FESTIVAL DE CINE EUROPEO  Crítica de cine “Adam y Evelyn”: El intento de abrir fronteras internas

 

Por Claudio Garvizo

Berlín oriental, agosto de 1989. Una joven pareja, Adam (Florian Teichtmeister) y Evelyn (Anne Kanis) discurren en un bucólico paisaje sobre opciones para vacacionar. Parecen alejados de la convulsión política y social que ocurre fuera de los márgenes de su hogar. Él, sumido en su oficio (confecciona vestidos); ella, atraída por la contemplación del entorno que los rodea. Sin embargo, el aparente lago en el que nadan muta a algo desarticulador para ambos, Evelyn decide irse y Adam la sigue. Recién ahí aparecen algunas calles desiertas de una ciudad que no volverá a ser la misma.

De esta forma comienza Adam y Evelyn (2018), primer largometraje de ficción de Andreas Goldstein (1964), que es parte de la cartelera del Festival de Cine Europeo y que estará disponible este jueves 18 de junio, a las 20:00 horas, para quienes hayan efectuado su inscripción gratuita.

El relato es una delicada metáfora del deseo de libertad y la búsqueda de sí mismos. Un atributo del filme sería el contexto de resquebrajamiento de aquella dualidad ideológica que comenzó al término de la Segunda Guerra Mundial: la otra y cruenta disputa, la Guerra Fría. Esa división entre oriente y occidente es un marco que rápidamente queda instalado en el conflicto que viven los personajes.

Progresivamente, las determinaciones que ellos adoptan no sólo tienen que ver con lo que les sucede como pareja, sino que a cada cual. Y también respecto de otros y otras que se entrecruzan en una suerte de viaje que los lleva a traspasar fronteras territoriales.

Ahora bien, no sólo atraviesan esas barreras y controles para llegar a otro país, Hungría, sino que también los umbrales propios y lo agraz de la disyuntiva de volver a estar, o no, juntos. El ansía de futuro y de una cuota no menor de libertad pareciera reflejarse en esos bellos travellings que muestran algunos de los parajes aflorados en el recorrido. Un recorrido que realizan en un antiguo automóvil de los años 60. Es la atención que Andreas Goldstein coloca a la mirada particular de estos seres que, en varios momentos, parece que sólo disponen de ese desvencijado vehículo, porque lo han perdido todo.

Lo anterior, sumado a los silencios y a planos generales en que vemos a Adam al centro de un cuadro en el que el follaje y su calma nos habla, dotan a esta película de una atmósfera envolvente. Y cuya fuerza no se diluye ante la aparición de reportes periodísticos en off que los personajes escuchan, ya sea por emisiones radiales o televisivas. Esas breves narraciones proporcionan información relevante sobre lo que sucede en las semanas previas a la caída del muro en Berlín.

¿A dónde quieren ir Adam y Evelyn?, es la pregunta que no sólo uno se plantea como espectador de la narración, también uno de los personajes secundarios. Y ante la interrogante, otra vez impera el silencio de la pareja, cuyo contraste asoma con diversos matices. Son esas diferencias las que reflejan los lugares desde donde él y ella toman sus decisiones.

En el trayecto, no todo es extravío, cada estación del mismo abre una capa que forja el conocimiento de sí y del que está al lado. Eso, al mismo tiempo, los confronta de manera radical y el modo escogido por el director para hacer énfasis en eso, deviene en algo sutil y, a veces, sugerente. Traslada el resultado metafísico de ese periplo a una reflexión acerca de eso aparentemente inasible que vendría después de la caída del muro. Las interrogantes de ellos hacia el final tienen conexión con el ocaso de una era de terror y muerte, de vigilancia y miedo; no obstante, el discurso contrapuesto de Adam y Evelyn resuena en otro tono. Y a partir de ahí, asoman elementos de una premisa que seguimos oliendo hoy, más allá de los 30 años transcurridos de la caída del muro de Berlín: la imposibilidad de que el ejercicio de dominación del hombre contra el hombre y la naturaleza causa, indefectiblemente, estragos que no podemos controlar.

Título: Adam y Evelyn

País de origen: Alemania

Idioma: alemán

Duración: 100 minutos

Año: 2018.

Género: drama

Director: Andreas Goldstein

Guion: Andreas Goldstein

Elenco: Florian Teichtmeister, Anne Kanis, Lena Lauzemis, Milian Zerzawy, Christin Alexandrow, Susanne Bredehöft, Markus Lerch, Bernhard Schütz, Zoltan Paul    

Producción: ma.ja.de Filmproduktions– GmbH;  3sat

www.festivalcineeuropeo.cl

 

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