos dé la gana. Si usted no quiere abortar, no aborte; nadie le va a obligar, pero que los demás decidan sus propias vidas. Se me escapa la intolerancia, ese miedo a la diferencia y ese odio, especialmente después de toda nuestra historia. De todas maneras, yo siempre tengo la esperanza. Los chungos son cuatro, son minoría, y eso lo tengo clarísimo. La gran mayoría de la gente ama, tolera, lee, escucha.
En la película también se ve que gente buena se puede encontrar en lugares o periodos históricos malos. Es cuestión de dónde naciste; si naces tres kilómetros más allá, te puede tocar ser fascista o republicano.
Totalmente, es una cuestión de azar. Por eso yo nunca he entendido lo de los nacionalismos. No has elegido tú dónde naces, ¿qué más te da? Es absurdo. A mí esa falta de reflexión se me escapa.
Sobre ti, ¿cuáles son tus próximos proyectos?
Ahora en dos semanas me voy a hacer una película increíble. Voy a hacer la segunda película de Camille Vidal-Naquet, que hizo Sauvage. Es un papel precioso, con un guion maravilloso. En dos semanas estoy en Chipre. Escribe de maravilla y mi personaje es muy bonito.
¿Estás combinando Francia y España?
Lo intento, aunque no está siendo tan fácil porque estoy trabajando muy seguido en Francia. Pero como era lo que yo quería, estoy muy contenta y disfrutando mucho de todo lo que estoy viviendo.
En un mundo donde todo fuera posible, ¿qué rol te gustaría interpretar que todavía no te han dado?
Uy, qué difícil. Me cuesta responder porque, antes de La Mesías, nunca me hubiera imaginado haciendo de una señora gorda que habla con Dios y tiene 14 hijos, y fue un gran papel. Pero siempre me ha atraído mucho el mundo de las personas sordas. Desde que hice Los abrazos rotos, que era una escena muy pequeñita, investigué y me pareció un universo muy interesante. La película Sorda me encantó.
Ficha técnica
Título: La Bola Negra
Género: Drama
País: Espana
Año: 2026
Duración: 155 minutos
Director: Javier Calvo y Javier Ambrossi, Los Javis
Elenco: Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Carlos González, Milo Quifes, Lola Dueñas, Penélope Cruz
Festival de Cannes / Competencia Oficial
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