spot_img
26 C
Santiago
miércoles, febrero 8, 2023

últimos posts

FESTIVAL DE CANNES Entrevista Directora “Medusa” Anita Rocha da Silveira: “No quería que la película estuviera atada a un género”

- Esta publicidad ayuda a mantener este sitio -

Por Galia Bogolasky desde Cannes

Tuvimos la oportunidad de entrevistar a la cineasta brasilera, directora de la película Kill me Please, que estuvo en los festivales Venice Orizzonti y SXSW el 2016. Medusa compitió en la Quincena de Realizadores en el Festival de Cannes.

La película narra la historia de Mariana (Mari Oliviera), una joven que pertenece a un mundo donde debe hacer lo possible por mantener las apariencias y ser la mujer perfecta. Para resistirse a la tentación, ella y sus amigas tratan de controlarlo todo y a todos, incluyendo a los pecadores. En las noches, el grupo de chicas se ponen máscaras, y persigen y atacan a mujeres por haberse desviado del camino correcto. Sin embargo, llega el día en que la necesidad de gritar será mayor de lo que jamás imaginaron.

Esto fue lo que nos contó Anita Rocha da Silveira en Cannes.

¿Cómo surgió la idea de la película? ¿Qué te inspiró?

En Brasil ha habido un alzamiento conservador desde 2015, las personas saliendo a las calles, haciendo demostraciones con las camisetas de fútbol de Brasil, pidiendo el fin de la corrupción. Los Youtubers e influencers están hablando de liberar a las mujeres dueñas de casa, este tipo de contenido aparece mucho en las redes sociales. En 2015, leí noticias sobre chicas que se juntaba para golpear otras mujeres, en su mayoría porque decían que las otras eran promiscuas. En otro sitio de Brasil pasó algo similar, y lo que tenían en común es que eran promiscuas y estaban muy conectadas con las redes sociales, y enfocaron sus posteos en eso. Era muy importante para ellas hacer sentir feas a las otras mujeres, hablando de sus caras y su pelo. Eso me hizo referencia al mito de Medusa porque era una princesa muy hermosa. Por la perdida de su virginidad y de su belleza, Athena, que era una diosa virginal, decidió transformarla en esta criatura horrible. Hasta el día de hoy se está luchando por los derechos de las mujeres, así que pensé que era necesario hablar del machismo, que es parte de la sociedad.

También dijiste que te inspiraste en los ataques que ocurrían hacia mujeres en Latinoamérica y mencionaste a Chile.

Sí, leí noticias de otros países, busqué en Google «chicas atacan a chicas», encontré historias de Chile, Colombia, incluso en Estados Unidos, muchas historias sobre chicas atacando a otras chicas. Hay muchas historias de este tipo. Pienso que es algo más endémico.

Dices que es más una realidad que una distopia

Voy a ser honesta. La parte que la gente considera distopia es la más realista, no la considero mucho una distopia. Cuando escribí la primera versión de esta película en 2015, era una distopia, pero muchas cosas pasaron en Brasil y para la parte de la Iglesia, hicimos una muy buena investigación. Todo lo que el ministro dice en la película, está inspirado en discursos reales de ministros. Así que creo que la parte que es una distopia es más cercana a la realidad de Brasil y la parte del hospital es la más fantasiosa, también tiene muchos elementos de fantasía. La parte de la distopia es la más cercana a la realidad en Brasil, desafortunadamente.

¿Cómo trataste la parte visual? La película tiene una estética muy cercana al videoclip, con toda la música.

Seré honesta, no soy una persona de videoclips, así que no veo la estética como videoclips. Lo que si me inspiró mucho son películas de los setenta como Carrie, Suspiria,  algunos musicales también. Pero, para mi, realmente quería trabajar con una paleta de colores fuertes y traer colores al set, no hacerlo en postproducción. Así que decidimos ir por el verde como el color que representa la naturaleza, a Medusa, y también el rojo, porque el rojo es la sangre, y trabajamos la paleta de colores desde ahí. También me inspiraron algunas pinturas de comienzos del siglo XIX, pero no estoy interesada en retratar la realidad. Quiero hacer una película donde la gente vea el mundo desde una perspectiva distinta, con diferentes colores. Es muy importante para mi filmar con lentes anamórficos, como de las películas de los años 70, para que los actores se despeguen del fondo, y la deformidad de los lentes. Me interesa algo que luzca como la realidad, pero no lo es, es una híper realidad.

Algunas de las opresiones por las que las mujeres jóvenes están navegando. ¿Ves esas discrepancias entre el recibimiento de las mujeres en Brasil y las audiencias a nivel más global?

Nunca tuve la intención de criticar la religión. Hay algunos grupos que usan la biblia para provocar masas de machismo u homofobia, y usan la biblia para propagar su odio. Así que son grupos específicos a los que me refiero. Pero en Chile, los evangélicos son muy fuertes. En Latinoamérica muchas personas se relacionan con lo que presento de este mundo, incluso en Estados Unidos. En Brasil, el tipo de película que hice, no tendrá un gran lanzamiento probablemente, porque en Brasil las películas que tienen un lanzamiento grande son las comedias románticas con actores de telenovelas. Así que quizás la gente que va a la iglesia jamás se entere de esta película. Para eso Cannes es increíble, espero que la película se pueda vender a varios países. Pero creo que mucha gente no se siente aludido. La ultra derecha está en todas partes, en Brazil la ultraderecha está muy relacionada a algunos grupos religiosos, pero la ultra derecha es universal.

¿Tu película no tiene un aspecto político? 

Sí, y ese es el punto, desde el punto de vista de las feministas, eso es político. Por ejemplo, en otro aspecto de la cinta, los chicos, son mejores en un sentido, tienen todo lo que necesitan de otros hombres, la comprensión, los vínculos. Las mujeres son para casarse y procrear. Puedes encontrar estos ejemplos en grupos de ultraderecha, donde las mujeres son solo para tener sexo. Para mi es una película política, para llegar a las masas, para liberar todas estas cosas que han sido guardadas por años, por generaciones, hay que dejarlo salir. Algunas personas nos pueden llamar locas o histéricas, pero para mi especialmente para audiencias jóvenes, es un mensaje importante. Quizás esta es mi versión de un final feliz, pero en mis otras películas tenían un final melancólico, para mi es una versión de un final feliz. Es un mensaje positivo para Brasil.

¿Cómo se siente estar aquí en Cannes?

He estado aquí antes por cortometrajes. Por todos los problemas para viajar, por el Covid, estaba haciendo cuarentena en Brasil. No es un mandato, pero estaba solo viendo a mis padres y algunos amigos. Estaba realizando la post producción de Medusa porque afortunadamente terminamos de grabar en noviembre de 2019. Pensé que estaría nerviosa por la recepción de la película, pero estoy tan feliz de haber podido venir aquí, estar en este paralelo del universo por un tiempo, poder ir al cine y tomar vino. Debiera estar nerviosa pero no lo estoy. Estoy feliz de estar acá. También de que el resto del equipo se haya podido unir. Después volveremos a la realidad.

Dijiste algo sobre las personas que estaban paralizadas…

Era una metáfora para los hospitales de enfermos de coma. En Brasil la ultraderecha aumenta y aumenta y Bolsonaro, no me gusta decir su nombre, le baja los números al Covid. Hay mucha desinformación. Hay gente que no reacciona, y la ultraderecha votando por grupos WhatsApp. Se informan por whatsapp, y hay mucha fake news y falta de información. Es como que hay que salvar a los niños, y algunos meses antes de la elección, la gente no creía que iba a ganar. La gente estaba como inmutada, como en coma, paralizada, sin reaccionar.

La película muestra la hipocresía de las personas tratando de defender la moral y son las primeras en transgredir las normas morales.

No lo sé, pienso que en el caso de Mariana, el personaje, está experimentando, así que no lo veo como una transgresión, no lo veo como que representa la hipocresía. El discurso del ministro si tiene un poco de hipocresía, en la forma que habla, de no confiar en la palabra de esa gente, pero está basada en la realidad y en discursos. Mariana y las otras chicas están tratando de experimentar cosas, ese es el fin de la película, y están más asustadas de hablar de eso, que de hacerlo. Cuando Mariana empieza a experimentar, no le cuenta a sus amigas lo que está pasando, se queda callada, porque la podrían castigar.

Hablame del género de la película ¿La describes como una película de horror, comedia y musical? 

Cuando estaba trabajando en el guion y buscaba financiamiento, fue rechazada muchas veces porque la gente decía «tiene muchos géneros», y no puede tener tantos, decide por uno. Por ejemplo, me encanta David Lynch. Pero ¿Cuál es el género de Mulholland Drive? ¿Cuál es el género de Twin Peaks? Me inspiré en estos cineastas. La película es horror, es fantástica, pero no quería que estuviera atada a un género. Para mi, por ejemplo en Brasil, es extraño que las mujeres hagan cine de horror. Es una forma de la sociedad de ponerte en una caja, “las mujeres haciendo horror”. Los hombres que hacen más horror que en mi película, pero no son considerados cineastas del horror. No es un género menor. Por supuesto que el horror y la fantasía son los mayores exponentes en la cinta, pero también hay humor, también hay algo de musical. Eso es algo que la gente critica, que estaba en el guion, pero espero que haya funcionado, el mezclar géneros.

¿Cuál fue el aspecto más desafiante de la película?

Tener muy poco dinero. Para ser honesta fue muy difícil el financiamiento, porque en el rodaje todo fue increíble, fue una bendición. Teníamos a una diosa. Medusa nos estaba protegiendo. Filmamos en 28 días, nadie se enfermó, casi no llovió, fue un rodaje bastante bendecido. Pero el financiamiento fue complejo, tuvimos un fondo a último minuto, a fines del 2018, y después todo paró y fue muy difícil conseguir el dinero. Es de bajo presupuesto, está por debajo del medio millón de dólares, pero creo que la calidad de producción está ahí y después del rodaje tuvimos un par de compañías en Brasil que coprodujeron e invirtieron en la cinta para que pudiéramos estar aquí hoy.

Pensando en internet hoy en día, ¿Cómo ves la expansión del contenido?

También ha ayudado a expandir la ultraderecha, todos los movimientos, porque alguien ve un video en Youtube, y se lo envía a alguien más, y es este sujeto de la supremacía blanca hablando. Pero también para los derechos humanos es muy importante. Como una mujer de una zona periférica puede tener acceso a Instagram, a influencers para hablar del movimiento feminista, y del movimiento Black lives matter. Mi hermano está aquí, y vino a la exhibición de la cinta. Mi otra hermana es de izquierda y feminista, es una nueva generación, pueden venir cambios en internet. Creo que algunos cambios pueden venir con el internet, pero también está este otro lado de esto, algunas cosas extrañas que puedes encontrar en internet también. Así que creo que todo está polarizado, los próximos adolescentes serán la generación más polarizada del mundo. Algunas estarán más conscientes de la sexualidad, de derechos humanos, podrán ser menos prejuiciosos que nuestra generación. En Brasil, al menos, ahora los adolescentes, están muy polarizados.

Creo que es una situación muy universal. La brecha se amplía. En especifico en tu experiencia de traer la película a Cannes. ¿Cómo has navegado esta experiencia de hacer que la gente vea la película?

Este año es muy distinto en Cannes. Estoy feliz de estar acá, espero que la gente vaya a la función de la noche. Estoy feliz de volver a las salas de cine, extrañaba mucho eso en Brasil.

¿Qué piensas de que haya tan pocas películas latinas este año en el Festival?

Pero eso no es solamente este año. Igual hay brasileros, hay mexicanos, hay una de Uruguay, hay otra en Semana de la Crítica. Creo que, comparado a otros años, es incluso un buen año para Latinoamérica, porque algunos años hay dos o tres. Hay una falta de películas argentinas, porque la industria del cine está sufriendo allá. Ellos generalmente tenían una fuerte presencia, pero no sé que habrá pasado este año.

¿Crees que hay cine hecho por mujeres, como una categoría? ¿Las mujeres directoras hacen un tipo de cine?

No, puedes hacer lo que tu quieras. Pero estamos en un momento que tenemos que hablar del cine de mujeres y la representatividad. Quizás en algunos años más no tendremos que hablar de esto. Todavía estamos contando cuántas mujeres hay. Somos 52% de la población.

Es gracioso porque este es uno de los años en que tenemos más mujeres directoras en competencia, pero son solamente 4 en 24, no es mucho. 

El hecho es que hay más películas en competencia.

A diferencia de hace algunos años, no es nada revolucionario.

La única mujer que ha ganado la Palma de Oro es Jane Campion (The Piano) y lo compartió con alguien. Eso me enoja un poco.

¿Tienes proyectos futuros? ¿Qué te gustaría hacer después?

Estoy trabajando en un proyecto nuevo sobre la memoria. Porque, por ejemplo, en Chile con el régimen militar, la gente allá fue juzgada, y ahora hay memoria. En Brasil no hubo arrestos, nadie fue juzgado en la dictadura. Ahora la gente dice: «no hubo tortura, nadie fue asesinado», «son cosas de la izquierda». Así que pienso que Brasil tiene particularidades en su historia que al parecer las personas no recuerdan, específicamente hablando del régimen militar y lo que pasó en Brasil, Chile, Argentina y Uruguay. En Brasil no tenemos juicio, después de 20 años, de gente desaparecida, gente torturada. Los lugares, los recintos militares, donde la gente fue torturada siguen ahí, nada ha cambiado, que fueron asesinados por los militares.

Dices que la memoria cultural es un tema en Brasil, y es algo que muchos países han enfrentado, matan personas y todo tipo de genocidios y otro tipo de temas sociales. El archivo no existe, entonces para crear esa memoria que falta ¿Crees que tu próximo proyecto ayudará a construir esa memoria?

Es realmente el comienzo, pero quiero hablar sobre el régimen militar en Brasil,  porque la gente dice que no pasó. Fue en los 70 y 80, por lo que es mi primera película de época.

Por ejemplo, en Brasil hay algunos políticos que fueron juzgados y fueron a prisión, pero algunos de ellos fueron reelectos, y están en el congreso, así que pareciera que la gente simplemente olvidó todo.

Título: Medusa

Dirección: Anita Rocha Da Silveira

País: Brasil

Año: 2021
Idioma: Portugués

Duración:128′

Elenco: Mari Oliveira, Lara Tremouroux, Joana Medeiros, Felipe Frazão, Bruna G, Bruna Linzmeyer, Thiago Fragoso
Dirección de Fotografía:João Atala

Diseño de Producción: Dina Salem Levy

Producción: Bananeira Filmes

Co Producción: MyMama Entertainment, Brisa Filmes, Telecine, Canal Brasil & Cajamanga.

Agente de ventas: Best Friend Forever

 

 

 

Latest Posts

Destacados

suscríbete

Suscríbete al newsletter para obtener la agenda cultural semanal